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Concha Velasco planea su retirada tras más de medio siglo de carrera: "Planeo morirme en dos años"

14/02/2020 - 17:41

Concha Velasco (Valladolid, 1939) se encuentra en Barcelona donde protagoniza la comedia El funeral, una obra escrita y dirigida por su hijo Manuel en la que encarna a Lucrecia Conti, una actriz que fallece y a la que el ministerio monta un gran velatorio en un teatro. Muerta, su fantasma aparece para ajustar cuentas. Ironías de la vida o fina retranca la de Concha Velasco. Sea lo que fuere, la actriz de 82 años ha escogido precisamente este momento para anunciar su próxima retirada tras 60 años de trabajo incansable en los que se ha convertido en un icono del teatro y del cine español.

El funeral guarda ciertas similitudes con su vida y su carrera, casi podría parecer su obra de despedida, y en cierta forma lo es porque la propia Concha ha insinuado que tras la finalización de la obra y la ejecución de su próximo montaje, La habitación de María, se retirará definitivamente.

"Quizá sí que acabe mi carrera, porque he cumplido 80 años y como tengo previsto morirme a los 82... Es una media. En mi familia hemos decidido que es lo que me toca: mi padre murió con 86, mi madre con 74. A mí me tocan 82. Pero no me importa, desde que hago El funeral y me veo muerta en escena, ya estoy acostumbrada", ha declarado en una entrevista en La Vanguardia

Abuela y fantasma a los 80 años

Concha acaba de cumplir 80 años, se siente fuerte y sabia. Ha cumplido sus deseos de cuando era niña: llegar a tener 80, ser abuela y fantasma. "Me he pasado toda la vida diciendo que quería llegar a tener 80 años y ser abuela. Y fantasma. Y no lo digo por esta obra, sino porque a mí me gustaría no morirme nunca, ser un poco como el diablo cojuelo. A mí lo de la muerte no me importa pero me habría gustado ser fantasma. Pues ya soy abuela, soy fantasma y he llegado a los 80 años".

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La actriz muestra un gran aplomo. "Estoy en el momento de considerar las cosas con más seriedad. Tengo la cabeza mejor puesta y soy capaz de decir no. Siempre he tenido mucho miedo a decir no, siempre he sido una mujer acobardada, físicamente acobardada".

Los hombres a los amó

A Concha no le gusta echar la vista atrás, pero eso no le impide reflexionar sobre su vida, su persona y sus amores. "Los hombres a los que amé, porque he amado a varios, no tantos como dice la prensa, siempre me veían tan por encima de ellos que todos me acomplejaban. Uno me decía que si tenía el culo blando, el otro que si tenía arrugas, el otro me ponía los cuernos... Y me he dado cuenta de que he sido una mujer estupenda siempre, pero que se me ha pasado un poquito la vida tan deprisa que quizá no la he vivido, he vivido una vida que no era real".

En El funeral, Concha, como fantasma, ve su propio cadáver en un ataúd en el centro del escenario. Dice que no le impresiona porque "cuando me muera no pienso hacerlo como esa señora que está ahí tan fea". Ha perdido el miedo a la muerte, que en otro tiempo le causó ataques de pánico tan intensos que se leía los listines telefónicos para tranquilizarse. "Como me entrara el ataque de pánico pensando en la muerte me aprendía los números de teléfono de donde estuviera".

Cuentas pendientes

Al igual que su fantasma en El Funeral, Concha también ha tenido tiempo para ajustar sus cuentas, que en su caso, más que venganza, pasa por pedir perdón. Así es ella. "Tenía tres personas vivas, tres hombres a los que yo había hecho daño voluntariamente y les he podido pedir perdón. No sabéis cómo me ha liberado. Tenía cuentas pendientes y como están vivos he podido saldarlas", declara.

"Ahora estoy pidiendo perdón al pobre Paco Marsó que está en los cielos y no permito que nadie se meta con él, no sabe cómo me gustaría que estuviera aquí. Era tan simpático, tan guapo, tan divertido, pero nosotros nos peleamos. Le pido perdón porque hace diez años que murió y yo le he perdonado. Se me aparece a veces en el escenario. Cuando algo no funciona digo ¡Paco! Y se aparece", concluye.







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