Actualidad

Santiago Cañizares y Mayte García se separan después de trece años de matrimonio y una tragedia que marcó sus vidas

El amor entre uno de los matrimonios más consolidados del panorama deportivo nacional se rompe. Santiago Cañizares (51) y Mayte García han tomado caminos separados tras trece años de matrimonio y cuatro hijos en común, Sofía, India, Martina y Santi. Este último falleció en 2018 cuando tan solo tenía 5 años, tras un tumor cerebral que finalmente no superó.

El ex guardameta del Valencia ha anunciado la noticia a través de sus redes sociales: "Tanto Mayte como yo, queremos comunicaros que estamos pasando por un proceso de separación", ha explicado al inicio de su texto.

Han querido ser ellos mismos los encargados de anunciar la ruptura para evitar las posibles especulaciones: "Por el respeto, cariño, y apoyo que nos habéis procesado sobre todo en los momentos duros, nos sentimos en la obligación de ser nosotros quien os lo transmitamos. Hemos intentado ser un ejemplo para nuestros hijos, familia y amigos. Y es nuestro objetivo tratar de seguir siéndolo".

Lea también - La mujer de Cañizares: "Cuando murió mi hijo, hice una fiesta, no un entierro al uso"

Por todo ello, piden consideración para que el divorcio no sea todavía más complicado: "Os pedimos máximo respeto, porque lo importante en estos casos es evitar el sufrimiento de los más pequeños. Un fuerte abrazo", ha sentenciado.

Lea tambiénCañizares y su mujer recuerdan a su hijo de cinco años en el primer aniversario de su muerte

El ex portero del Real Madrid y su esposa contrajeron matrimonio en Ibiza en 2008. En 2013 nacieron India y Martina en el mismo parto que Santi, sumándose a la primogénita, Sofía, que en la actualidad tiene 11 años. Entre 1992 y 2007 estuvo unido a Marina de Cañizares, con quien tuvo a Carlota (24), Lucas (19) - que sigue sus pasos deportivos- y Olivia (14).

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.