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El último y demoledor ataque de Kiko Rivera a Isabel Pantoja: "Prefiero morirme sin abrazar a mi madre"

Kiko Rivera no descansa en la tregua que tiene emprendida contra su madre desde hace meses. El pequeño del alma de Isabel Pantoja ha vuelto a arremeter contra ella en una demoledora entrevista que le ha concedido a Jorge Javier Vázquez. La tonadillera está llamada a declarar como testigo el próximo mes de julio por la demanda que el DJ le ha interpuesto a su tito Agustín Pantoja por estafa.

La venta de Cantora

En primer lugar, ha hablado sobre sus intenciones de vender Cantora: "Todavía no. Cuando hay dos propietarios con problemas es más difícil. Está avanzado. No me ha gustado que los compradores hayan ido a la puerta de Cantora a hacerse una foto con el logotipo", ha confesado en la revista Lecturas

Quiere quitarse de en medio el "marrón" de Cantora para "no tener comidas de cabeza". Así las cosas, ha desvelado que le ofrecen una cuantiosa cantidad: "Me ofrecen millón y medio".

Para llegar a un acuerdo con la venta, la tonadillera pidió reunirse a solas con él mediante sus abogados: "Hubo un acercamiento con mi madre, los abogados dijeron que querían llegar a un acuerdo y que ella exigía una reunión conmigo a solas. Me costó". 

Mediante sus abogados también trató de rendir otras cuentas, aunque sin éxito: "A través de abogados le pedí todos los enseres de mi padre que vienen en el testamento. Dijeron que no había problemas y me puse contento". Sin embargo, "nos dijo que los trajes no los encontraban, cosa que me cabreó mucho. ¡Los he visto! ¿Os estáis riendo de mí?". 

Por otro lado, el DJ no entiende como a su madre no le han quitado ya Cantora por sus problemas con Hacienda: "Sigue sin pagar su hipoteca del campo. Llegará un momento en el que se la van a quitar. No sé cómo no se la han quitado ya. Cuando yo debía a Hacienda me llegaban cartas hasta para quitarme la moto. No sé qué tipo de contactos puede tener mi madre o qué pasa, pero a ella no le quitan nada". 

Sobre estos posibles contactos de los que habla, ha asegurado: "Me sorprende y a la vez tengo miedo. ¡Qué lo único que tengo de mi padre es esto! La finca o el dinero". 

La demanda contra su tío y la oferta a su madre

Por otro lado, está tratando por todos los medios no emprender medidas contra su madre: "Antes de seguir adelante con la demanda les hice una oferta. Mi madre me debe unos 5 millones de euros, les dije que les perdonaba el dinero. Solo tienes que limpiar la deuda (1,1 millones de euros) y poner la finca a mi nombre, como mi padre quería. ¡No recibimos ni respuesta! ¿Luego dices que te quieres reunir conmigo? ¿Para qué?".

Ha asegurado que no está preparado para demandarla: "No quiero demandar a mi madre. He demandado a mi tío porque, antes de que existiera ese poder que yo firmé en 2015, firmó en mi nombre diciendo que había un acuerdo privado. Eso es mentira". Así las cosas, lo ha demandado por estos motivos: "Estafa, apropiación indebida y otra cosa más". 

Su madre tendrá que ir a declarar como testigo: "El 1 de julio a las 10 de la mañana en Chiclana, mi tío va como investigado. El 23 de julio a las 10 de la mañana testifican los hermanos que tienen arrendada la finca, y yo voy el 8 de junio para la ratificación de la denuncia".

Ha asegurado que "va a ser fuerte" ver a entrar a su madre en el juzgado y sobre su tío ha señalado que "hasta puede entrar en la cárcel. La respuesta de mi tío es demandarme por haber vulnerado su honor. Se la suda todo, mi tío ha llamado a la familia que tiene arrendadas las tierras de Cantora y les ha pedido tres años más de adelanto por el alquiler. Este señor le dice que tiene que hablar conmigo y mi madre, y mi tío dice: '¿Cómo vas a hablar con él'. Ellos han hecho y deshecho , mi tío se ha hecho dueño de algo que no es suyo". 

A Kiko no le daría tanta pena ver a su tío entre rejas si se da el caso: "No quiero ningún mal, pero quiero justicia". Jorge le dice: "Si esto implica que tu tío en prisión..." y él contesta: "Pues pa'alante". 

