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Desmontamos a Fernando Simón: 17 respuestas que lo explican todo sobre el epidemiólogo más conocido de España

3/10/2020 - 13:27

"Cuando vamos por ahí y queremos pasar inadvertidos, mi mujer, lo primero que me dice no es que me dé la vuelta, o me ponga la mascarilla o tape la cara, es que no hable. La gente me reconoce de espaldas cuando hablo", dijo Fernando Simón en Planeta Calleja  este viernes. Fue la primera referencia a su vida privada de otras muchas que el Director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias hizo en la larga entrevista que concedió al aventurero. "No quiero ser político, no es mi mundo. Quizás hablo demasiado, soy demasiado idealista, poco práctico", dijo.

Familia: mujer periodista

"Tengo tres hijos, dos niños y una niña, 23, 21 y 19 casi, estudian físicas, filosofía e ingeniería. Mi mujer es investigadora en el aspecto social relacionado con la salud. Nos conocimos en mi pueblo. En la fiesta del pueblo. Yo estudiaba Medicina; ella, su formación es periodismo, pero hizo una especialización. Desde que estamos en España nos vemos menos, y hay veces que la echo de menos. Es mi amor y yo el de ella. Para mi familia debo de ser igual de conocido. Mi vida no ha cambiado tanto. Sigo siendo el mismo tipo, cobro lo mismo y sigo haciendo las mismas cosas", se sinceró.

"Tú tuviste covid"

"No me di cuenta. Llevaba tanto tiempo, tantas horas trabajando, 17 horas diarias, durmiendo cinco horas el día que más dormía, estaba cansadísimo desde hacía semanas. Pasé a tener la voz más fastidiada, que ya no era normal, más cansado. Se dio cuenta mi mujer, me dijo. 'Fernando, no estás como debes, te tienes que hacer una prueba ya. Estuvimos aislados, mi mujer también lo pilló, estamos juntos todo el tiempo que podemos y es normal que si lo pillaba yo, aunque no siempre pasa, pero era fácil. Mis hijos ninguno lo ha tenido. Nosotros tenemos la suerte de que nuestra casa no es muy grande pero sí lo suficientemente espaciosa, para que tengamos nuestra habitación y el baño. Y tenemos otro baño para los chicos. Cocinaban nuestros chicos que son impresionantes. Se ponían una mascarilla y la dejaban en la cómoda que tenemos en el cuarto. Se quedaban en la puerta, y hablábamos con ellos nosotros en la cama y ellos en la puerta. Hay que ser prudente y mantener la distancia, y cuando no se pueda mantener, la mascarilla puesta"

Vacaciones polémicas

"Seguro que alguien se va a meter conmigo por esto, pero bueno… Cuando me fui de vacaciones en agosto, que salió por todos los lados, me fui porque no podía más, era completamente inútil, no tenía capacidad de pensar, ya no me funcionaba bien la cabeza. Ni a mí ni a nadie que se hubiera pasado desde el 16 de enero que empezamos a trabajar, entre 15 y 16 horas diarias, incluidos los fines de semana, hasta ese momento. Las necesitaba", se justificaba el epidemiólogo nacido en Zaragoza hace 57 años. "Cuando trabajas en situaciones de emergencia, cada equis tiempo la gente tiene que irse de vacaciones quiera o no. Porque dejas de funcionar y dejas de ser útil. Y puedes llegar a cometer errores. Estaba cansado, decidí cogerme una semana de vacaciones", repitió. "Sé sufrir que no te imaginas lo que sé sufrir", le dijo a Calleja.

"Todo el mundo sabe que me fui cinco días a Portugal. Cuando llegas a la frontera te dan unas explicaciones de lo que se puede hacer y no, en las playas no tienes por qué llevar mascarilla. Alquilamos tablas de surf con mis hijos, al coger las tablas o dejarlas alguien nos hizo una foto. Y la vendió a un periódico, la vendió desgraciadamente con malas explicaciones: Fernando Simón sin mascarilla, cuando no había que llevarla. Fernando Simón con gente, cuando estaba con mis hijos. Nos habíamos ido cinco días porque estábamos agotados, pero estábamos inquietos, porque a partir de ahí era como la caza: a ver si ha venido Fernando Simón a esta playa. La gente iba como buscándome y, quieras que no, eso no te deja relajarte", se lamentaba el médico más famoso de España gracias a su labor como portavoz del Ministerio de Sanidad contra la pandemia y sus apariciones televisadas.

Manifestación del 8-M

Sobre la tristemente famosa y muy polémica manifestación de 8 de marzo, Fernando Simón dijo que "no tiene nada que ver" con el incremento de los contagios y comparó el riesgo de acudir al de "ir en metro todos los días". Preguntado por si la decisión de confinar España partió de él, explicó que "la posibilidad de hacer cierres parciales era complicada". Admitió que al principio había "muchas dudas", "miedos a tomar decisiones drásticas para la economía nacional, que ya no era la más boyante del mundo". Simón alertó a Pedro Sánchez y a su Gobierno de que era necesario controlar la transmisión y de que se tenía que "rebajar la movilidad", porque "si no, el sistema sanitario está en alto riesgo de colapsar", reiteró ante Calleja.

