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La desesperación de China por el coronavirus: su embajador posa hasta con el príncipe Andrés

9/02/2020 - 14:53

A punto de cumplir 60 años, el príncipe Andrés es un apestado para la mayor parte de la opinión pública británica y no digamos en el resto del mundo. Sin embargo, la alarmante situación que vive China por la epidemia del coronavirus, y las penalidades que atraviesan sus ciudadanos en el resto del planeta han hecho que el embajador del país asiático en el Reino Unido y su familia acepten posar junto al denostado príncipe Andrés, su ex mujer, Sarah Ferguson y su hija Beatriz.

Andrés, que había sido "jubilado" como representante de su madre la reina Isabel II, asistió el viernes a una cena ofrecida por el embajador chino en Londres, Liu Xiaoming, para celebrar el Año Nuevo Lunar y le llevó un mensaje de la monarca, en apoyo por la crisis del coronavirus: "En el momento crítico de combatir el coronavirus, expreso mi sincera simpatía por el pueblo chino y rezo por el rápido control y la victoria sobre el virus".

El representante del gobierno chino en la ciudad del Támesis no solo se tragó el sapo de hacerse la foto con el "hombre del depredador Epstein" en la Gran Bretaña, sino que agradeció el gesto publicando las imágenes de un encuentro que rehabilita al príncipe Andrés pero que da una idea del nivel de desesperación por el que atraviesa China.

Es impensable que tras el escándalo Epstein, y después de la entrevista del príncipe Andrés en televisión, el representante de un país como China se jactara públicamente (en su cuenta de Twitter) de ser honrado con la presencia. Sin embargo, el diplomático explicó la invitación al duque de York y a su familia y alabó su "entusiasmo por China y su contribución a la relación China-Reino Unido". En la imagen difundida vemos al príncipe Andrés, su exmujer Sarah Ferguson, la princesa Beatriz y su prometido Edoardo Mapelli Mozzi en la cena organizada por el embajador y su esposa, Hu Pinghua.

Este acto está en contradicción con lo anunciado hace poco más de un mes por el palacio de Buckingham, es decir, que el príncipe no podría representar a la reina. La rehabilitación pública de Andrés de Inglaterra comenzó hace dos semanas, cuando acompañó a su madre a su misa del domingo en Norfolk,una especie de gesto de perdón hacia su hijo favorito justo cuando el fiscal del caso Epstein había criticado la "nula cooperación" del miembro de la familia real británica con el FBI en el proceso de resolución del caso.

La reina también ha cambiado en su idea inicial de no prestar el palacio de Buckingham para la boda de su nieta la princesa Beatriz y Mapelli Mozzi. Desde la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton nadie ha celebrado matrimonio en el palacio. La ceremonia se oficiará en la Capilla Real en el palacio de St. James.







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