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Ramón Calderón, el abogado que actuó en la herencia de Paquirri, contundente: dice que Kiko Rivera "no ha sufrido ningún perjuicio"

El abogado Ramón Calderón, presidente del Real Madrid desde 2001 hasta 2006, fue el encargado de defender los intereses de Kiko Rivera tras la muerte de su padre, Paquirri, en 1984. Por aquel entonces, Kiko era un bebé, por lo que se nombró a Calderón para que le representara y no saliera perjudicado como heredero del torero.

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Tras las duras palabras de Kiko, quien asegura que "no cedió Cantora" y que firmó "lo que su madre le pidió", dejando la duda en la actuación de Isabel Pantoja, Calderón ha tomado la palabra para aclarar lo sucedido. El letrado deja claro que Pantoja actuó de forma correcta al quedarse con el 52,40% de la finca Cantora, conmutando así el usufructo que le dejó su marido por acciones en propiedad de la finca.

"Fue una decisión de todos. Había unos albaceas y un partidor contador. Yo representaba a Francisco, al pequeño, y Antonio Ordóñez a sus nietos, Francisco y Cayetano. Entre todos buscamos una solución. Tuvimos que hacerlo el último día después de 3 años de no llegar a un acuerdo con nadie. Lo que se hizo fue valorar el usufructo de la viuda, en función de unos años y de unas tablas establecidas y adjudicar. Paquirri había luchado mucho por la vida y murió luchando. Tenía, sobre todo, patrimonio inmobiliario, así que lo que se hizo fue valorar Cantora y se le adjudicó al niño, dentro de los dos tercios que le correspondía, junto con su madre", asegura Calderón a OK Diario.

El expresidente blanco niega que Kiko saliera perjudicado en el momento que se conmuta ese usufructo: "No, su padre deja la finca a los herederos, no a él. No hay ningún perjuicio. Cada cual recibió la parte que le correspondía del patrimonio del que muere", explica el abogado, que reconoce que el DJ podría vender su parte de la finca si quisiera: "Ahora mismo, si él quisiera vender la parte de la finca que le corresponde podría hacerlo. Nadie está obligado a permanecer en indiviso".

Calderón asegura que los cálculos se realizaron valorando ese usufructo. Por aquel entonces, Isabel era una mujer joven, de 29 años recién cumplidos, y según la baremación oficial le correspondía mas del 50 por ciento. Así lo explica Ramón: "Él deja un legado y a partir de ahí, nombra unos albaceas para que cumplan con la función en la mejor manera posible, de la manera más justa y sin perjuicio para ninguno", dice el letrado. "Luchamos mucho para que Kiko no saliera perjudicado", alega.

Por último, el abogado responde sobre si cree que Kiko puede emprender alguna acción legal por la decisión que se tomó por él cuando era un niño de tres años y medio "No. Es una decisión sancionada por los albaceas y por el contador partidor. No ha sufrido ningún prejuicio. El valor que ahora tenga la finca, Kiko lo sigue manteniendo. Es el propietario de la mitad", sentencia.

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