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Melania Trump no quiere ser primera dama: "Preferiría que su marido perdiera las elecciones"

En los círculos republicanos es un rumor insistente: "Melania Trump no quiere seguir siendo primera dama, preferiría que su marido perdiera las elecciones. Quiere recuperar su vida anónima y desligarse de actos oficiales".

Quien nos lo cuenta es un diplomático de la embajada de Estados Unidos en España, que conoce a Donald Trump y su esposa desde que el empresario no se dedicaba a la política.

Si contara todo lo que sabe sobre el polémico personaje, originaria un escándalo mayúsculo. "A Donald no le interesa perder estas elecciones por una sencilla razón: volvería a ser un ciudadano sin ciertos privilegios y le caerían encima todos los juicios por sus cuantiosas deudas con diferentes sociedades. Su inviolabilidad dejaría de ser efectiva. Y regresarían sus grandes problemas económicos", señala nuestra fuente.

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Melania está harta de hacer el papel de esposa abnegada y enamorada, dicen que es más lo que le separa que lo que le une a su marido. Que la crisis conyugal es más que un simple rumor. Y no extrañaría si a corto plazo nos enteramos de que se inicia un complicado proceso de divorcio.

Melania Trump acudió este martes sin mascarilla a votar en Palm Beach (Florida), uno de los estados que puede dar la victoria a su marido. La primera dama fue, según la prensa local, la única persona que prescindió de la protección. Como un estrella de ese Hollywood que odia todo lo que representa el actual presidente, la esposa del hombre más poderoso de la Tierra habló para los periodistas: "Es el día de las elecciones, así que quería venir aquí a votar hoy", dijo cuando le preguntaron por qué no había votado con su esposo la semana pasada.

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Melania llegó a la Casa Blanca con 45 años y el 26 de abril cumplió 50, 24 menos que su esposo, el presidente Donald Trump. La ex modelo salió del edificio acompañada por la supervisora de elecciones de Palm Beach, Wendy Sartory Link, saludando, sonriendo y proclamando ante los reporteros que se sentía "muy bien". Ni rastro de enfermedad apenas un mes después de que anunciara que le habían diagnosticado COVID-19 , al igual que su esposo y su hijo de 14 años, Barron.

Las elecciones de Estados Unidos se celebraron este martes 3 noviembre. El presidente Trump ha advertido que ni siquiera admitirá el proceso electoral si pierde y se ha negado a comprometerse con una transición pacífica del poder si su oponente, el ex vicepresidente Joe Biden gana los recuentos.

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