elEconomista.es

Joaquín Sabina empezó a cuidarse tras el ictus en 2001 y el año pasado hasta sentó la cabeza

12/02/2020 - 22:26

El cantante Joaquín Sabina, que este miércoles se ha caído del escenario mientras actuaba en el WiZink Center de Madrid, empezó a sentar la cabeza y a cuidarse después del ictus que subrió hace 19 años. 

Sabina, que justo cumplía este miércoles 71 años, hincaba la rodilla a finales del año pasado para pedirle matrimonio a su novia, Jimena Coronado, con quien sale desde 1999. Y precisamente el encargado de desvelar la noticia fue su amigo y comopañero en esta triste noche que no olvidará el jienense: Joan Manuel Serrat.

"Fue hace pocos días. Cuando le pidió casarse a Jimena. Se arrodilló y le regaló un anillo…", contó Serrat durante una entrevista en el programa argentino Teleshow, en la que también estaba presente Sabina, que le recriminó que esas cosas no se contaban. Él mismo lo terminó por confirmar: "Yo tengo 70 años, el día que la Jime cumplió 50 doblé la cerviz y en verso…", declaró.

Lea también: Joaquín Sabina se cae del escenario en pleno concierto y regresa en silla de ruedas: "Me duele el hombro y me voy al hospital"

Joaquín Sabina y Jimena Coronado se conocieron en 1999 durante una entrevista en una habitación del Hotel Sheraton de Lima y, desde entonces, no se han separado. Viven juntos en Madrid y ella alejó al cantante de una vida de excesos. Él mismo ha comentado en alguna ocasión que le dio la paz que necesitaba.

Además, Jimena se lleva fenomenal con sus dos hijas, Carmela y Rocío, nacidas de la relación con su primera mujer, Isabel Oliart, hija del ex ministro de Industria de UCD Alberto Oliart.

Casi 20 años de sustos

Sabina sufrió un derrame cerebral que lo llevó al hospital en 2001 y que lo obligó a cuidarse más y a estar más vigilado. No perdió movilidad pero las consecuencia emocionales fueron notables. No es la de esta noche la primera vez que el músico interrumpe su concierto en el WiZink Center de Madrid. En junio de 3018, llevaba hora y media de actuación cuando "una disfonía aguda consecuencia de un proceso vírico", según el parte médico de entonces, le obligó a retirarse y a guardar reposo, lo que le obligó a cancelar los conciertos que le quedaban de del tour "Lo niego todo".

Lea también: Letizia y el comentario que le sacó los colores a Joaquín Sabina: "Soy una fulana muy lista"

"No están viendo ustedes un buen concierto por mi parte hoy", dijo entonces a mitad del espectáculo, minutos antes de que su amigo y compañero Pancho Varona pidiera disculpas por su salida del escenario, "totalmente mudo", y algunos minutos después de que el propio Sabina bromeara con que parte de esta "gira interminable" lo había tenido "recorriendo pasillos de sórdidos hospitales".

Aquella primavera había sido ingresado para tratarse de una tromboflebitis en la vena ileofemoral de su pierna izquierda. Por ello hubo de suspender cuatro conciertos que fueron reubicados a la cola de la gira, tras Madrid, los cuatro que finalmente no podrá celebrar por su actual situación médica. En febrero de hace dos años suspendió otros dos conciertos en México "por un golpe en el ojo, con fuerte hematoma e hinchazón", que se provocó a su vez por un "pequeño mareo" a causa de "unas molestias en un oído". En marzo de 2017 tuvo que reprogramar las fechas de sus conciertos en Iberoamérica debido a una operación por una hernia ventral.

Mientras estuvo algo más alejado de la atención mediática, las crisis médicas aparentemente remitieron, aunque en junio de 2015 canceló dos conciertos en Canarias debido a una tendinitis en el pie izquierdo,dolencia que le había obligado a recurrir a un bastón.

En diciembre de 2014 también suspendió en el WiZink Center cuando abortó el espectáculo a las dos horas, a pocas canciones del final. Aquella vez lo achacó a problemas de estómago, aunque en un primer momento afirmó que había sufrido una crisis de pánico escénico. Hacia 2011, en Tijuana (México) había tenido un cuadro parecido. "Se pensó que podría ser algo del corazón, suspendió y al día siguiente hizo un concierto memorable", dijo entonces a un representante del cantante.

Otro episodio médico no del todo aclarado se remite a julio de 2013, cuando canceló su participación en un acto vinícola en la localidad zaragozana de Cariñenadebido a un "mareo", quizás por "el calor", relató su entorno. En mayo de 2011, sus primeros tres conciertos en Estados Unidos -Nueva York, Miami y Los Ángeles- tuvieron que ser suspendidos por problemas intestinales, que el propio músico atribuyó a una "diverticulitis aguda", y en septiembre de 2010 hizo lo propio con su cita en el Palau de Barcelona debido a una caída doméstica.

Pero el comienzo de todos sus problemas de salud hay que fijarlo en el accidente isquémico cerebral de 2001 que le hizo reformular sus hábitos tras una vida de excesos para, en general, "maltratarse mucho menos". Así lo indicó un año después, en una entrevista con Efe por la publicación de "Dímelo en la calle" (2002), cuando confesó su preocupación por "envejecer, por la salud" y por que no le quieran "las mujeres", un mensaje sobre el que volvió este sábado ante su público. "Cuando les cuenten que envejecer es una cosa fantástica, porque la experiencia y la sabiduría... Mienten como bellacos. Envejecer es una puta mierda", protestó al más puro estilo sabiniano.







Comentarios 1

#1
13-02-2020 / 23:53
JuanSinMiedo
Puntuación 0   A Favor   En Contra

RUBER INTERNACIONAL....

Ahi estuvo mi banquero, la señora Condesa, y toda clase de personas con mucho dinero....

Los demás.... al Hospital de la S.S.

Es cuestión de clases....


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.