elEconomista.es

Jesulín de Ubrique se rompe al hablar de su padre y reivindica su amor por Campanario: "Nos han puesto trabas y aquí estamos con dos cojones"

24/09/2020 - 10:34

Jesulín de Ubrique reapareció este miércoles para charlar con Toñi Moreno en el programa de Canal Sur Un año de tu vida. El torero abrió su corazón para hablar de la muerte de su padre, Humberto Janeiro, fallecido el pasado 9 de agosto, y para reivindicar su amor por su esposa, María José Campanario.

El momento más emotivo de su entrevista con Toñi fue cuando el diestro se refirió a su progenitor, contando una anécdota que vivió junto a él cuando decidió ser torero. "Mi padre me llevaba en la vespa y me dice 'vamos pa'l campo'. Vamos pa'l campo y me dice 'dame una tiza'. Llevaba una tiza blanca y en un cartel en negro, pone mi padre… yo tenía 13 años… pone 'se vende'… y pone el teléfono de la tienda que tenía mi madre alquilada y vendía ropa. Le digo a mi padre, 'papá, ¿pa' qué vendes el campo?', y dice, 'no, tú esto no lo entiendes, pero hay que pagar'. Y le digo, '¿pero pagar qué?'. Y me dice, 'tú lo entenderás con el tiempo'. Me quedo así… y le digo… 'papá, ¿tú quieres que yo sea torero?'… y me dice, '¿yo?, hombre…'. Digo, 'pues no vendas el campo…', en ese momento se le quiebra la voz y las lágrimas asoman en sus ojos, 'el cartel a tomar por culo'.

En su encuentro con Toñi, Jesulín también tuvo palabras bonitas para su mujer, María José Campanario. "Yo llevo 18 años casado con mi mujer y año y medio que estuvimos de pareja. En ese intervalo de tiempo hemos tenido nuestras diferencias, nos han puesto muchísimas trabas en el camino y aquí estamos con dos cojones, ¿no?", dijo.

Ver esta publicación en Instagram

Lo veréis el lunes en #UnAñodetuVida en @canalsurradiotv

Una publicación compartida de Ton?i Moreno (@tmoreno73) el

Jesulín tampoco dejó pasar la ocasión para hablar de su hijo Jesús y su ansia de ser torero: "Me dice mi hijo, 'papá, quiero torear'. Imagínate cuando a mí me dijo 'papá, quiero torear'. Esperaba ese momento algún día. Le puse allí 50 becerras y le dije, 'escoge la que quieras'. 'Pues aquella misma papá'. '¿Te ha gustado aquella? Una becerrita coloradita muy bonita, chiquita… total, se la aparto, coge su capotillo y dije, 'venga, como le pegue un capotazo, la madre, la que me va a liar'. Total, salió con su capote ahí… bien, bien, bien… Digo, 'venga chico, la muleta'… cogió la muleta y dijo, '¿tú no querías que yo toreara, padre? Pues ya he toreao'".

En su charla con Moreno, el matador de toros repasó su vida y, concretamente, el momento en el que triunfó en la música con su 'toa toa toa… te necesito toa': "Cuando hice el disco, yo tenía preparado el invierno para hacer galas y todo y yo, de un plumazo, en el mes de agosto, me senté con los productores de la discográfica y dije, 'se acabó el cante pa' mí, a tomar por culo en bicicleta'…y aquello me costó creo que 70 u 80 millones de pesetas porque el que se rajó fui yo. Lo pagué, maté al perro y se acabó la rabia, a tomar por culo", rememoró con gracia.

Ahí se terminó su carrera musical. Se centró en ser torero, aunque también podía haber sido futbolista. "Yo, si no hubiese sido torero, hubiese sido un grandioso portero. Yo era de las personas que, aunque no hubiese llegado, yo solo me lo creía y, además, yo jugaba de portero y jugaba muy bien y no me daba miedo. A mí me decía el entrenador, 'como los gatos, tírate'. Y me tiraba…eran campos de tierra, yo llegaba desolladito vivo", explicaba.

Toñi Moreno también se lanzó a hacer una sorprendente confesión: "Tengo que confesar que…estamos hablando de hace 30 años… pero tengo que confesar que yo me enamoré de Jesulín de Ubrique, ¿quién no se enamoraba de Jesulín de Ubrique? Era el del momento. Pidió mi teléfono y yo me emocioné muchísimo", contó Toñi, a lo que Jesulín le preguntó: "Pero, ¿te llamé?". La presentadora contestó entre risas: "Vaya que si llamaste. No teníamos teléfono fijo porque en mi casa éramos pobres y el teléfono que tenía era el de mi vecina. Entonces, él, llamaba a las 2 de la mañana y mi vecina venía en bata, 'Toñi, te llaman'. Yo cogía el teléfono y decía, ¿Juani?... no, no soy Juani… ¿Pepi?... no, no soy Pepi… hasta que daba con mi nombre. Llevaba una libretita con todos los nombres de las niñas con las que estaba", desveló.







Comentarios 0


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.