Actualidad

Rocío Carrasco, sobre el ingreso de su hijo: "No me avisaron y le dijeron al niño que su madre no iba a ir"

El ingreso del pequeño David en las Navidades del 2010 ha sido uno de los episodios más cuestionados de los últimos años. Antonio David Flores afirmó que trató de avisar a Rocío Carrasco y que ella no cogió el teléfono: "No es verdad", dice ahora la hija de Jurado. "Yo llamé durante días a Ro y nadie me contestó. Me enteré de que mi hijo estaba ingresado cinco días después".

"El día 29 de diciembre, yo llevaba cuatro días llamando, Ro me cogió el teléfono y me dice que el niño está ingresado. Llamé al hospital, me pasan con el médico y le pregunto cómo está, si me voy corriendo, y la doctora me dice que al día siguiente le iban a hacer una prueba y me cuenta. Me dice que vaya, que tiene una neumonía grave", ha contado Rociíto. "Él contó que yo había estado de fiesta con mis amigos, pero eso no es verdad. Cuando llegué al hospital, Olga estaba metida en la cama con el niño y lo primero que hizo fue lanzarse a Fidel a darle besos. El niño me miró y dijo: '¿Ves Olga, como mi madre iba a venir, que todos me decíais que no?".

Rocío ha recordado furiosa aquel momento: "Me parece tan cruel y tan asqueroso decirle eso a un niño en un hospital... Eso no se hace aunque su madre fuera la tía más perra y más hija de puta del universo, porque yo no lo he hecho con su padre".

También ha desmentido a Antonio David, que asegura que Fidel Albiac se retiró cuando él entró en la habitación: "Cuando el padre llegó a la habitación y nos vio, se puso a vomitar y estuvo 20 minutos vomitando en el baño. Luego salió y nos saludó, a Fidel con un abrazo, porque no tiene huevos a enfrentarse a nosotros. En un plató sí, a la cara no".

"Él tenía un fin lucrativo y mediático siempre"

La hija de Pedro Carrasco ha relatado otro episodio judicial con Antonio David Flores relacionado con la salud de su hijo. "Con David siempre he tenido reticencias en cuanto a anestesias y demás por sus problemas. Me llegó una carta del abogado donde decía que tenían que operar al niño y como no me fiaba del padre, consulté con un médico. Me dijo que era una intervención pequeña, que no había peligro, y yo firmé la autorización, pero a finales de 2007 me demanda el padre para que el juez se salte mi consentimiento y éste se dé por vía judicial", ha explicado.

"Todo lo hacía con un fin mediático y lucrativo. Cuando llegué el juzgado estaba repleto de prensa. Se desestimó la demanda porque el juez comprobó que yo había firmado el consentimiento y me preguntó: '¿Qué hace usted aquí?'. Le dije: 'Señoría, mire por la ventana'. Lo hizo, vio a la prensa, y respondió: 'Ya lo entiendo'. La demanda se desestimó y seis meses después, este 'ser' fue a un plató para contar que yo no había firmado el consentimiento para operar al niño, que él había pedido amparo al juez y que aún no se había resuelto el caso".

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin