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El otro lado de Ricky Rubio, la gran esperanza de España: de su discreto amor por Sara Colomé a la tragedia de su madre

La Selección Española de baloncesto masculino debutó este lunes en los Juegos Olímpicos con victoria ante Japón. Y lo hizo con un Ricky Rubio imperial. El jugador de la NBA llevó la batuta del juego y mostró al mundo que es la gran esperanza del equipo a la hora de tratar de lograr una medalla.

Ricky mezcla en la cancha el talento y la pasión de un deportista colosal, con carácter de campeón forjado por una tragedia que cambió su vida y le ayudó a superarse cuando más negro era su futuro. Corría mayo de 2016 y Ricky tenía 25 años cuando su madre, Tona Vives, clave en su carrera, murió a los 56 años por un cáncer.

El catalán cayó en una depresión, sobrepasado por el drama, según confesó a través de una desgarradora carta escrita en noviembre de 2019 en el medio The Players Tribune: "Mamá murió unas semanas después. Cuando alguien que amas muere, es como si una niebla te envolviera. Así fue para mí. Me sentí tan sin dirección.... Todos los años, cuando volvía a Minnesota para un campamento de entrenamiento, comenzaba todos los días de la misma manera: FaceTime Mama. La primera temporada después de su muerte, me despertaba y pensaba en llamarla. Me hizo querer romper mi teléfono. Pero no pude borrar su número. Incluso le envié mensajes de texto a veces. Todavía lo hago. Durante un tiempo, sentí que me estaba volviendo loco, como si estuviera hablando conmigo mismo", explicaba.

"Durante la mayor parte de ese año después, estaba enojado. Culpé a muchas cosas. Culpé al baloncesto. Culpaba a las personas a mi alrededor por cómo me sentía. Le eché la culpa a todo. Pasé por una depresión", confesaba el crack, que admitía que aquella experiencia le hizo valorar la vida de otra forma, tomarse las cosas de forma "diferente": "Miré el baloncesto de manera diferente después de eso. Vi la vida de manera diferente. Nada se sentía tan serio como solía hacerlo. Ya sabes, solo estamos jugando un juego... Y a veces fue un alivio para mí salir y bailar y olvidarme de las cosas. Pero eso no funciona para siempre. Sentía que estaba pisando el agua lo mejor que podía, pero aún me ahogaba. No sé cómo explicarlo". Fue entonces cuando recibió ayuda profesional: "No sabía cómo solucionarlo solo. Aprendí eso cuando finalmente recibí ayuda, cuando fui a hablar con un terapeuta".

Ricky tiene claro que su único objetivo es mantener vivo el recuerdo de su madre: "Por supuesto, una de esas cosas es seguir siendo el hijo de una mamá. Todos los días trato de hacer algo para hacerla sentir orgullosa. Eso es lo que se merece. Somos un equipo. Nos tenemos para siempre. Te quiero mamá", remataba.

A la hora de superar la muerte de su madre fue vital la figura de su novia, Sara Colomé, una empresaria que tiene un restaurante en Badalona y que se trasladó a Estados Unidos para vivir junto a él en 2019. Meses después, en enero de 2020, llegó su primer y único hijo hasta el momento, Liam. Apenas hay imágenes suyas en público. Una de las pocas, el beso en el que se fundieron tras el triunfo de España en el Mundial de basket.

Sara y Liam son los grandes apoyos de un jugador que intentará llevar a España hacia el oro, una misión que ya ha comenzado y que podría ser la guinda del pastel de la histórica generación de 'Los chicos de oro'.

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