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Pilar Eyre, sobre las adicciones de Miguel Bosé: "Su primer porro se lo dio su padre cuando era un crío"

En su entrevista con Jordi Évole, Miguel Bosé habló de su adicción a las drogas: "He llegado a consumir casi dos gramos diarios, más fumar maría, más éxtasis... (...) Estuve muy enganchado, de diario. Dejó de ser diversión, fiesta, como era al principio. Lo hacía como parte de la diversión, y se trasladó al diario, a la dependencia". Sobre este aspecto de la vida del cantante se ha pronunciado Pilar Eyre, confesando detalles sorprendentes.

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La periodista, que lo mismo te desvela secretos de la familia real que de Miguel Bosé, relata cómo fueron los comienzos del artista con las drogas: "'El primer porro que se fumó mi hijo Miguel se lo di yo', me confesó Luis Miguel Dominguín en una noche de vodka y confidencias en su apartamento de Marbella", escribe este lunes en su blog semanal de Lecturas.

Supuestamente así le habló el torero de su único hijo varón: "Se sentó ahí, en ese sofá, y yo le dije: 'Miguelito, a partir de ahora no vamos a ser padre e hijo porque no nos ha ido muy bien desde que me separé de tu madre, vamos a ser amigos y te voy a explicar cosas de mí que nadie sabe'. ¡Nos reímos mucho y también lloramos!".

Años después, en 1983, el propio Miguel le confesó a Pilar que esta historia era cierta: "Se lo conté a Miguel Bosé pocos meses después y se sorprendió de que su padre me hubiera revelado esta intimidad: 'Es cierto, mi primer porro me lo dio él cuando era un crío...'".

Después, le desveló que no fue ni mucho menos su única experiencia con las drogas: "Le pregunté si había sido el último y rio con amargura: "Claro que no... A partir de ahí, ¡todo!", le habría contestado.

Así las cosas, el intérprete de Amante Bandido le dio más detalles al respecto: "Con drogas lo he experimentado todo, soy un hombre propenso a cualquier vicio y tuve una época, de los 17 a los 20 años, en que me metí de todo. Marihuana, heroína, cocaína, LSD... ¡Me trasformé en un drogadicto! Vivía en Londres y quería ser bailarín... Fue horroroso, porque cuando me di cuenta estaba enganchado y, en lugar de ser cada día más libre, cada día era más esclavo...". 

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Cuando fue consciente del peligro que acarreaba su adicción, decidió dejar de consumir: "Vi a mis tres mejores amigos muertos por el caballo, he visto a tíos y tías estupendos que hasta ayer eran gente maravillosa prostituyéndose, robando, convirtiéndose en mierda para conseguir un pico. Yo estaba pasando una crisis existencial fortísima, estaba deprimido, desesperado... hasta que vi en qué monstruo me estaba convirtiendo ¡y lo tiré todo a la basura!, ¡dije basta y ahora la droga me repugna! Si viera a alguien incitando a drogarse, ¡te juro que lo mataría con mis propias manos!".

Por último, Eyre lanzó una profunda reflexión que genera muchas incógnitas: "¿Qué habrá pasado para que esta semana le haya confesado a Évole que decidió probar la droga a finales de los 80 y estuvo consumiendo hasta hace siete años?", sentencia al respecto.

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