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Letizia de la mancha: ¿qué le cayó a la Reina en el vestido en la velada japonesa?

23/10/2019 - 0:53

Este martes era tan importante que Japon que fue declarado festivo. La entronización de Naruhito, el 126º emperador nipón y su esposa, la emperatriz Masako, requería una ceremonia en el Palacio Imperial para formalizar la  subida al trono y distintos representantes de las Casas Reales honraban con su presencia el histórico momento, entre ellos el rey Felipe y la reina Letizia.

Para la ocasión, doña Letizia se plató este look de gala en color capote, o si lo prefieren, rosa chicle, con bordados florales en color blanco, que se sitúan en la cintura y cuerpo para estilizar la figura. Con manga al codo, escote redondo y falda de línea princesa, acompañaba este diseño hecho a medida de Carolina Herrera con un clutch frambuesa (modelo Scala Insignia de CH Carolina Herrera, 450 euros) y majestuosas piezas del joyero real.

Lucía la Reina la Tiara de Lis, la más significativa de la Casa Borbón y que es bautizada por llevar el emblema de la familia. Una joya, regalo de Alfonso XIII a la reina Victoria Eugenia con motivo de su enlace, que ha llevado en numerosas ocasiones también la reina emérita doña Sofía desde que la mostrara en una Visita de Estado de los reyes de Suecia en 1983 y que vimos por primera vez en doña Letizia en febrero de 2017. Y qué decir de sus pendientes de diamantes con talla orla montados en garra y son los mismos que llevó la infanta Cristina en su boda con Iñaki Urdangarin. Originariamente, pertenecieron a la reina Victoria Eugenia, como las pulseras gemelas de Cartier y su anillo artesanal de Karen Hallam.

Pero en medio de tanta joya y solemnidad sorprende la gran mancha que podemos ver en la parte baja de la falda. ¿Sería agua, vino, sake o algún otro líquido, que le cayó en los bajos del vestido. Y no es solo una mancha, hay en los bajos rastros de que Su Majestad arrastró el traje por algún lugar mojado. Tal vez nunca sepamos lo ocurrido.

Lo que está claro es que la imagen no agradó, hasta el punto de que fue publicada primero por la propia Casa RTeal en Twitter y más tarde borrada por algún responsable tal vez advertido por la propia Reina, molesta ante semejante descuido. 







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