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Mariano Rajoy se pone donjuán con su mujer, Viri Fernández, y le dice cosas bonitas

5/12/2019 - 9:33

Mariano Rajoy presentó este miércoles su libro, Una España mejor, en un auditorio de la Fundación Rafael del Pino abarrotado. Carlos Herrera fue el maestro de ceremonias que introdujo al ex presidente, junto a quien no estuvo Aznar, aunque sí Pablo Casado, en primera fila para apoyar al que fuera su jefe.

El locutor de la Cope le preparó bien el tono al ex número uno del PP y habló de "los gretos, políticos que se derriten a las primeras de cambio, como los polos", en referencia a los seguidores de Greta Thunberg, la famosa niña activista. Y de Pedro Sánchez": "El que cambió el colchón en Moncloa", dijo sin pronunciar el nombre del líder socialista. Con Mariano también se atrevió a torear el almeriense, aunque siempre con bromas.

Viri Fernández aguantó como pudo la guasa de Herrera contra su marido, como por ejemplo cuando la estrella de la Cope aseguró que Rajoy no era precisamente "El Camborio" para hacer ver que no le parecía el hombre más apasionado del mundo. Viri hizo lo que pudo para no estallar de risa allí mismo.

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La mujer de Rajoy, siempre discreta, jugó este miércoles un papel relevante en la presentación actuando de mediadora entre María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría. Porque cuando la ex vicepresidenta entró en acción se fue directa a su asiento y no pareció que el cruce con la ex Secretaria General del PP fuera a producirse. Pero Soraya, con la excusa de saludar a gente que la reclamaba, pasó ante la ex presidenta manchega, y se hizo el silencio entre las abogadas del Estado. 

Mariano supo reírse de sí mismo en la presentación, como cuando se acordó de aquellos que le llamaban Don Tancredo y sobre todo de su fama de soso. Se ríe incluso de los "hilillos de plastilina" del Prestige y asegura que si hubiera registrado la expresión, hoy sería rico.

No habla en el libro (y no lo hizo en el acto) del que usó en vez de dar la cara en rueda de prensa, en carne y hueso, cuando en 2013 tuvo que dar explicaciones sobre el caso Bárcenas.

A Sáenz de Santamaría se refiere en el libro su antiguo boss: "Sin ella, la política española es un poco más triste y más antigua", escribe Rajoy. La ex vice rió y aplaudió los chistes de Herrera e incluso le robó la cámara a un reportero para hacerle ella misma una fotografía a Rajoy.

En el orden de los asientos durante la presentación vimos en primera fila a los honrados e impecables, como Ana Pastor, mientras que otros tocados por el escándalo como José Manuel Soria o Ana Mato fueron relegados hacia la tercera fila en una tercera fila.

La ex ministra de Sanidad ponía caras de circunstancias cuando Rajoy decía que "en el libro hablo de la corrupción", aunque hay que recriminarle que no ha tenido los bemoles de poner ni un nombre en la autocrítica: "Hablo de la presunción de inocencia y de los inquisidores, que abundan mucho".

Rajoy Jr, en un momento dado se acercó a su madre, a Viri, y le hizo un gesto para indicarle que se iba. El chico es alto y clavado a Mariano, de hecho se llama igual, aunque lleva el pelo más largo. Con su americana azul marino y su flequillo, llegó con tres amigos, con los que se fue sin dar un beso a su madre.

Angela Merkel es la mujer que más aparece en el libro de Rajoy si exceptuamos a Viri. A la alemana la vemos nada menos que igual de fotografiada que a Soraya. Pero la que más sale es Viri: cuatro fotos y un halago: "Realizó una labor callada y eficaz de mejora del complejo de La Moncloa", escribe en su libro. Al fin y al cabo es la mujer que más tiempo le ha aguantado.







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