Cerrar un país

"Hubo un momento de silencio y reflexión y luego el presidente dijo: 'Bien, vamos a hacer lo que hay que hay que hacer'. Entonces yo sentí un peso en las espaldas", relató el epidemiólogo. "Me dije: 'Por algo que acabo de decir se cierra el país, una responsabilidad, pero la decisión era del presidente", repetía. "Nunca me hubiera imaginado que un presidente tuviera el valor de cerrar un país. Pensé: 'Este hombre tiene mucho valor. Al salir noté que me flojeaban las piernas. E imagino que al presidente. Se habían discutido otras opciones. Pero es que no había más opción", dijo.

Él no se confinó (salvó cuando tuvo el covid)

"Yo fui de las pocas personas que no se confinó, seguí trabajando, salía de casa a las siete de la mañana, es verdad que estaba todo el día trabajando y llegaba a casa a las once y media. Cuando veías la ciudad vacía, ni un vehículo, solo el mío, se me encogía al alma el alma. Preguntado por si tiene la conciencia tranquila, respondió de este modo: "Sí, soy una persona que tiendo a responsabilizarme mucho de lo que ocurre a mi alrededor, las decisiones que se tomaron fueron las que se tenían que tomar. Alguna se podía haber tomado un poco antes", reconoció. "Alguna se podía haber tomado más tarde", añadió a continuación. "No sé lo que hubiera pasado si hubiéramos hecho otra cosa. Sé que con lo que hemos hecho ha habido mucha gente que no se ha muerto, pero ha habido gente que se ha muerto y cada uno de ellos pesa".

Después, Calleja le preguntó si se depilaba: "Soy antiguo, ni el pecho ni las cejas", respondió el maño antes de recordar que he trabajado con siete ministros, "más del PP que del PSOE", remarcó. "Cada uno tiene su forma de ser, pero yo no he tenido grandes influencias de uno y otro, nadie ha tratado de controlarme", señaló. "Soraya  me pareció una mujer súper operativa cuando el ébola, con una capacidad de toma de decisiones espectacular. Igual que me lo parecen el presidente Sánchez y el ministro Illa: son gente que no están allí por casualidad", espetó el polémico científico.

Después de recordar que estudió medicina en Zaragoza, que se fue a África, "a trabajar en un hospital pequeñito", se enamoró de la salud pública. "Me fui a Somalia y al salir me fui a estudiar epidemiología en Londres, me quedé como profesor, al mismo tiempo que trabajaba iba a países como Mozambique, Togo, ecuador, trabajando en epidemias de cólera, meningitis", explicaba.

Huérfano de madre a los 8 años

"Me han pasado muchas cosas en la vida, a mí y a mis hermanos. Pero soy privilegiado. Somos seis, cuatro chicos y dos chicas, empresaria, maestra, farmacéutico… y estoy yo. Mi padre se quedó viudo cuando yo estaba a punto de cumplir ocho años. Me acuerdo de cosas, mi padre era psiquiatra. Me dediqué a lo que me gustaba. Cuando tenía mi carrera, mi padre me decía: 'Estoy esperando a que hagas psiquiatría para quedarte con la consulta'. Pero este año me dijo: '¡Qué bien que no me hiciste caso!. Estoy orgulloso de tu carrera profesional", dijo emocionado. "En todo caso, yo no soy tan relevante, detrás de mí hay un equipo enorme y los relevantes son ellos", dijo.

Comisión de investigación

Fernando Simón comprende que el PP quiera sacar adelante una comisión de investigación sobre cómo se gestionó la pandemia: "Es normal. Ya ha habido una en el Congreso. Las cosas se han hecho suficientemente bien, pero todo es mejorable. Me ha tocado un papel más protagonista que otros pero, con los equipos que tenemos detrás y los profesionales de la salud pública, que se han dejado la piel con menos descansos que otros profesionales, podemos estar orgullosos. No sé si se podría haber hecho de otra manera, no era fácil tomar decisiones diferentes a las que hemos tomado", repitió.

Deportista

Además de escalada, como vimos, Simón trabaja otros deportes: "He practicado vela ligera, windsurf, surf lo hago mal pero lo paso muy bien. He jugado a rugby con este cuerpecín... Es bueno hacer deporte. El 16 de enero fue el último día que entrené, nueve meses sin hacer nada más que estar sentado en una silla. "Empecé tarde a escalar, con 42 años. Ahora tengo 57. Me he enganchado a la escalada. Cuando llegamos a España vinimos a Madrid. Empecé a ver qué deportes podía hacer que me conectaran con la naturaleza y que a mis hijos les gustaran. Desde crío me gustaba la escalada y busqué un sitio en el que aprender. Hice un grupo de amigos con los que entreno. Cuando tengo oportunidad me encanta salir a la roca de vez en cuando, con mis hijos o con los amigos".

