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Pilar Eyre dice que muchos catalanes y en concreto los barceloneses apoyaron el franquismo

23/10/2019 - 8:54

En un momento cargado de tensión en toda España por el movimiento independentista catalán, la periodista y escritora Pilar Eyre (Barcelona, 1951) saca su nuevo libro, titulado Un perfecto caballero (Planeta). Habla sobre la España franquista de los años cuarenta y cincuenta, centrando su atención en la ciudad en la que ella nació, una ciudad que, según ella, apoyó firmemente al movimiento franquista.

La periodista y escritora Pilar Eyre ha novelado "un canto de amor a unos años duros", ambientada en la Barcelona franquista de posguerra. 'Un perfecto caballero' es su primera obra en catalán. Con un papel protagonista de su familia, la novela está protagonizada por Mauricio Casanovas, un catalán que se alista en el bando sublevado y que, tras el fin de la Guerra Civil, regresa a su Barcelona natal, donde asume la dirección de la empresa textil fundada por su padre y donde retoma el matrimonio con la mujer con la que se casó antes de la contienda. En declaraciones a Europa Press, Eyre ha dicho que también hay una historia de amor y el relato de unos años que no sabe por qué se han intentado ocultar: "Había una burguesía que se aprovechó de Franco para enriquecerse y cuyos apellidos a lo mejor llegan hasta hoy en día". "Hablo de la Barcelona que yo conocí", ha dicho Eyre, que vio desfiles franquistas con catalanes cantando 'Viva Franca' y 'Arriba España' con la gente aplaudiendo. Ha añadido: "Es muy ingenuo pensar que durante 40 años los catalanes y los barceloneses fueron antifranquistas", y ha citado que en su novela refleja también la Barcelona de los vencidos, de emigrantes, que hacían cola en las puertas de las fábricas para obtener trabajo. "Creo que es un libro necesario", ha considerado Eyre, que ha agregado que muchos burgueses se enriquecieron en la posguerra y que la sociedad catalana también viene de aquello.

La autora ha asegurado que se trata de una crónica social de aquellos años para la que ha tenido que "pedir permiso" a los familiares, con personajes reconocibles y reales, aunque ha reivindicado que es una historia de amor. Sobre aquella etapa ha lamentado que se ha querido olvidar y que existió: "Es una Barcelona que he oído en la sobremesa, con mis tías y mis primas, y son historias que han existido dentro de mí". "Estoy volviendo a la niña de seis años que no sabía muy bien de qué iba aquello", ha dicho Eyre, que ha rememorado el disgusto y tristeza que se vivía en aquella época y del que nadie hablaba después.

Eyre ha reivindicado que aquella Barcelona "son los cimientos de la sociedad actual, de la sociedad catalana", de la que apenas nadie habla y que se apoya en personas como su familia. Su relato arranca con la entrada victoriosa del general Yagüe a Barcelona en el primer desfile de las tropas franquistas, y en la que también se registraban disparos y redadas en los barrios más republicanos. Mientras unos catalanes sufrían la represión de los vencedores, otros salían a la calle para saludar a los soldados con el brazo en alto, un escenario en el que constata que indican que Barcelona acogió el nuevo régimen y ante el que solo una parte de sus habitantes se sintieron felices. Ha considerado que hay poca literatura sobre este periodo y ha añadido: "Creo que tengo la distancia necesaria y la madurez narrativa suficiente para poder explicarlo y que se entienda". Ha agregado: "Mi padre estuvo en La Modelo con dos condenas a muerte", y aunque vivió hasta los 96 años, nunca quería hablar de la guerra, un episodio brutal que le partió la vida en dos.







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