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La gata y el novio de Karl Lagerfeld se reparten su fortuna: 180 millones de euros

27/02/2020 - 18:13

Choupette, la gata blanca de Karl Lagerfeld, no será la principal heredera de la fortuna del modisto, tal y como se publicó en su día. Hay un pellizco grande para ella, lo suficiente para que se haya convertido en el felino más rico del mundo, pero el principal receptor de la riqueza que atesoraba el diseñador alemán es para el modelo Baptiste Giabiconi, que pasó los últimos 10 años al lado del diseñador hasta que falleció de un cáncer a los 85 años.

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Choupette protagonizó varios anuncios publicitarios, tiene su propia cuenta de Instagram y representante. Fotografiada incansablemente por Lagerfeld, perteneció hasta 2011 a Baptista Giabiconi, el amante del diseñador, quien ha anunciado en televisión que figura en primer lugar en el testamento de Lagerfeld. También confesó que comparte la lista con otras seis personas y con su gata millonaria, que sigue al cuidado de Françoise, su ama de llaves.

El amante de Lagerfeld no sabe cuánto le corresponde exactamente porque están aún tasando la fortuna: "Estamos haciendo un inventario, que es un proceso muy largo: bienes raíces, muebles, arte, empresas, finanzas…", enumeró.

Baptiste Giacobini (30) acudió a un programa de la televisión francesa para promocionar su libro, que acaba de salir al mercado y en el que repasa en profundidad su relación con el diseñador.

"Un amor que no se puede describir"

"Karl no tuvo hijos. Realmente no tenía una familia a su lado y seguramente también era para llenar cierto vacío, cierta falta, cierta soledad. Él solo quería que yo fuera su hijo de una forma u otra", admitió el modelo, que conoció al kaiser cuando tenía 75 años y él 19.

Debutó en 2009 en la Couture SS y saltó a la fama, desfilando de forma estelar para Chanel y cerrando los espectáculos que se celebraban en la mansión del modisto: "Era como un hijo adoptado sin serlo, aunque "la idea nos complacía mucho. A menudo nos abrazábamos. Fue una relación filial, muy poderosa. Es un amor que no se puede describir", dijo, asegurando que fue su "espontaneidad", su "frescura" y "el hecho de no tener un código" las cualidades que conquistaron a Lagerfeld, a quien llamaba "mi Karl, mi pequeño Karl y, a veces, mi amor".

Echa de menos hablar con él: "Lo extraño porque sentía que aprendía mucho de la vida con él. Pero ya es maravilloso haber pasado a su lado más de diez años", reconoció Giabiconi, a quien el modisto definió una vez como "la versión masculina de Gisele Bündchen: bien con ropa y, más aún, sin ella".







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