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Felipe VI no se refirió al escándalo de su padre y su discurso coincidió con las caceroladas de protesta desde los balcones

En mitad de la crisis del coronavirus, el Rey Felipe comparecía en televisión, cuatro días después de que el pasado domingo el Gobierno decretase el Estado de alerta. Pero mientras el jefe del Estado transmitía animo y esperanza desde el Palacio de la Zarzuela, las caceroladas de gente pidiendo que don Juan Carlos donara sus supuestas comisiones a la Sanidad Pública poblaban los balcones de muchas ciudades españolas. El Rey no hizo referencia alguna al escándalo relacionado con su padre.

El Monarca agradeció el sacrificio de todos los que están dando la cara en esta situación y transmitió su pesar por los que están perdiendo a seres queridos por esta pandemia. Pero no hizo la más mínima referencia al escándalo provocado por su anterior mensaje a la nación, en donde Felipe VI retiró a su padre la asignación de casi 200.000 euros anuales y renunció a la herencia de don Juan Carlos.

El Monarca pidió que dejemos de lado nuestras diferencias políticas para luchar "en torno a un mismo objetivo" como es "ganarle al virus". Defendió que el fin es "superar esta grave situación, y dijo que "tenemos que hacerlo juntos, entre todos, con serenidad y confianza, pero también con decisión y energía".

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Resistir

"Tenemos que resistir, aguantar y tenemos que adaptar nuestros modos de vida y nuestros comportamientos a las indicaciones de nuestras autoridades y a las recomendaciones de nuestros expertos para ganarle al virus. Todos debemos contribuir a ese esfuerzo colectivo con nuestras actitudes y nuestras acciones, por pequeñas que sean", declaró el Rey sumándose así a las normas de actuación gubernamentales. "Todo el Estado, todas las Instituciones públicas, están volcadas en resolver esta crisis que constituye nuestra prioridad esencial y todos los españoles pueden sentirse protegidos", sentenciaba, mandando un mensaje de seguridad y fuerza.

"Estamos haciendo frente a una crisis nueva y distinta, sin precedentes, muy seria y grave, que pone en riesgo nuestra salud en cada rincón de España. Pero también y de forma muy traumática, altera y condiciona nuestras costumbres y el desarrollo normal de nuestras vidas, el empleo y en definitiva nuestro bienestar", siguió el Rey.

En sus palabras también mandó "mucha fuerza y mucho animo" a todos los afectados, dando las gracias a todos los que están colaborando en la erradicación de la pandemia "que estamos combatiendo y que vamos a vencer y a superar".

7 minutos

El Rey Felipe mandó en los siete minutos de su alocución un especial mensaje a todos los sanitarios: "Sabíamos que tenemos un gran sistema sanitario y unos profesionales extraordinarios. A ellos quiero dirigirme ahora: tenéis nuestra mayor admiración y respeto, nuestro total apoyo. Sois la vanguardia de España en la lucha contra esta enfermedad, sois nuestra primera línea de defensa. Estáis cuidando a los afectados, curando a los enfermos, dando consuelo y esperanza a los que lo necesitan", agradeció el Rey haciendo especial hincapié en el sacrificio y coraje. "Nunca os podremos agradecer bastante lo que estáis haciendo por vuestro país. No os puede sorprender que desde las casas de toda España se oiga un aplauso emocionante y sentido. Un aplauso sincero y justo, que estoy seguro que reconforta y os anima".

Responsabilidad

"Estoy seguro que todos vamos a dar ejemplo de responsabilidad, sentido del deber, de civismo, humanidad y solidaridad, sobre todo con los más vulnerables. Ahora debemos dejar de lado nuestras diferencias", añadió el Rey, que mandó un mensaje de esperanza para terminar su discurso: "Volveremos a la normalidad. Y lo haremos más temprano que tarde si todos colaboramos. Recuperaremos la normalidad, la vida en las calles, la economía... España recuperará su pulso, su vitalidad y su fuerza. Este virus no nos vencerá, al contrario, nos hará mas fuerte", terminó Felipe VI, sumando a sus palabras el apoyo tanto de la Reina Letizia, como de sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía.

Sin referencia al escándalo de don Juan Carlos

Pero el discurso por parte del Rey Felipe llega en un complicado momento nacional, no solo por la crisis del coronavirus, sino porque coincide también con su renuncia a la herencia de su padre, don Juan Carlos, y la retirada de su asignación económica del presupuesto de Casa Real, tras conocerse que el jefe del Estado era beneficiario de fondos opacos del Emérito. Sin embargo solo se ha pronunciado ante la grave crisis del coronavirus en un mensaje de unidad, esperanza y compromiso. Eso sí, mientras se difundía el mensaje grabado de Su Majestad, a las nueve de la noche, caceroladas repartidas por toda España pedían que don Juan Carlos donara a la Sanidad Pública los cien millones presuntamente recibidos por las comisiones del Ave a la Meca.

Solo ante el micrófono

Los mensajes televisados de don Felipe llegan en ocasiones muy especiales, además de los de la Nochebuena. El Monarca se dirigió por este canal a la nación el 1 de octubre de 2017, ante el desafío separatista y los sucesos de Cataluña. El domingo pasado también se dirigió a los súbditos, pero no por televisión, sino para explicar que retiraba la asignación presupuestaria a su padre y para decir que renunciaba a la herencia procedente de oscuras sociedades y fundaciones donde don Juan Carlos le puso como beneficiario sin consultarle.

Sala especial

Don Felipe eligió un traje azul y una corbata granate. La zona del Palacio de la Zarzuela que escogió el Monarca para la grabación no fue la misma que la de los mensajes de Nochebuena. Don Felipe prefirió hacer su discurso de pie en un atril granate, y en la sala Magnolias, en la que suele celebrar algunas recepciones. El monarca ha retransmitido su mensaje de pie, y con las banderas de España y de la Unión Europea de fondo.

Sin la reina ni sus hijas

Tal y como explican a Informalia fuentes de TVE, doña Letizia y sus dos hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía  no acompañaron al Jefe del Estado sino que se quedaron en la zona en la que desarrollan su vida diaria, al contrario de lo que han hecho en ocasiones anteriores como en  las grabaciones del mensaje de Navidad, tal vez por la solemnidad del tema que ha provocado la comparecencia del Monarca o quizás porque el coronavirus obliga a mantener la prudencia por encima de todo. 

Los siete minutos que nos ha dedicado el Rey llegaban después de la reunión mantenida con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el comité de gestión de la crisis del coronavirus.

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ningún sentido
A Favor
En Contra

El discurso del rey en televisión no tiene ningún sentido.

La mayoría esperabamos que dijera algo del comportamiento de su padre.

Que somos un gran pueblo, que tenenos que luchar y resistir, bla bla bla, eso ya lo sabemos todos, hasta los niños de parvulos.

Una perdida de tiempo.

Puntuación 2
#1