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Rafa Nadal cuenta las anécdotas más curiosas de su boda con "María Francisca": así se 'vengó' Xisca de él

Rafa Nadal (34) ha recordado algunos de los momentos más felices y especiales de su vida. El tenista, que hace algo más de un año le dio el "sí, quiero" a Xisca Perelló (32), ha recordado una de las anécdotas que tuvo lugar durante este día tan importante. El jugador se ha sentado junto a Bertín Osborne (65) y le ha desvelado este y otros detalles sobre su vida.

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Durante la charla, que se emitirá este viernes en Telecinco, también estuvieron presentes algunos de los mejores amigos del de Manacor. Comentaron que la celebración arrancó con hasta una hora de retraso. Se trató de una venganza de Xisca a Nadal por lo impuntual que suele ser en todas sus citas sociales.

"La puntualidad nunca fue su mayor virtud", señalaron uno de los amigos en el espacio. "¿Pero a la boda llegaste puntual?", le preguntó Bertín después, a lo que él respondió entre risas: "En la boda me la devolvieron por 20", dijo sobre "María Francisca", como así la llamada "cuando hay tensión". 

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El campeón de 20 Grand Slams volvió a hablar de sus deseos de convertirse en padre con Xisca Perelló, después de que hace unas semanas confesara que tienen "clara" su "hoja de ruta", por lo que "cuando venga, vendrá". "Yo pensaba tener hijos cuando me retire, pero se ha ido alargando el tema. ¡Creía que a los 30 iba a estar ya caput!", le desveló a Bertín.

En esta entrevista también valoró lo que se ha perdido de su vida personal por estar plenamente volcado en el tenis desde que era un niño: "Me he esforzado mucho para ser un profesional de tenis, pero al mismo tiempo no me he perdido cosas que son importantes en la vida. He hecho todo lo que han hecho mis amigos. Menos, pero lo he hecho todo".

Además, desde bien pequeño comenzó a notar que lo suyo iba más allá de una simple afición: "Que no suene mal, pero cuando empecé de niño, ganar era casi lo normal", contó. Tras todo lo que ha conseguido en el mundo del tenis, considera que no se puede quejar de nada: "Intento no quejarme nunca porque las cosas me han ido de una manera que no habría podido soñar. Sólo puedo dar gracias".

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