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Raúl Prieto, el otro amigo del que Mila Ximénez quiso despedirse en persona

Mila Ximénez lo tenía claro. Desde que le dieron el alta el viernes 11 de junio, supo que le quedaba poco tiempo para despedirse de los que más quería. Por eso Mila Ximénez, en cuanto pudo, reunió a los suyos en casa. La primera en llegar fue su hija Alba, que voló desde Ámsterdam para no soltarla de la mano y  fundamentalmente cumplir sus últimos deseos. Madre e hija hablaron largo y tendido todo lo que pudieron. Al igual que sus hermanos, Manolo, Concha y Encarna.

Mila estaba muy lúcida y tenía muy claro lo que quería. De ahí que les pidiera que llamaran a tres de sus mejores amigos: Jorge Javier, tal y como adelantó este periódico y ha confirmado el propio presentador; Rocío, una chica de producción a la que Mila adoraba; y, por supuesto, su imprescindible, Raúl Prieto.

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Mila sentía adoración por él y quería tenderle la mano por última vez antes de marcharse. Fue Alba la encargada de llamarle y pedirle que acudiera al piso del barrio de Salamanca donde la periodista vivió sus últimos años. Fue el miércoles 16 por la mañana. La tarde antes había estado Jorge Javier. Prieto no estuvo mucho tiempo, pero sí el necesario para compartir con Mila confidencias, recuerdos y sueños. Y, sobre todo, para decirle un "hasta siempre" y un "te quiero".

Ella siempre le estuvo agradecida por haberla rescatado del ostracismo profesional y hacerle vivir en televisión los mejores años de su carrera. Y así se lo hacía saber siempre que podía. Eso hizo su último día: le dio las gracias por estar siempre a su lado, por animarla, por no dejarla caer y, sobre todo, por hacerla sentir querida, muy querida. "Raúl ha sido el salvador de mi vida. Te amo porque tu única pregunta siempre es cómo estoy", dijo Mila en varias ocasiones.

Raúl fue de los primeros en saber que le habían detectado un cáncer de pulmón al que estaba dispuesta a plantarle cara. De hecho, él la acompañó en más de una ocasión a las múltiples revisiones que tenía que hacerse en la clínica La luz, de Madrid. También estuvo con ella en algunas sesiones de quimioterapia y la animaba a salir de casa cada vez que se venía abajo. El novio del arquitecto Joaquín Torres ha estado en el último año al pie del cañón, día tras día la ha llamado. Y ahora, según ha podido saber este portal, está destrozado. "Todo ha sido muy rápido. La voy a echar muchísimo de menos", comentaba en el tanatorio.

También han estado muy pendientes de ella todos estos meses sus otros compañeros de Sálvame, como Belén Esteban, María Patiño, Kiko Hernández o Terelu Campos. Pero ninguno pudo despedirse de ella en casa. Mila no quiso o no pudo despedirse de nadie más. Según se ha publicado, el jueves 17 la sedaron y ya solo se podía esperar. Es lo que han hecho sus amigos, esperar en silencio su marcha y a partir de ahora honrar su memoria. No sería extraño que Raúl le haga un gran homenaje en su programa, Viva la vida.

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Comentarios 2

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Este tío parece el "salvador" de los problemáticos y al borde del abismo, Belen Esteban, Mila.....

Puntuación 6
#1
Ferdinan
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Descansa en paz, pero cuanto daño hacen a la sociedad la mierda de programas en los que participabas

Puntuación 8
#2