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La viuda de Arnau recuerda los días que desembocaron en el suicidio del exportero del Barça: "Esa semana le vi muy mal"

Francesc Arnau, exportero de Barça y Málaga, murió el pasado 21 de mayo tras precipitarse a las vías de un tren con pasajeros en Oviedo, donde trabajaba como director deportivo del Real Oviedo. Tres meses después de la tragedia, su viuda y madre de sus dos hijos, María José Camacho, toma la palabra para contar cómo fueron los últimos días junto a él y hablar de los motivos que le llevaron a tomar tan drástica decisión.

Pepa, como le llamaba él, lamenta no haberse podido despedir de él. Fue un adiós "sin anestesia". María José aún no se explica cómo pudo suceder. "Ojalá hubiese podido despedirme de él. Le diría mil veces te quiero", reconoce durante una entrevista en el diario La Nueva España.

La viuda del exguardameta cuenta cómo fue esa semana que acabó en tragedia. "Era ya casi mercado de fichajes y sé cómo funciona, el nivel de llamadas que hay y el estrés que puedes tener. Mi marido era muy perfeccionista con su trabajo. Empezó a dormir peor y yo le veía agobiado, aunque el equipo ya se había salvado. Me comentó algún problema en el trabajo, pero eran cosas normales. Estaba agobiado con los fichajes y con el mercado que se le venía encima. Ese día estaba solo en Oviedo", explica Camacho.

Pepa confiesa con cierta dureza que le hubiera gustado que su marido hubiera muerto "por algo natural" y no de la forma en la que lo hizo. "Siempre te queda el si hubiese dicho esto, si hubiese dicho aquello o si le hubiese llevado al médico. Esto no es un duelo normal. Cuando veo la pérdida de otras personas por un cáncer pienso para mis adentros que ojalá lo de mi marido hubiese sido eso", dice María José, asegurando que "esto es un trauma". También niega que su relación pasara por un mal momento: "No tenía discusiones con él".

Camacho desvela que ya notó el estrés en Arnau cuando terminó la temporada y se certificó la permanencia del Oviedo en Segunda. Era momento de celebrar para todos, menos para él: "El lunes tenía pensado ir a Madrid a FITUR y me dijo que no fuese. Si hubiese sabido que pasaba algo lo habría mandado todo a la mierda. Nunca imaginé lo que había, aunque le veía agobiado. Estaba desanimado. Cuando ganaron al Málaga y se salvaron estábamos en casa y vinieron varias chicas del Oviedo Femenino. Pedimos unas pizzas. Él estaba serio y decía que no había nada que celebrar", cuenta Camacho.

En su charla con el medio, también recuerda su pasado con él y, en especial, cómo se enamoraron: "Era divertido, porque Arnau era muy introvertido y vergonzoso. Yo, en cambio, estaba loca de remate. Me hice un poco más tranquilita con el tiempo por él. Poco a poco me empezó a hacer tilín. Era guapete, alto y rubio. Me enamoró poco a poco y hasta el final, porque estuvimos 24 años juntos. Él siempre bromeaba con eso. Decía que le había costado más salir conmigo que ser futbolista del Barcelona".

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