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Leonor cumple 15 años: el debate sobre la formación de la futura reina

31/10/2020 - 7:34

El Parlamento, el Gobierno y el Rey Felipe VI son los responsables y los encargados, por ley, de educar a la princesa Leonor, que este sábado cumple 15 años, y prepararla para asumir la jefatura del Estado en el futuro, es decir, de garantizar que la formación de la Heredera la convertirá en la mejor reina de la Historia de España.

No se trata de decirles a los Reyes cómo han de educar a su hija. Pero es inatacable que la Familia Real ha de asumir sus obligaciones con más ahínco y rigor que sus privilegios, que son muchos y cuestan dinero a los contribuyentes. El rey es un funcionario del Estado, un servidor del país. Doña Letizia también sirve al interés público con su agenda, su representatividad, su labor solidaria e institucional y su papel como madre de la futura jefa del estado, es decir, como reina consorte. 

De ahí que los ciudadanos, la Soberanía Nacional representada en el Parlamento, junto con el Gobierno, tengamos el legítimo derecho a tomar parte en la educación de nuestra futura Reina. Y a exigir por tanto toda la información relativa a cómo está siendo educada y qué planes de futuro hay para formar a los titulares de la Corona.

Es por tanto extraordinariamente importante este debate. De momento, sabemos que el colegio al que asiste es privado y católico pero ignoramos qué tipo de enseñanza escogerá a nivel universitario o si será instruida en academias militares.

Enseñanza privada

Felipe de Borbón doña Letizia escogieron para sus hijas un centro privado, Santa María de los Rosales. Si asumimos que los padres de la princesa y la infanta Sofía quieren como cualquier padre lo mejor para sus hijas, que el Monarca y su mujer descartaran la escuela pública envía el mensaje de que los centros privados proporcionan enseñanza de mejor calidad que los centros públicos. Tal cual. Una de las funciones indiscutibles de la Corona es la imagen pública, expuesta con ejemplaridad y transparencia. 

Si lo público es garantía de igualdad y el Ejecutivo defiende la calidad de nuestra enseñanza pública, ¿por qué Leonor no acude a un centro público? ¿No existe en las cercanías del domicilio de los Reyes, La Zarzuela, un solo centro público que pueda dar la formación que necesita una reina? ¿Los distritos madrileños de Moncloa-Aravaca o de Fuencarral-El Pardo, donde se ubica el palacio, están desprovistos de escuelas públicas de calidad?

En Los Rosales, la princesa de Asturias se relaciona con alumnos de un origen social que podemos imaginar. Sus compañeros (como le ocurrió a Felipe) son hijos de familias de la élite. Sin embargo, si acudiera a un centro público, el crisol de sus amistades, los estudiantes con los que entablaría amistad, sería más amplio, en el sentido de que daría a la princesa acceso a una imagen más real y representativa de la sociedad sobre la que reinará. 

Lea también - Leonor: "Tengo casi 15 años, sigo muy de cerca lo que ocurre en nuestro país"

¿Qué estudiará?

El próximo año, finalizada la educación secundaria obligatoria, la futura jefa del Estado empezará Bachillerato y se dice, aunque no hay información oficial, que elegirá Humanidades y Ciencias Sociales, pero ni el Gobierno ni el Parlamento ni el Rey han comunicado aún la opción escogida. Tal vez porque aún no se se haya decidido la protagonista de este artículo. Tampoco sabemos si, como hizo su padre, cursará un año en el extranjero, si bien ha viajado en verano a Estados Unidos, como su hermana, para acudir a campamentos. No sabemos a cuáles.

Leonor va a dedicar su vida a representar al Estado. Con esa profesión, le serán útiles conocimientos diplomáticos, económicos, jurídicos, politológicos, o sociológicos. No es suficiente el grado de Derecho, ni sumado al de Ciencias Económicas y Empresariales, para capacitarla en este sentido. Pero, ¿y si prefiere ser ingeniera industrial, veterinaria o cirujana?

No sabemos si a Leonor le gustan la Biología, la Arquitectura o la Química. Pero tendría perfecto sentido que le gustaran materias distintas al Derecho, la Economía, las Relaciones Internacionales o la disciplina militar, caminos que con toda probabilidad están en el bombo de su futuro formativo. Y lo estaban antes de que ella supiera hablar.

El efímero presidente Leopoldo Calvo-Sotelo era ingeniero de Caminos, Alfredo Pérez Rubalcaba, vicepresidente del Gobierno y gran defensor de la Corona, era doctor en Química, la canciller alemana Angela Merkel es física de formación, Ursula von der Leyen es doctora en Medicina, como la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, Josep Borrell es ingeniero Aeronáutico, Alfonso Guerra es licenciado en Filosofía y Letras e ingeniero técnico industrial... Es de suponer que todos ellos estudiaron lo que quisieron. En teoría, Leonor no puede ser libre de escoger, salvo que tengamos la suerte de que sus verdaderas e íntimas inclinaciones coincidan con lo que conviene a su profesión de jefa de Estado, de Reina.