Negacionistas

"En mi campo de trabajo son peligrosos para la vida de las personas. Es verdad que hay gente que tiene teorías conspiratorias de todo, siempre alguien inventa una teoría conspiratoria. Los médicos nos enfrentábamos a estos grupos desde hace años, como con los antivacunas. Me molestan. Es irracional que en un mundo como el nuestro, con el acceso que hay a la información, con el esfuerzo que se hace para garantizar la calidad de nuestra vida, se niegue lo que es obvio y evidente. Eso está cerca de mentir y me molesta. Con las vacunas hay un beneficio social y particular. La garantía que se exige a todas las vacunas es extrema. No se va a poner en el mercado ninguna vacuna que pueda suponer un riesgo para la salud de las personas sanas a las que se vacuna", sentenció el maño. "Las vacunas es lo mejor que le ha pasado al mundo, han salvado millones de vidas. Hemos conseguido erradicar la viruela: cuando llegue la vacuna tenemos que vacunarnos", remató.

Forma de vestir

"Respecto a mi ropa, me compro muy poca. Me pongo lo que me regalan, soy como soy, y si alguien quiere saber cómo soy, que venga y me conozca. No me he puesto una chaqueta nada más que para las bodas. Los periodistas que vienen a las ruedas de prensa son profesionales que hacen su trabajo. La pregunta más kafkiana fue que por qué creía yo que habían bajado los casos de coronavirus tras cinco semanas confinados. No tengo jefe de prensa. En el ministerio (de Sanidad) nadie me da ninguna directriz de lo que tengo que decir o no. Hay gabinete de prensa, te dicen de lo que se está hablando estos días, o te dicen que te preguntarán sobre esto", revelaba el científico zaragozano.

Apoyo del PP

"De la oposición me han llamado algunos para darme apoyo. Y otros, en un momento dado, para decirme: 'Ten cuidado, apártate un poco'. A veces se convierten en cosas personales. Es básicamente un tema de visibilidad. Trabajo para el Estado no para un gobierno", se justifica.  "Nadie me ha dicho nunca lo que tengo que decir. Sí que ha habido situaciones complejas, materiales secuestrados por los países que las producían, y ese tipo de cosas", recuerda.

Mascarilla obligatoria

"No podemos decir que hay que hacer una cosa cuando no existen esos recursos", explicó dando a entender que ésa es la razón por la que no se hizo obligatoria la mascarilla antes. "Los responsables de prensa opinan pero nunca jamás me han dicho. 'Tienes que decir esto. En alguna ocasión me han dicho: 'No te voy a decir lo que debes decir porque vas a hacer lo que quieras", desvelaba Simón.

Merchandaising Simón

"Me han hecho camisetas, bolsas de playa, cuadros, canciones...". Sobre si el gin tonic acaba con el coronavirus, Fernando Simón responde así: "Si te lo echas por encima... El alcohol ayuda a limpiar las cosas que tengas en las manos".

Otoño complicado

Sobre si vamos a tener que volver a pasar por lo mismo que esta primavera, explica que "puede pasar" y añade que "no tenemos suficiente gente que sea inmune en España como para que eso no pueda volver a pasar", per tranquiliza: "Ahora tenemos un porcentaje de gente inmune y eso puede hacer que el impacto no sea tan grande como en abril. No se puede descartar nada, pero es difícil que vuelva a ser un confinamiento como en abril.

Vacuna, ¿cuándo?

"Es posible que en diciembre se pueda empezar a vacunar. Pero no es seguro. Las teorías conspiratorias son divertidas para tomarte una cerveza con los amigos y reírte, pero no para trasladarlas a tu vida para hacer de ellas una creencia. No se puede hacer eso. Las teorías conspiratorias si te quieres reír te ríes con ellas, pero luego hay que ser razonable y más en una situación como la que estamos pasando. Habrá vacunas suficientes para todos, quizás a mitad del año que vienen habrá un porcentaje de la población muy alto. Quizás a partir de diciembre y enero estemos en una situación más favorable. Pero seguimos viviendo con el bicho, luego mascarilla, lavado de manos y distancia. Ésas son las claves.

Verano de 2021

"No es seguro al cien por cien que el verano que viene esté todo bien. Pero no tendrá que ver nada con este. La desescalada se hizo bien. Se hizo razonablemente bien. Hemos aprendido en todos los sectores. Nos pilló el carro, tenemos que potenciar mucho la salud publica en España. tenemos que conseguir que los equipos estén bien dimensionados y entender que los sistemas sanitarios son los que apuestan por la atención primaria.







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