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Rodrigo Rato acude a una consulta médica en el centro de Madrid rodeado de un llamativo despliegue policial

1/09/2019 - 10:57

El miércoles 28 de agosto, a las 9.30 de la mañana, Rodrigo Rato no estaba en la cárcel de Soto del Real. Ese día, a esa hora, trabajadores y pacientes del hospital San Camilo, situado en la calle Juan Bravo de Madrid, le vieron, algunos sorprendidos y hasta alarmados, por una escena insólita protagonizada por el ex vicepresidente del gobierno.

Ocho guardias civiles en uniforme de faena, con botas y boinas, estacionaron un furgón frente a la puerta del centro sanitario y descendieron custodiando a un hombre de paisano con el que hicieron su entrada en el vestíbulo, en donde ya había mucha gente a esa hora de la mañana.

Ante tal despliegue, algunos pensaron que se trataba de un peligroso criminal que podría darse a la fuga, ya que dos de los guardias inspeccionaron la recepción y se quedaron allí estacionados, mientras el resto del grupo subía la escalera hacia la primera planta, donde están las consultas externas. Allí también examinaron la recepción de esa planta y la sala de espera, mientras advertían al personal que el hombre que les acompañaba tenía una cita con uno de los especialistas.

El paciente-recluso aguardó de pie en la puerta de la sala de espera, donde había ya mucha gente. La mayor parte de los pacientes reconoció al hombre al que los guardias civiles custodiaban: se trataba de Rodrigo Rato, ex vicepresidente del gobierno de José María Aznar y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional.

Rodrigo Rato, recluido en la prisión de Soto del Real desde el 25 de octubre de 2018, donde cumple condena de cuatro años y medio por delito continuado de apropiación indebida en el tema de las Tarjetas black de Caja Madrid, tenía cita con la dermatóloga Elisa Pinto, de la que parece que es paciente desde antes de ser encarcelado.

Según cuentan a Informalia testigos de la escena, la doctora salió a recibirle, dos guardias civiles se quedaron custodiando la puerta y el resto del equipo, en el pasillo. La consulta duró en torno a 20 minutos, detallan los que vieron salir a Rato, al que la guardia civil se llevó de nuevo con el mismo despliegue que se montó a su llegada.

Llama la atención que Rodrigo Rato mantenga a la doctora Pinto como su médico, ya que ha sido íntimo de Javier López Madrid, consejero de Caja Madrid y también imputado en el mismo sumario de las Tarjetas Black, inmerso en otras causas judiciales por corrupción. López Madrid, alias Compiyogui, íntimo amigo de los reyes Felipe y Letizia, está acusado por la doctora Pinto de acoso y en la causa que se sigue contra él, se trata de demostrar que el yerno del todo poderoso Juan Villar Mir, presidente de OHL, encargó al comisario José Villarejo, que atemorizara a la doctora Pinto, para que dejara de denunciarle. Elisa Pinto fue apuñalada delante de su hijo de 10 años en abril de 2014 y en una rueda de reconocimiento dijo reconocer a Villarejo como su agresor.

A su entrada en la cárcel de Soto del Real, donde también están encarcelados otros destacados militantes del Partido Popular, como Luis Bárcenas, tesorero del partido, Rodrigo Rato declaró ante los periodistas que cubrían su ingreso: "Acepto mis obligaciones con la sociedad. Asumo los errores que haya podido cometer. Pido perdón a la sociedad y a aquellas personas que se hayan podido sentir decepcionadas y afectadas".

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La mayor parte de los condenados por las Tarjetas black, sólo acuden a la cárcel para dormir. Sin embargo Rato continúa con el régimen ordinario y ha sufrido otro revés judicial, al ser acusado por la Fiscalía Anticorrupción por la salida a bolsa de Bankia, asunto por el que se le piden varios años más de condena.

Alicia González, su gran apoyo

El 18 de septiembre de 2015, tras casi quince años de relación sentimental, Rodrigo Rato y la periodista Alicia González contrajeron matrimonio por lo civil en la localidad madrileña de Carabaña, donde tienen una propiedad. Pero, siendo como es él un hombre creyente, que compagina sus convicciones religiosas con el yoga y el interés por el budismo, pidió a un cura que los bendijera. Así se hizo. Rodrigo y Alicia se habían conocido en los albores del segundo milenio, cundo ella trabajaba en el Ministerio de Economía, cuya cartera llevaba su novio, en el departamento de prensa. Una foto publicada por la revista Inteviú en la que se podía ver a Rato con un tendedero dirigiéndose a un piso de ochenta metros cuadrados hizo saltar la alarma sobre su separación matrimonial. Nunca nadie aclaró las fechas exactas del inicio de la relación. En el año 2001 ya era la novia formal del político y ella aterrizó en Prisa, donde ya parecía, como recordarían sus compañeros posteriormente, "tocada por la mano de Dios". Muchos medios tenían pánico a hablar de aquella relación: Rodrigo Rato dejaba muy claro que con él se podían gastar pocas bromas. Su cargo de Ministro de Economia y Hacienda era su escudo mágico para protegerse de los rumores y habladurías sobre su vida privada. Luego sería nombrado por Aznar Vicepresidente del Gobierno. 


Rato había estado casado antes con Ángeles Alarcó, a quien conoció en 1974, durante su veraneo asturiano. En 1987 contrajeron matrimonio. Tras la boda, por la Iglesia, se fueron a vivir a un impresionante chalet situado en el madrileño barrio de El Viso, cerca del Santiago Benabéu. De aquel matrimonio, que duró 15 años, nacieron tres hijos, Gela Jr, Ana y Rodrigo. La primera mujer de Rato fue presidenta de Paradores hasta hace poco más de un año, poco después de llegar el Pedro Sánchez al Gobierno, cuando la sucedió el socialista Óscar López.







Comentarios 5

#1
01-09-2019 / 11:33
¿Donde esta la bolita?
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El problema no es de los que están en la cárcel. El problema es de los corruptos y sinvergüenzas que están en la calle y de una justicia partidista y obsoleta que los protege.

#2
01-09-2019 / 12:24
navegante las herencias deben de ser para los herederos y no para el gobierno de turno
Puntuación 4   A Favor   En Contra

Señor rato es que no tiene el más mínimo asomo de verguenza, debio militar en el soe y ahora no estaría en la cárcel, pues es el gobierno que no se entera de nada, y los jueces en lo de los eres les hechan una manita.

#3
01-09-2019 / 12:27
navegante los que se sacrifican por una vivienda merecen un premio no un okupa.
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Al uno, la bolita está en manos de la justicia, y esta tiene un poco de "kakita."

#4
01-09-2019 / 20:26
JonS
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La noticia dice “algunos, en la consulta, pensaron que se trataba de algún peligroso criminal...”. ¿Y no lo era?. Naturalmente, uno de los más peligrosos. Y me pregunto, ¿que bula tienen estos facho-ladrones del PP que pueden ir a ver al médico en el exterior y no les atienden el médico de la cárcel como cada quisqui, como cualquier preso común ?

#5
01-09-2019 / 23:49
delincuentes
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Para cuando la familia Pujol (todos padre, madre superiora e hijos)?

Señores jueces póngase las pilas y sobre todo sean valientes, no tengangan miedo a los poderosos delincuentes