elEconomista.es

Yurena rompe a llorar en directo por no haber acompañado a su madre en el trance final: "Estaba sola y me volví loca"

8/11/2019 - 10:52

Yurena, la antigua Tamara, ha explicado el estado de tristeza total en el que se sumergió tras la muerte de su madre, la famosa Margarita Seisdedos, a la que estaba muy estrechamente unida.

Seisdedos acompañaba a su hija en todas sus actuaciones y colaboraciones televisivas, pero su vínculo tan estrecho viene, lógicamente, desde mucho antes. Es el suyo un relato cargado de emoción y también de agradecimiento. "Desde que nací mi mamá me tuvo en brazos. No se ha separado de mí. Yo de cría era una niña que siempre estaba malita, de hecho, de recién nacida estuve a punto de morir, mi madre movió cielo y tierra para sacarme hacia adelante. Soy hija única y ella siempre me ha protegido, me ha cuidado, lo primero para mi mamá era yo", dijo en espejo Público.

Lea también: Muere Margarita Seisdedos, la madre de Yurena, a los 91 años

Cuando Yurena, entonces Tamara, abandonó Bilbao para iniciar en Madrid su carrera profesional, su madre dejó a su marido (Floreal) para acompañarla. "Ella decidió que se venía conmigo. Aquí no conocíamos absolutamente a nadie, partíamos de cero, veníamos con una maleta cargada de ilusiones y mi madre dijo que ella no iba a dejar que yo estuviera sola en un sitio donde no tenemos a nadie, y en un mundillo que probablemente sería muy difícil y lo acabaría pasando muy mal, como así fue".

Esa unión, o ese apego tan intenso, no obstante, se debilitó precisamente el 21 de octubre, la noche del fallecimiento de su madre. Ylenia lo lamenta amargamente porque en los últimos meses, con la madre hospitalizada, la cantante no la dejó sola y canceló sus actuaciones. Pero su aparente mejora le animó a irse a descansar porque tenía que grabar un spot. "Me dije: 'Perfecto, mi mamá está mejor. No va a pasar nada porque me vaya a mediodía a mi casa a descansar". Y fue en ese lapsus cuando Seisdedos falleció.

"Me disponía irme a la cama esa noche y a las 10,30 sonó el teléfono. Era mi padre. cogí el teléfono y las palabras fueron: Soy papá, tu madre ha fallecido. Me volví loca. Primero porque yo no esperaba ese desenlace todavía; segundo porque estaba sola, porque me había marchado, la había dejado justo en ese día que murió, contó Ylenia entre sollozos en Espejo Público.







Comentarios 0


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.