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La herencia de Camilo Sesto: empresas con beneficios, casoplones y los 'royalties' por su música

10/09/2019 - 10:46

Camilo Sesto murió el pasado domingo en Madrid, dejando tras de sí una larga y prolífica carrera en la música, con más de 150 millones de discos vendidos y siendo el primer español que consiguió un Disco de Platino, en 1978. Su éxito es tal que en el estado de Nevada, en Estados Unidos, declaró el 28 de mayo como el Día de Camilo Sesto. Queda también para el recuerdo su mítica actuación en el Madison Square Garden de Nueva York en noviembre de 1979, ante 45.000 espectadores.

Todos estos logros le granjearon fama y prestigio, así como un gran patrimonio, compuesto por empresas y varios inmuebles. El heredero universal de Camilo Sesto es su hijo, Camilo Blanes, fruto de la relación del cantante con la periodista mexicana Lourdes Ornelas. El artista y su retoño mantenían una buena relación y él aterrizó este lunes en España procedente de México para dar el último adiós a su padre.

La entrada de Camilo en el mundo empresarial se produjo en 1990, cuando fundó la compañía Torrepeñote SL, domiciliada en Torrelodones, que comenzó siendo objeto de actividades de grabación de sonido y edición musical y se amplió después a la compraventa de bienes inmuebles. El último balance de cuentas fue en 2012. Su patrimonio alcanzaba los 833.664 euros y, de ellos, 358.631 figuraban como inmovilizado material.

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En 2002, el cantante de Alcoy creó una segunda sociedad, Camilo Ediciones Musicales SL. El administrador era Cristóbal Hueto, su mano derecha. El último depósito de cuentas data de diciembre de 2018 y arroja unos beneficios anuales de 57.722 euros. No obstante, el patrimonio neto de la sociedad se eleva a 401.325 euros, de los que 357.384 figuran en el epígrafe "otras reservas".

Además de estas dos compañías, Sesto tiene dos inmuebles situados en Madrid. La primera que compró fue su chalet de Torrelodones, donde estuvo recluido hasta su muerte. El artista adquirió la mansión de 450 metros cuadrados y compuesta de tres plantas en 1992, a través de la empresa Torrepeñote SL. En esta vivienda, el cantante sufrió uno de los sustos de su vida cuando fue asaltada en enero de 2013 por cinco hombres que le atacaron y amordazaron. Los ladrones se llevaron joyas, relojes, electrodomésticos y 2.500 euros en efectivo. Fueron detenidos seis meses después en Cuenca.

La segunda propiedad del también compositor fue un chalet ubicado en la Urbanización La Chopera, en Las Rozas. Se trata de un inmueble de 443 metros cuadrados construidos en un terreno de 969 metros cuadrados.

Las empresas e inmuebles de Camilo se unen a los enormes ingresos anuales por los royalties, esto es, sus derechos de autor. La cantidad se desconoce pero engrosa aún más la herencia del artista, resultado de una brillante carrera musical que en los últimos años se fue apagando hasta el triste final.







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