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Cristina Garmendia, la ministra 'fashion' de Zapatero que fabrica respiradores contra el coronavirus

3/04/2020 - 17:30

Cristina Garmendia (58) fue la elegida por José Luis Rodríguez Zapatero en 2008 para liderar el novedoso Ministerio de Ciencia e Innovación. Tras casi cuatro años al frente del mismo, la bióloga vasca dejó la política y retomó su faceta empresarial. Ahora es presidenta de Cotec, compañía que fabrica respiradores para luchar contra la pandemia del coronavirus.

Esta misma semana, los reyes Felipe VI y doña Letizia se pusieron en contacto con ella para conocer más datos sobre el proyecto A.I.RE (Ayuda Innovadora a la Respiración), que se trata de una plataforma que trabaja en "soluciones de código abierto, rápidas y baratas a problemas de ventilación en pacientes".

Garmendia preside la Fundación Cotec desde el año 2013. Se trata de una organización privada sin ánimo de lucro, cuyo presidente de honor es Felipe VI. Desde la compañía se promueve la innovación como motor del desarrollo económico y social. Debido a la crisis provocada por el Covid-19, en las últimas semanas los esfuerzos de la fundación van encaminados a ofrecer soluciones ante esta situación tan desesperada.

Garmendia mantiene excelentes relaciones con Casa Real. La reina Letizia siempre simpatizó con ella. Los que la conocen la definen como dura y ambiciosa, capaz de tomar decisiones difíciles llegado el caso, y con un excelente don de gentes. Su cercanía a la crema de la alta burguesía vasca la ayuda a moverse como pez en el agua en el mundo de la banca.

Cristina, que recibió el año pasado el Premio Nacional de Biotecnología, está casada con el ingeniero bilbaíno Rubén Celaya, padre de sus dos hijos, Ander (25) y Teresa Itziar (23), y vicepresidente del grupo Amasua. Se conocieron y se enamoraron cuando ella se incorporó a la compañía tras finalizar un máster en Administración de Empresas en la Universidad de Navarra. Anteriormente, Garmendia se doctoró en Biología Molecular en la Universidad Autónoma, donde se graduó Cum Laude y con un premio extraordinario por su trabajo.

La relación entre Garmendia y Celaya también atañe al ámbito profesiona. Y es que ambos fundaron Inbiomed, una organización dedicada a la investigación celular. La hija de la ex socialista ha seguido los pasos de su madre y fue nombrada consejera en Science & Innovation Link Office (SILO), compañía fundada por su progenitora, el año pasado.

Aficionada a la Real Sociedad, equipo de su tierra, la que fuera ministra de ZP se define como una mujer muy familiar. Pasa junto a su esposo las vacaciones en Málaga, lugar en el que baraja vivir una vez se retire. Hasta entonces, Garmendia está centrada en la creación de respiradores para combatir la pandemia que arrasa España.

La ministra 'fashion'

Durante su etapa dirigiendo la cartera de Ciencia e Innovación la llamaban la ministra 'fashion'. Dicen que no le disgustaban los aduladores. Algunos de sus enemigos se empeñaban en contar que empleaba más tiempo en arreglarse con los caros modelos que lucía que en diseñar una política estratégica a largo plazo.

En los Presupuestos Generales del Estado de un año tan terrible como el 2008, un trozo de la partida destinada a Ciencia e Innovación se destinó a pagar cosas como la decoración de los inmuebles en donde trabajaba Garmendia.

Su vinculación con el PSOE señala a Miguel Sebastián, ministro de Industria con Zapatero, ex director de su Oficina Económica y ex candidato a la alcaldía de Madrid. Según las fuentes socialistas consultadas, Sebastián recomendó personalmente a Cristina al presidente del Gobierno para ministra.

La ministra de Zapatero con más patrimonio (declaró que poseía más de cuatro millones de euros hace ya diez años), no tiene apenas manchas conocidas en su carrera pero sí algún detalle que apunta a su origen de señora bien de clase alta. Según publicó en su día Interviú, Garmendia despidió a una empleada doméstica en 1997 porque estaba embarazada. La contrató por agencia y la puso de patitas en la calle de forma taxativa, advirtiéndola de que llamaría a la policía si no se iba de inmediato, siempre según el semanario. No tenemos la versión de la ex ministra.







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