elEconomista.es

El rey Juan Carlos, dispuesto a abandonar Zarzuela tras sus escándalos económicos y amorosos

29/07/2020 - 17:01

Las últimas revelaciones sobre los escándalos económicos y amorosos del rey Juan Carlos han dejado al emérito en una situación muy delicada. Tanto es así que el marido de la reina Sofía estaría dispuesto a abandonar el palacio de la Zarzuela para salvaguardar la imagen de la monarquía, que vive sus días más difíciles.

Según cuenta El Mundo, don Juan Carlos incluso habría hablado con su hijo, Felipe VI, sobre la posibilidad de abandonar Zarzuela. Asimismo, también le habría transmitido a amigos empresarios su disposición a dejar el palacio y, si es necesario, abandonar temporalmente España.

No obstante, las amistades del emérito citadas por el mismo medio abogan porque permanezca en el país, pero en una vivienda alquilada con financiación de una asociación promovida por amigos suyos.

Lea también - La reina Sofía ya disfruta del verano en Marivent ajena a los escándalos del rey Juan Carlos

Con este movimiento, el rey emérito buscaría distanciar su reinado del de su hijo y alejarse del foco público para evitar que la monarquía quede aún más tocada. También se anticiparía a una futura decisión de Felipe VI, a quien presionan desde Moncloa para que aparte a su padre.

Lea también - La revista británica The Economist sentencia a don Juan Carlos y a los borbones: Una corona ensuciada

De ser así, se trataría de un paso definitivo e histórico en la corona española. La marcha del emérito de Zarzuela llegaría solo unos meses después de que Felipe VI eliminara su asignación anual y renunciara a la herencia de su padre después de que se descubriera que él era el beneficiario de las fundaciones de su padre investigadas en Suiza.







Comentarios 0


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.