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Así fichó Isabel Pantoja a la tenebrosa cuidadora de su madre: la cuñada de Cristina Tárrega recuerda a Rebeca

Isabel Pantoja, mito y leyenda de la crónica ibérica, es tonadillera sagrada para sus incondicionales, madre terrible para su hijo Kiko Rivera, delincuente encarcelada para los jueces que la metieron en prisión y escribieron su sentencia, tramposa en el reparto de la herencia para Fran y Cayetano Rivera, viuda de España desde que un toro mató a su marido, y ahora también tenebroso personaje que mora en el Manderley español, la mansión gaditana de Cantora donde estos días sale a la luz un oscuro personaje a modo de ama de llaves o cuidadora de doña Ana, la madre de la cantante.

Rebeca es sin duda una de las obras cumbres del cine de suspense. La película dirigida en 1940 por Alfred Hitchcock estaba protagonizada por Sir Laurence Olivier y Joan Fontaine pero sin duda el personaje más tenebroso es el del ama de llaves, interpretado por gran Judith Anderson, nominada al Oscar a Mejor Actriz de Reparto. Manderley, la gran mansión fortificada de estilo victoriano neogótico, que sirvió de escenario a la película basada en la obra de Daphne du Maurier, nada tiene que ver con Cantora, la finca gaditana que compró Paquirri. Si una está situada en algún lugar de la costa irlandesa cercana a Dublín, la otra está en Medina Sidonia. Pero los secretos, la oscuridad y lo tenebroso de la propiedad en la que vive Isabel Pantoja recuerda a la famosa película. Y ahora tenemos ama de llaves, o algo parecido. 

Isabel Pantoja dijo en 2018, un día que llamó muy enfadada al plató de Sálvame, que Cantora no era el castillo de Drácula. La tonadillera se defendía en cierto modo de unas declaraciones de su hija a Mila Ximénez, en las que Chabelita explicaba su malestar cada vez que iba a ver a su madre y los demás habitantes de la casa la ignoraban y hasta la despreciaban.

Pero tal como está la situación dos años después, Cantora sigue manteniendo su halo de castillo cerrado y misterioso. Aunque está situado en el municipio gaditano de Medina Sidonia, el tenebroso ambiente que rodea a la propiedad legada hace 36 años por Paquirri muy bien estar en Transilvania.

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Poco se sabe de lo que ocurre allí dentro, mientras en el exterior, estallan rayos y truenos mediáticos. Se dice que por la finca solo pululan los escasos miembros de personal que se ocupan del campo. En el enorme caserón moran Isabel, su hermano Agustín, doña Ana, la madre de ambos, y su cuidadora, "hermana de un ex futbolista, casado con una popular presentadora de televisión", decía este viernes Lecturas. La revista describía a la misteriosa cuidadora como "mucho más que un ama de llaves al uso". Se trata de una persona con quien comparte Isabel confidencias, desvelos y noches de insomnio", según publica el semanario, que lleva en su portada la existencia de esta nueva amiga íntima de Isabel Pantoja.

Según la publicación, este misterioso personaje es quien cogió el teléfono cuando Chabelita llamó días atrás a Isabel y le comunicó que su madre no quería hablar con ella. Lecturas añade que esta nueva amiga de la madre de Kiko Rivera había sido detenida junto a su madre en Cádiz, en 2009, por robar en distintos locales de la ciudad. Robos de joyas que ella justificó diciendo que lo había hecho por pura necesidad. Fue puesta en libertad con cargos.

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Cuñada de Tárrega

Se trata de Nieves Quevedo, hermana del ex futbolista Mami Quevedo, casado con la presentadora Cristina Tárrega. Informalia desvela ahora cuándo y cómo entró al servicio de Cantora este nuevo personaje en la vida de los Pantoja. En 2018, dos años después de la salida de Isabel Pantoja de la cárcel, si descontamos dos apariciones en los escenarios, la artista sevillana seguía recluida en la finca que ella y su hijo Kiko heredaron de Paquirri.

Isabel tenía deudas millonarias pendientes, pagaba hipotecas y multas como podía, vendiendo propiedades y un día recibió una oferta muy tentadora. La empresa valenciana de cosmética Sesderma la quería el 21 de setiembre de aquel año como protagonista de la fiesta de inauguración de sus nuevas instalaciones. Isabel no aparecía en un acto publicitario desde hacía muchos años. Su ausencia era un valor añadido para su reaparición y además, una semana antes, había causado sensación su inesperada llamada en directo a Sálvame para contrarrestar las declaraciones de su hija a Mila Ximénez. Allí arremetió contra Dulce, la antigua niñera de Chabelita, a quien Pantoja le ha interpuesto demandas millonarias y donde desmintió que Cantora fuera un castillo de vampiros.

Entonces Isabel estaba en la cima del interés mediático y es en aquel momento cuando Cristina Tárrega, colaboradora de Sesderma y amiga de Isabel Pantoja desde los tiempos en que la valenciana, amiga íntima de Ana Rosa Quintana, trabajaba en Cadena Dial propuso a la firma de cosmética que contrataran a la artista sevillana como invitada estelar de la fiesta de Valencia.

Se habló de un caché de 100.000 euros, pero la propia Tárrega aseguró que era mucho más. Aquello fue un regalo para la tonadillera en momentos de penuria económica. Por ello, la trianera se mostró muy agradecida con la presentadora. Fue entonces cuando Tárrega le habría pedido a Isabel, que contratara a su cuñada Nieves Quevedo, necesitada de ayuda, para que entrara a formar parte del servicio de Cantora, y cuya misión sería cuidar de doña Ana, la madre de Isabel, mayor y con una salud muy delicada. Hoy Nieves Quevedo podría ser la versión española de la inolvidable ama de llaves de la película Rebecca, de Hitchcock, guardiana de todos los secretos de Cantora, el Manderley gaditano, la mansión más hermética de España.

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forum Comentarios 2

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Carmen
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Anda que sí, por qué me da que no sabéis de qué va la novela.

Puntuación 0
#1
Anónimo
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Entre delincuentas anda el juego, vaya panda. Y la tonadillera habla del apellido Pantoja como si fueran de la nobleza. Patéticos.

Puntuación 6
#2