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Meghan Markle y el príncipe Harry desembolsan 14 millones de dólares por su flamante mansión en Santa Bárbara


Este miércoles se conoció que después de unos meses viviendo de alquiler, el príncipe Harry y Meghan Markle se han comprado una flamante mansión en la localidad costera de Santa Bárbara en California, en la que ya estarían viviendo desde hace seis semanas. Todos los datos de su nuevo nido de amor, en el que se protegen a cal y canto de las miradas indiscretas de los paparazzis, han salido ahora a la luz.

Los duques de Sussex se hicieron con la casa el pasado 18 de junio tras desembolsar la friolera de 14.650.000 dólares, tal y como recoge el Daily Mail. La mansión, que fue construida en el año 2003, cuenta con todas las comodidades que el nieto de Isabel II y su mujer necesitan para vivir con tranquilidad y criar al pequeño Archie. Tiene una superficie de 18.000 pies cuadrados y un total de 9 habitaciones y 16 baños.

La residencia principal tiene una biblioteca, un despacho, un spa con sauna incluida, un despampanante gimnasio, sala de juegos, un teatro, una bodega y un garaje con una capacidad para cinco vehículos. Para cuando reciban a sus amigos, tienen a su disposición otra casa de invitados que incluye dos habitaciones y dos baños. También será ideal para Doria, la madre de Meghan, que ya ha estado en la casa según informa el portal TMZ.

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La privacidad y el hermetismo que rodea a esta casa es uno de los principales motivos por el que se han decantado por ella. Para acceder a la mansión, que está situada en una finca de lujo donde viven otras personalidades como las presentadoras Ellen DeGeneres y Oprah Winfrey, es necesario atravesar un camino privado. En su interior cuenta con la tecnología de vigilancia más puntera. 

Los duques están muy ilusionados con este nuevo capítulo de sus vidas: "Esta es la primera casa que cualquiera de ellos ha tenido. Ha sido un momento muy especial para ellos como pareja y como familia: tener total privacidad durante seis semanas desde que se mudaron. Tienen la intención de echar raíces en esta casa y en la tranquila comunidad, que tiene una privacidad considerable. Aquí es donde quieren criar a Archie, donde esperan que pueda tener una vida lo más normal posible", declaró una fuente cercana a Page Six.

En este nuevo refugio pretenden librarse de los paparazzis que intentan tomarles fotografías incluso dentro de su propio hogar, tal y como habría sucedido anteriormente cuando unos drones sorprendieron presuntamente a la madre de Meghan, Doria, y el pequeño Archie, mientras daban un paseo por los jardines de la casa donde vivían de alquiler. Un asunto que ya han llevado a los tribunales para evitar a toda cosa que las fotos salgan a la luz.

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La casa de alquiler que han dejado atrás pertenece al productor Tyler Perry y se encuentra en la isla de Vancouver. Dieron con ella gracias al incombustible apoyo de Oprah Winfrey, que le facilitó a sus amigos el contacto del productor. En el Reino Unido, cuando todavía eran dos flamantes royals británicos, vivían en Froggmore Cottage, una casa de campo situada en las cercanías del Castillo de Windsor y en la que llevaron a cabo una polémica reforma de 3 millones de libras. Un dineral que tienen que devolver como parte del acuerdo al que llegaron con la reina Isabel II para oficializar su salida del Reino Unido.







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