Su abuela doña Ana

Al mismo tiempo, Jorge le pregunta si no le da pena echar a su abuela, doña Ana, de la finca, en el caso de que la compren entera o incluso salga a subasta por las deudas: "Lo siento. Mi abuela lleva allí dentro muchos años y han tenido mucho tiempo para darme las razones necesarias. ¡Ahora que no vengan con la pena de la abuela! ¡Mi madre tiene muchas casas donde puede llevar a su madre!". 

Un posible encuentro con su madre lo destrozaría

Así las cosas, ha afirmado que las penas ya no le manipulan: "Me cazarían si me reúne, puede que me ablande el chantaje emocional. Si mi madre quisiera hablar conmigo, vendría a mi casa. O cuando llama a mis hijas, que últimamente las está llamando, diría: 'Dile a mi hijo que se ponga'". ¿Y qué pasaría si la cantante llegara a su casa?: "Me voy a sentar con ella. Ahí pueden pasar dos cosas, que nos matemos o que lo solucionemos. Si quieres hablar, ven en modo madre". 

Las conversaciones de la folclórica con sus nietas

Isabel Pantoja se pone en contacto con ellas a través del móvil de Irene Rosales: "Hasta anteayer, que llamó a las niñas, no la había escuchado hablar. Me dio un vuelco el corazón. Lo pasé muy mal". A continuación, un dardo envenenado a su tito Agustín: "Mi madre cuando no está cerca de mi tío es diferente. ¡Que se entere mi tío cuando vea la revista! ¡Tu hermana llama a sus nietas cuando no estás! Ella misma dice: 'Mañana no puedo'". 

También ha desvelado cómo fue la conversación que mantuvo con las pequeñas: "Preguntó a las niñas cómo  estaban: 'Cariño, tengo muchas ganas de verte'. Sin saber nada, mi hija Ana le dijo: 'Abuela, ¿por qué no me has llamado todos estos días?'. La respuesta de mi madre, muy Pantoja ella: '¿Y por qué no me has llamado tú, hija?'. ¡Me estremecía de dolor!". 

Lo que sí tiene claro es que él no va a ir detrás de ella: "Yo no la voy a llamar, aunque estemos sufriendo ambos. ¡Debe estar sufriendo, y mucho! Ella está acostumbrada a que vayamos detrás, y ese tirón de orejas me tiene que durar hasta que reaccione". Aunque cuando habla con sus hijas ha reconocido que tiene la tentación de hablarle: "Me encierro en mi cuarto para luchar contra mis sentimientos. Estoy enfadado, pero tengo corazón". 

No obstante, ha dejado claro que a sus hijas nunca les negará el derecho de ver a su abuela: "Mi madre tiene las puertas abiertas de mi casa para ver a sus nietas siempre que quiera. No tiene que pedir permiso". Tanto es así que si la tonadillera pidiera que él se largara de su casa para verlas lo haría: "Me voy. No les voy a quitar el derecho a mis hijas de tener a su abuela, porque mi madre me hizo eso a mí". 

Tampoco aguanta falsas promesas: "Cuando me llamó la primera vez me dijo que iba a venir a mi casa. Anteayer ella termina la llamada a mis hijas y les dice: 'En cuanto termine de grabar el programa voy a veros'. Si no viene va a tener otro problema, porque ya no me lo está haciendo a mí. Cuidadito con lo que dices a mis hijas. No me juegues con unas niñas que llevan sin verte seis meses. Les has dicho que vas a venir a verlas, ¿eh? Es un dolor tremendo el que tengo". 

Más pullas a su tito Agustín

Por otro lado, ha asegurado que con el tiempo se ha dado cuentas de otras cosas que le han sentado como una puñalada trapera: "Que mi tío Agustín llevara el reloj de mi padre el día que murió es una barbaridad. Me teníais como: 'Este, que no se entere de nada'". 

Los engaños de su pasado

Durante estos años ha reconocido que vivió engañado, pero feliz: "Si, pero yo era feliz. ¿Era una mierda? Sí, pero era mi mierda, al final era mi madre. ¡Vivía en una mentira, pero acepté sin saber muchas cosas!". Sobre si tiene ganas de abrazarla, ningunas: "¿Para volver a la misma manipulación? Prefiero morirme con las ganas", ha sentenciado.

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