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La última película de Pepa flores, 'Caso cerrado', encierra una curiosa paradoja

29/01/2020 - 17:14

Pepa Flores es la protagonista de la semana. La actriz recibió el pasado sábado el Goya de Honor por su trayectoria cinematográfica encarnando a Marisol. Un merecido galardón que, sin embargo, ha dejado un sabor agridulce porque Pepa no acudió a recoger el máximo reconocimiento del cine español.

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Caso cerrado, su última película, rodada hace 35 años, no solo significó su despedida del cine sino también, como indica su director, Juan Caño, "su último año de militancia". La niña prodigio del régimen franquista se había revelado como comunista convencida en los setenta, cuando apareció en su vida el bailarín y coreógrafo Antonio Gades.

Caso cerrado era la historia de un empleado de banca que descubre un desfalco en la oficina para la que trabaja. Su activismo político como objetor de conciencia lo convierte en el chivo expiatorio para cargar con el delito. A ese proceso asiste incrédula su reciente esposa, Pepa Flores, que se iba alejando de él a medida que vencía el conformismo ideológico. La camarada Pepa interpretó en su última película a una mujer que se aburguesaba. Ella, que se había casado con Gades en 1982 en Cuba, con Fidel Castro y la bailarina Alicia Alonso como testigos.

La película pasó sin pena ni gloria. Es más, en el Festival de San Sebastián tuvo duras críticas. No funcionaba, y la actuación de Pepa, que ya había abandonado el nombre de Marisol, dejó mucho que desear. "Sé que lo podría haber hecho mil veces mejor", confesaba a El País. "Me gusta mi trabajo, pero no el entorno", remataba.

Pepa Flores vivía por aquel entonces en Altea (Alicante) y ya había dado un paso atrás alejándose del mundo del cine, el que le llevó al estrellato y el que le robó su infancia. Tan solo aceptó algunos pequeños papeles para ayudar a su marido con la compañía de teatro. Sin embargo en Caso Cerrado no cobró nada, ya que era una producción en cooperativa y la película no tuvo el éxito esperado.

Desde entonces ha rechazado todas las ofertas que ha recibido. Un productor le ofreció un cheque en blanco para que decidiera ella la cantidad; varios directores le han enviado guiones en los últimos años, pero nada: está retirada. También sus compañeros del cine han intentado entregarle varias veces un Goya de Honor que no ha aceptado hasta este año, cuando la gala se ha celebrado en su ciudad, Málaga.







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