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Mariló Montero, desnuda: las fotos que pueden valerles dos condenas a Gustavo González y Diego Arrabal

Corría la Semana Santa de 2015 cuando Mariló Montero puso rumbo a Bora Bora para disfrutar de unos días de relax en el paradisíaco lugar de la Polinesia francesa. Hasta allí la siguieron los paparazzi Diego Arrabal y Gustavo González, quienes le fotografiaron en topless mientras tomaba el sol en la playa.

La periodista navarra, muy enfadada, denunció los hechos, solicitando medidas cautelares y logrando así que las imágenes no fueran publicadas por ninguna revista, como era la intención de los paparazzi, que ya estaban negociando la venta de este material ilícito.

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El caso fue inicialmente desestimado, pero ahora ha dado un vuelco. Según cuenta El Español, la Audiencia Provincial de Barcelona ha reabierto el caso, al considerar que pudo cometerse un presunto delito de descubrimiento y revelación de secretos.

En el Auto, dictado el pasado 23 de junio, se entiende que los hechos cometidos por los querellados resultan delictivos por cuanto que cuando la periodista "decidió tomar el sol en la terraza de su bungaló, en topless, confiada de la intimidad que le proporcionaba su morada ocasional (...) desde un bungaló próximo y aprovechando la desnudez de su busto, los fotógrafos se dedicaron a captar clandestinamente su imagen con la finalidad de que las fotografías fueran compradas y difundidas por la prensa llamada rosa".

Además, la Justicia considera que "mereciendo la titular del derecho a la intimidad, al menos en este momento procesal, el amparo en la vía penal", el procedimiento no puede cerrarse y debe continuarse con el mismo, pues la actuación denunciada implica "una intromisión ilegítima en el derecho fundamental al honor, a la intimidad y la propia imagen".

La decisión judicial le ha supuesto una gran alegría a Mariló, quien pasó muy malos meses por el asunto de sus imágenes desnuda. Esta pillada le provocó un estado de angustia y sufrimiento, según confesó ella misma.

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