elEconomista.es

Respondemos a Iker Casillas: así ha cambiado su vida en 20 años

12/09/2019 - 11:47

12 de septiembre de 1999. Un jovencísimo y desconocido Iker Casillas debuta con el primer equipo del Real Madrid ante el Athletic de Bilbao en San Mamés. En aquellos momentos nadie podía ni siquiera intuir que ese niño se convertiría en uno de los jugadores más importantes de la historia. También en un gran padre de familia y marido de una de las mujeres más admiradas de nuestro país, Sara Carbonero.

El propio portero recuerda este jueves su efeméride en Instagram para sus más de 15 millones de seguidores: "12 de septiembre, una fecha especial para mí. Un día en el que tuve la suerte de debutar como profesional del fútbol en el equipo más grande que existe. Fueron mucho nervios y también muchas emociones. Han pasado 20 años, ni más ni menos. ¡Que vengan muchos más! ¿Cómo y de qué manera hemos cambiado en estos 20 años?", escribe el crack.

El guardameta de Móstoles lanza la pregunta y desde Informalia vamos a responderle. En este largo periodo de tiempo, la vida de Iker ha dado un cambio radical. En lo deportivo, ha protagonizado una impresionante carrera con 20 títulos a nivel de clubes, uno de ellos en su última etapa en el Oporto. A destacar las seis Ligas, cinco de ellas con el Real Madrid, y las tres Champions con el equipo blanco en 2000, 2002, 2014. A todos estos éxitos hay que añadirle tres triunfos inolvidables con España: las dos Eurocopas de 2008 y 2012 y, por supuesto, el Mundial de 2010.

Lea también - Iker Casillas desata las burlas con su foto más desternillante: tirantes, zuecos y pelazo

Al margen de lo deportivo, Casillas también se ha erigido en uno de los famosos más seguidos por la crónica social, sobre todo por sus relaciones con Eva González y Sara Carbonero. Con la presentadora de La Voz estuvo más de cuatro años y algunos dicen que fue su primer amor. Ella incluso vio desde las gradas del Prater de Viena, en junio de 2018, a su novio ganar la segunda Eurocopa en la historia de la Selección. Por aquel entonces, su romance ya agonizaba. Meses después, rompieron.

Tras un tiempo disfrutando de la soltería, Sara llegó a la vida del arquero madrileño. Su relación fue foco de críticas durante el Mundial de Sudáfrica en 2010, cuando algún fallo de Casillas se achacó a su falta de concentración por tener a su chica detrás de la portería, cubriendo el día a día de la Selección para Telecinco.

Por fortuna, Iker se sacudió las críticas con paradas antológicas durante todo el torneo, con especial mención la parada que realizó a Robben en la final ante Holanda, y despejó las dudas con un beso que es historia de la televisión minutos después de ser el primer español en levantar la Copa del Mundo.

Desde ese momento, Sara e Iker se convirtieron en la pareja más seguida por los medios. Guapos, listos y exitosos en sus respectivas profesiones. La mezcla parecía perfecta, y así ha sido. Ambos han formado una unión inquebrantable y han creado una familia de postal junto a sus dos hijos, Martín y Lucas. Su boda secreta, el 20 de marzo de 2016 en Boadilla del Monte (Madrid), fue el broche de oro a su amor.

Sin embargo, la felicidad se tiño de tristeza el pasado 1 de mayo de este 2019. Casillas sufrió un infarto durante un entrenamiento del Oporto y pasó unos días en el hospital, siempre acompañado por su mujer. Sin aún haberse recuperado del susto, a Sara le diagnosticaron un cáncer y fue operada de urgencia de un tumor maligno de ovario. Aún hoy sigue luchando contra la enfermedad.

Lea también - Iker Casillas y Sara Carbonero: la verdad sobre su situación tras el infarto y el tumor

Estos dos duros reveses que les ha dado la vida les han hecho unirse más y afrontar las dificultades con el apoyo de su familia y amigos, que se han volcado con ellos. El propio Iker ha tirado de optimismo en las redes sociales: "Solamente observas el horizonte e imaginas cosas fantásticas que llegarán", ha declarado, dejando claro que lo peor ya pasó.







Comentarios 0


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.