Pero es una persona, no un robot programable

Lo ideal para el correcto desarrollo personal y emocional de la princesa sería que la futura Reina cursara aquellas enseñanzas universitarias para las que esté más capacitada, por las que se sienta inclinada, por las que esté más motivada. Así lo establece la Ley Orgánica del Derecho a la Educación de 1985: la actividad educativa persigue, entre otros fines, el pleno desarrollo de la personalidad, la adquisición de hábitos intelectuales y técnicas de estudio, y la capacitación para el ejercicio de actividades profesionales. Es ley.

Formación militar

No se ha comunicado si, como su padre y su abuelo, la princesa recibirá formación militar. Elisabeth de Bélgica está en una academia militar en Bruselas y fuentes de Zarzuela han filtrado ya que Leonor no hará feos a ponerse el uniforme. Tras la abdicación de Juan Carlos I y la proclamación de Felipe VI, Pedro Morenés Eulate, ministro de Defensa de Rajoy, predecesor de María Dolores de Cospedal en el cargo, afirmó que la princesa heredera cursaría estudios en las academias militares.

La Constitución, en el Título II, dedicado a la Corona, atribuye al Rey el mando supremo de las Fuerzas Armadas (Artículo 62). Cuando se promulgó, en 1978, faltaban 27 años para que naciera Leonor. Su padre tenía diez años y Letizia, seis. Pero sobre todo, entre los mandos del Ejército, abundaban los franquistas y nostálgicos de la dictadura, como se vio en el golpe del 23-F de 1981. 

Aquella situación podía entorpecer el desarrollo de la Transición y la consolidación de la Monarquía Parlamentaria refrendada en las urnas. Pero estamos acabando la segunda década del siglo XXI y para muchos es un anacronismo que el mando supremo de las Fuerzas Armadas corresponda al Rey. De hecho, es el Gobierno, a falta de una reforma constitucional que formalice la realidad, quien efectivamente ejerce el control de las Fuerzas Armadas.

Modernas constituciones europeas como la de Suecia (1974) o Países Bajos (1983) han aplicado esta tesis en sus textos. No así la belga (1994). ¿De verdad en 2020 (no digamos cuando llegue a Reina) es necesaria la presencia de la princesa de Asturias en las academias militares para que pueda ejercer el mando supremo de las Fuerzas Armadas?

Prioridades en su formación

Una sencilla y honesta reflexión permite imaginar con lógica las prioridades formativas de una jefa de Estado del siglo XXI. Aparte del aprendizaje de idiomas, labor que sí se ha tenido muy presente, más importante que la formación técnica de una soldada o una oficial de los distintos ejércitos, parece que serían esenciales materias como las que se imparten en facultades de Derecho, la Administración Pública, (en el Instituto Nacional de Administración Pública), en la Escuela Diplomática, las Relaciones Internacionales, la Economía, la Hacienda Pública, por no hablar de conocimientos culturales de todas las artes, el desarrollo de proyectos solidarios, y otras. Más que saber pilotar un F-18 o armar un fusil de asalto, sería lógico que la futura monarca accediera a una buena formación en temas de Seguridad, pero eso no tiene que ver estrictamente con la formación militar.

Agenda institucional

La incipiente agenda institucional de Leonor sí está permitiéndonos otear sus más que aceptables capacidades oratorias, como hemos visto en los los Premios Princesa de Asturias o Princesa de Girona. En 2021 no se ha confirmado su calendario pero se barrunta una visita a Santiago de Compostela, por el año Santo Xacobeo y es posible, por su edad, que la princesa asuma sus primeras audiencias en palacio o incluso asista a almuerzos durante las visitas oficiales. Su padre lo hizo a su edad, aunque en contadas ocasiones. 

Proyección internacional

Sobre su proyección internacional, cabe recordar que Felipe VI hizo su primer viaje oficial al extranjero con 15 años. El destino elegido para el entonces príncipe de Asturias fue Colombia, con motivo del aniversario de la fundación de Cartagena de Indias, y acudió en representación de España junto a Felipe González, entonces presidente del Gobierno. Allí el adolescente tuvo la oportunidad de conocer personalmente a 16 presidentes latinoamericanos y sembró las excelentes relaciones que aún hoy mantiene nuestro Monarca con Latinoamérica.

Felipe de Borbón tenía exactamente quince años cuando Zarzuela y el Gobierno de turno (Felipe González) empezaron a diseñar los estudios superiores del futuro monarca, así como su instrucción militar. El hijo varón de Juan Carlos I asistió a una universidad pública, aunque después completó sus estudios en la universidad norteamericana de Georgetown. A tenor de la valoración del actual Rey, su educación ha sido un éxito. Esperemos, por el bien de todos, que en el caso de Leonor se acierte también.







Comentarios 2

#1
31-10-2020 / 17:45
Andy
Puntuación 2   A Favor   En Contra

No hay huevos a estudiar ciencias...

#2
31-10-2020 / 21:48
Por mi, como si se la machacan.
Puntuación 1   A Favor   En Contra

Me importa un ca_ra_jo ciclópeo lo que haga la familia de rémoras instalada en este erial.