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Analizamos el supuesto móvil económico de Angela Dobrowolski en el caso Mainat: ¿divorciarse o enviudar?

13/10/2020 - 10:31

Cada vez resulta más complicado aclarar la verdad sobre qué ocurrió durante la madrugada del 22 al 23 de junio en la casa del matrimonio de Josep Maria Mainat y Angela Dobrowolski. Cabe recordar que en este complicado y mediático caso entran en juego dos procedimientos judiciales: el proceso de divorcio, por un lado; y la causa abierta contra ella por intentar acabar presuntamente con la vida de su marido, por otro.

Para entender la historia es necesario remontarse a abril de 2011, ocho meses antes de que ambos contrajeran matrimonio. En este momento firmaron un acuerdo prematrimonial que dejaba claras las condiciones económicas de un posible divorcio.

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En dicho documento establecieron diferentes cláusulas, todas basadas en la fecha en la que se efectuaría el posible divorcio.

Tal y como recogen Nius y El Confidencial, si se divorcian a partir de diciembre de 2016 y antes de diciembre de 2021, Angela se quedaría con la custodia total de los niños y tendría el usufructo de una casa valorada 1 millón de euros. Además, el creador de Crónicas Marcianas tendría que pasarle una pensión de 9.000 euros durante nueve años, es decir, hasta 2029 cuando Angela hubiera cumplido los 46 años.  

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Por otro lado, si el divorcio se efectuara a partir de diciembre de 2021, Angela se quedaría, además de con la custodia total de los niños, con la propiedad de dicha casa. Además, podría elegir entre la casa y su valor en metálico, que ya no estaría valorada en un millón de euros, sino que habría ascendido en un millón y medio. 

¿Divorciarse o enviudar?

En este sentido, tal y como apunta Nius, la acusación puede establecer que los intereses de Angela podrían ser alargar el divorcio hasta 2022 para no renunciar a la propiedad de la casa y su valor millonario; o enviudar para tener acceso a la portentosa parte de su herencia que, según recoge este mismo medio, asciende a 90 millones de euros.

En ambos casos, los beneficios de Angela serían mayores porque si se divorcian antes de diciembre de 2021, tal y como tenía previsto Mainat tras llevar unos meses separados, la hispano alemana perdería dentro de nueve años la pensión mensual de 9.000 euros y el uso de la casa.

El glucómetro, determinante

Según Nius, atendiendo a fuentes del caso, fue el propio Mainat el que puso a disposición de los Mossos d'Esquadra los datos que el glucómetro recogió durante la madrugada del 22 al 23 de junio, cuando la madre de dos de sus hijos intentó presuntamente asesinarle. En total, cinco mediciones diferente de glucosa en sangre. 

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Mientras que las cuatro primeras medidas marcaban un claro descenso en los niveles hasta el punto de que Mainat se encontraba en riesgo de muerte, la última correspondía a los datos de una persona con correctos niveles.

En este sentido, tal y como recoge el mismo medio, en los documentos aportados por los Mossos se establece que ella misma se habría tomado la última medida, pensado que en el aparato tan solo quedaba registrada la última medición. 

En el informe y tras semanas de investigación, las autoridades recogieron las siguientes conclusiones: "Esta unidad considera que la señora Dobrowolski llevó al domicilio una o más dosis de insulina con la única finalidad de inyectársela a su marido. Esperó a que estuviera profundamente dormido para hacerle diversas pruebas y mediciones de glicemia con el glucómetro", apuntan. 

La hispano alemana, que durante la madrugada entró hasta en 13 ocasiones al dormitorio de su marido, habría esperado al momento adecuado para inyectarle las dosis: "Cuando pensó que era el momento idóneo le despertó y le dijo que iba a poner una inyección de hormona del crecimiento y otra para adelgazar. El señor Mainat, adormilado y para no escucharla más y que le dejara dormir le dijo que hiciera lo que quisiera y en ese momento ella aprovechó para inyectarle la dosis o las dosis de insulina necesarias para bajar su azúcar en sangre hasta provocarle en pocos minutos una hipoglucemia severa", recogen. 

Para los mismos, Angela no hizo nada por evitar su muerte: "Mientras el señor Mainat estaba en estado hipoglucémico (su mujer) no salió de la habitación en ningún momento para buscar una bebida o alguna comida con azúcar para que la glucemia volviera a valores normales".

La respuesta de Angela fue tardía y tampoco colaboró con los sanitarios para salvarle: "Cuando su esposo ya estaba inconsciente y con hipoglucemia severa, y veinte minutos después de observar el glucómetro, llamó a los servicios de emergencia. Con ellos en casa, no hizo nada para ayudar a los sanitarios y finalmente para tratar de ocultar la última glicemia del glucómetro, ella se hizo una", sentencian.







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