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Aitor Marín, autor de Conspiración Vermú: "Franco escogió Cuelgamuros para el Valle de los Caídos porque es un lugar paranormal"

23/02/2020 - 12:29

El periodista Aitor Marín (San Sebastián, 1967) hila a base de humor absurdo y sátira su primera novela, Conspiración Vermú (Suma de Letras), una obra imprescindible para comprenderlo todo. O tal vez no, pero imprescindible igualmente. Esta contradicción solo puede explicarla el artífice de la obra.

Junio de 2014. El rey Juan Carlos I ha abdicado y Felipe VI está a punto de ser coronado. Pero hay en Madrid un complot para impedirlo. Fuerzas de la ultraderecha lideradas por un oscuro cabalista se disponen a resucitar a Franco para aprovechar la confusión y devolver a España a la dictadura. Víctor Vaporús, en cincuentón en paro que pasa los días en la barra del bar se ve arrastrado por una periodista de Interviú, Dolores Ambigú, para impedir este plan diabólico.

No hay de que asustarse, aunque la realidad casi siempre supera a la ficción, `pero de momento toda esta trama es solo fruto de la imaginación de Aitor Marín, periodista que se estrena como escritor con la novela Conspiración Vermú (Suma De Letras), una divertida trama que desborda acción, humor y fina ironía.

Franco era bastante supersticioso.

Aitor Marín: Sí, para mí también fue una sorpresa. Parece que todo empezó cuando, en 1916, fue herido en el bajo vientre durante la Guerra de África. En aquella época una bala en esa parte del cuerpo era sinónimo de muerte, pero Franco consiguió esquivar las infecciones y sobrevivió a la herida. Desde entonces, cuentan, se sintió bendecido por Dios. También hay que recordar que, durante 40 años, tuvo el brazo incorrupto de Santa Teresa en su dormitorio, lo que es un poco raro…

Y luego esta eso que cuenta en el libro del Valle de los Caídos…

Aitor Marín: Sí, claro. Investigando en Internet descubrí que son muchas las fuentes más o menos conspiranoicas que aseguran que la elección del lugar no fue en absoluto casual. Se escogió Cuelgamuros por las supuestas fuerzas telúricas, muy particulares que se dan en la zona. Una especie de vórtice con propiedades paranormales. Qué se yo. La gente está fatal y Franco parece que también.

Pero de ahí a pensar que esperaba resucitar…

Aitor Marín: Es que no sé qué otra cosa podía esperar. Él sabía que morirse, se iba a morir, si no no se hubiera hecho construir semejante panteón. Además, leí en ABC, que si en algo son especialistas es en Franco, que en 1940 ya circulaban unos primeros bocetos de una majestuosa tumba para "un héroe único" con la forma de una enorme pirámide de hormigón. Todo muy siniestro y sobrenatural.

Lo curioso es que, en el libro, se toma todo esto a risa.

Aitor Marín: La culpa es de mi experiencia en Noticias del Mundo, el mítico semanario que en los años noventa revoluciono la prensa nacional con exclusivas como la de que Nieves Herrero era extraterrestre o que la cara de Chiquito de la Calzada se había aparecido en un jamón. Rodeado de grandes profesionales descubrí en aquella redacción que lo paranormal no está reñido con el humor. Así que fue ponerme a escribir el libro y salió todo rodado.

¿Qué más nos puede contar del libro?

Aitor Marín: Es una novela muy divertida en la que un pobre hombre se mete en una aventura que le queda muy grande. En la historia se mezcla el humor con la acción trepidante, aunque también hay algunos momentos para la reflexión. He intentado abordar con ironía estos momentos, en los que el Franco vuelve a estar presente por el interés de exhumarlo de unos y la afición a no condenarlo de los otros. Es verdad que últimamente parece que no están las cosas para muchas bromas, pero no he podido evitarlo.

¿Ha aprendido algo escribiendo Conspiración Vermú?

Aitor Marín: Sobre todo, que a veces es mejor no imaginar demasiadas cosas, porque puede que la realidad las supere todas. Empecé a escribir la novela porque había ciertos síntomas de que había una parte del país muy nostálgica con el Franquismo, lo que no podía imaginar entonces es que la realidad iba a atropellarme de esta manera. También he aprendido cosas sobre mí, pero esas me las guardo.

Consejo

Después de esto solo nos queda hacer una de esas cadenas en las que nadie cree pero que muchos cumplen por si acaso: compre 20 novelas y regálelas a otras veinte personas con la recomendación de que si no lo hacen, su equipo perderá, su pareja les dejará, se arruinarán, y mejor no hablamos de la salud. Conspiración Vermú.







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