elEconomista.es

Isabel Díaz Ayuso y su posado de cine: las 25 imágenes que demuestran que es una estrella

16/08/2019 - 22:08

La periodista Isabel Díaz Ayuso es una estrella política porque con solo 40 años es la nueva presidenta de la Comunidad de Madrid, sucesora, para lo bueno y para lo malo, de Joaquín Leguina, Ruiz Gallardón, Esperanza Aguirre, Ignacio González o Cristina Cifuentes. No lee bien, pero la imagen la maneja con soltura.

Es también una estrella posando y eso no es nuevo: ahora las cámaras la asedian y la semana pasada le hicieron una cobertura estratosférica, lo cual nos ha dado la oportunidad de comprobar que Isabel Díaz Ayuso está hecha para ser captada por los fotógrafos igual que por ejemplo Penélope Cruz. Pero hemos verificado que no es algo que haya aprendido: es un don: posa como una profesional de la moda o del cine. Mejor las imágenes que las palabras para recorrer su biografía telegénica. No escogemos imágenes retocadas, ni elaboradas por estilistas ni hechas por el gabinete de imagen de su partido: es pura espontaneidad.

Su sola presencia convierte el final de una rueda de prensa política en una especie de pasarela más propia de La Croisette, en Cannes, que de la Asamblea de Madrid.

Lea también: Isabel Díaz Ayuso y Ángel Garrido, del amor al odio: mucho más que enemigos

Porque el promenade de la nueva presidenta tras la vo­rá­gi­ne de la investidura fue propio de una pasarela de festival de cine, al estilo de Penélope Cruz, cinco años mayor que esta madrileña que dice que en­tre Ra­joy y Az­nar se que­da con Ca­sa­do. Basta repasar su álbum de fotografías para comprobar que este posado de estrella no es una casualidad. Y por si esto fuera poco, la opinión unánime de quienes la siguen de cerca es que gana mucho en las distancias cortas (salvo cuando lee discursos, eso es cierto). Su buena imagen es un activo más para Ayuso, igual que para Pedro Sánchez o para Adolfo Suárez en su día. 

Ha­ce sie­te me­ses era una perfecta des­co­no­ci­da y cuando este lu­nes pro­me­ta su car­go la pe­rio­dis­ta me­ti­da a po­lí­ti­ca estará manejando la au­to­no­mía con ma­yor pre­su­pues­to: 22.000 mi­llo­nes. Cuan­do Pa­blo Ca­sa­do, su amigo desde épocas universitarias, la de­sig­nó can­di­da­ta el 11 de enero, pocos imaginaban que esta alumna de Aguirre y de su ahora consejero de Transportes, Án­gel Ga­rri­do, que la tuvo de número dos como consejera en la CAM, salvaría los muebles del peor PP de la historia haciéndose con Madrid.

Ni la debacle de su partido, tras Cifuentes, ni su marrón con Aval Madrid ni haber sido salpicada por la Púnica después de salir su nombre en unas grabaciones han podido con ella.

Isabel Díaz Ayuso no ha respondido a las acusaciones contra ella y ha desviado el golpe atacando, diciendo que lo que se ha publicado sobre ella era una conspiración de la izquierda para desacreditarla, y que se había hecho daño a su padre fallecido y a su familia. También que cree que ha sido víctima del "machismo por par­te de Po­de­mos y de Más Ma­drid".

Lea también: El novio de Isabel Díaz Ayuso maneja el secador mucho mejor que ella

Lea también: Miguel Ángel Rodríguez regresa de la mano de Isabel Díaz Ayuso

Sus apoyos en política son conocidos: aparte de su partido, sobre el papel están los de Ciudadanos e Ignacio Aguado, y los de Vox. En casa y en lo personal cuenta con Jairo Alonso, su novio, cuyo tuit, tras convertirse en el 'primer caballero' de la Comunidad de Madrid fue romántico a más no poder, todo un un mensaje de admiración y amor con una foto que confirma de nuevo la capacidad de Ayuso para enamorar a las cámaras como una actriz. "Orgullo es lo que siento cada vez que te miro. Lo has conseguido a pesar de los millones de piedras que en tu camino pusieron. Nadie puede saber mejor que tú lo que es luchar contra todo y todos. Pero aún así nada pudo destruirte @IdiazAyuso #teadmiro me siento muy orgulloso de ti", le dice su chico.

Sin duda, Ayuso ha luchado para superar a Gabilondo (el socialista ganó las elecciones) y aunar los votos de Ciudadanos y Vox. Ella justifica sin problemas su pacto con la ultraderecha diciendo que re­vi­sa­rá las sub­ven­cio­nes, aten­de­rá el pro­ble­ma de los me­no­res no acom­pa­ña­dos, y pro­te­ge­rá la li­ber­tad edu­ca­ti­va.

En jardines tan delicados como el abor­to se declara a fa­vor de po­ner me­di­das que ayu­den a las mu­je­res a que no se vean pre­sio­na­das a abor­tar co­mo so­lu­ción in­me­dia­ta. "No quie­ro que nin­gu­na mujer se vea arrin­co­na­da ni pre­sio­na­da", declaraba a a Abc en su primera entrevista después de la investiudura. "Mi com­pe­ten­cia no es abor­to sí o no. Sino esas po­lí­ti­cas de acom­pa­ña­mien­to fa­mi­liar y eco­nó­mi­cas pa­ra que nin­gu­na mu­jer se vea obli­ga­da a abor­tar. No co­noz­co a nin­gu­na que, des­pués de ha­ber­lo he­cho, se sien­ta sa­tis­fe­cha. Y no co­noz­co a nin­gu­na que se ha­ya arre­pen­ti­do de te­ner hi­jos", declara en el rotativo.

La instantánea del posado que ha desatado la locura en las redes fue realizada por el periodista Daniel Duch, y solo una súper estrella de Hollywood puede dejarse fotografiar con esta actitud, una caída de ojos que más bien parece la de una persona que acaba de recoger el Oscar. En cierto modo, ella ha recogido el premio que perseguía. Solo el tiempo dirá si lo mereció.







Comentarios 0


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.