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Cómo se llevaron a Esther Doña del palacio de Carlos Falcó, que está semiruinoso

28/06/2020 - 10:49

Desde antes del 20 de marzo llevaba Esther Doña, marquesa viuda de Griñon, confinada en el Palacio de El Ricón. Pero la primera semana de junio abandonó el que fue su domicilio conyugal mientras estuvo casada con Carlos Falcófallecido a los 83 años por coronavirus

El estado semiruinoso de la mansión, la imposibilidad de afrontar los gastos de mantenimiento y no digamos de reforma, y la firme y decidida voluntad de los herederos de ponerlo a la venta fueron determinantes. Había que echarla de allí y comenzaron a presionar hasta lograrlo.

Esta semana reaparecía en público para dar el último adiós a Manolo Segura, el ex de Tita Thyssen, fallecido de cáncer a los 77 años. Protegida por una mascarilla, Esther lucía un vestido largo con formas rectangulares en blanco y negro y calzaba unas deportivas. A su llegada al tanatorio, evitó hablar con la prensa y se fundió en abrazos con familiares y amigos de Segura.

Pero este fin de semana se han publicado unas declaraciones de la marquesa viuda en El Mundo donde confirma punto por punto la situación con los hijos y herederos de su marido, tal y como habíamos relatado.

Instalada en su piso de Majadahonda, recuperada después de haber dado positivo en coronavirus, la enfermedad que le costó la vida a su marido, no tuvo más remedio que abandonar la mansión después de que los Falcó le dijeran que, si bien podía disfrutar del usufructo y permanecer en la residencia, para hacerlo debía afrontar los cuantiosos gastos de mantenimiento.

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Ella no quería irse

Esther Doña confirma efectivamente que ella hubiera preferido quedarse en El Rincón, pero que se cae a  pedazos, literalmente, y que no puede asumir ni de lejos los arreglos mínimos. Y eso sin hablar de una reforma integral, que costaría una verdadera fortuna cifrada en millones de euros. Los árboles se caen, los techos se derrumban... 

Esta situación ha pesado mucho en la negociación que se traen los cinco hijos de Carlos Falcó con la viuda. Hasta junio se habían hecho cargo de los gastos habituales de la casa, pero no continuarían haciéndolo. Quieren poner El Rincón a la venta y eso implicaba un claro mensaje a su inquilina: "Vete". Es un decir.

Puede ser suyo por poco dinero

Hablamos de una construcción décimonónica de 30 habitaciones, rodeada de 300 hectáreas, viñedos y finca de caza que le dejó en herencia al marqués de Griñón su tía Paloma Falcó en 1994. De los 12 millones de euros que se llegaron a pedir, ahora "se escucharían con mucho cariño cifras superiores a 7 millones de euros", nos aseguran desde el entorno de los herederos. Pero como el primogénito, Manuel Falcó, prestó a su padre alrededor de cinco millones de euros, lo que quedaría para repartir sería dos millones, es decir, les quedarían unos 400.000 euros a cada uno de los cinco hijos. Pero al menos se cortaría la sangría que supone mantenerlo. 

A

Fuera del testamento

Como ya adelantamos el pasado 8 de junio, Esther Doña no figura en el testamento del marqués porque habían hecho separación de bienes. Otra cosa es que a su viuda tenga derecho al uso del domicilio conyugal y, dado que ha renunciado a ello, quiere una compensación. Esa negociación con los hijos de su marido está siendo tensa puesto que los abogados no se ponen de acuerdo a la hora de fijar la cuantía de ese usufructo.

17 bodas

Esther Doña no quería abandonar El Rincón, se fue obligada, y su deseo era explotarlo como negocio de bodas y eventos. Pero los herederos no quieren. El problema es que, como cuenta Loc, hay contratadas y firmadas 17 bodas para este año, la primera, este mismo mes de agosto. Todos estos banquetes han sido cancelados por los hijos del marqués y algunos clientes están que trinan porque ya habían dado una señal de 3.000 euros. Frente a la posición de los Falcó, Doña cree que con las 22 bodas programadas por temporada, a 6.000 euros cada una, suponía  un rendimiento bruto de unos 130.000 euros al año. "Con eso se mantendría fenomenalmente el palacio sin hacer un gran desembolso. Ahora los planes son otros", argumenta Esther Doña en el periódico.

Hasta la cocina

Lo que no cuenta es que el estado de semiruina del palacio puede acarrear accidentes y responsabilidades de todo tipo para la propiedad si ocurre un accidente con consecuencias para los invitados o empleados de los catering. Fuentes de la familia Falcó explican a Informalia que ya ha habido episodios de este tipo y que "correr riesgos de ese tipo no sería sensato". Tanto es así, que sin abordar algunos arreglos importantes no se puede garantizar la seguridad de quienes estén en el palacio, especialmente en algunas zonas. Por ejemplo, la cocina no está habilitada como pala celebrar eventos de cierto nivel y para atender las necesidades se contrataba un foodtrack. 

Licencia

Tampoco está claro que el recinto disponga de la correspondiente licencia para este tipo de negocio. Si bien las magníficas relaciones del marqués con el ayuntamiento de Aldea del Fresno podían ayudar a sacar adelante papeleos, es la Comunidad de Madrid quien tiene que sancionar este tipo de permisos.







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