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El divorcio de la princesa Haya complica las relaciones diplomáticas entre Reino Unido, Jordania y Emiratos Árabes

30/07/2019 - 12:24

El divorcio más polémico de los últimos meses ha arrancado este martes en la capital británica. Mohammed bin Rashid y su todavía esposa, la princesa Haya, se han visto las caras en el Tribunal Superior de Londres para, según ellos, discutir por la custodia de sus hijos. El juicio y su resultado podría afectar de forma muy negativa a las relaciones diplomáticas entre Reino Unido, Jordania y Emiratos Árabes, los tres países implicados en esta separación.

La princesa Haya, que vive en Londres como refugiada junto a sus hijos tras huir de su país, es hermanastra del rey Abdalá II de Jordania. Ambos son hijos del anterior rey Hussein I, por lo que su apoyo hacia Haya es incondicional, aunque tendrá que cuidar su relación con el emir de Dubái, ya que existen importantes acuerdos económicos entre Jordania y Emiratos Árabes Unidos.

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Sin ir más lejos, el pasado sábado Abdalá II y el príncipe del emirato de Abu Dhabi se reunieron para revisar y reafirmar las relaciones históricas y de amistad que existen entre ambos países, según informó el Jordan Times.

Además, uno de los motivos por los que la princesa Haya huyó a Reino Unido, en lugar de viajar al país de su hermanastro, fue para no entorpecer las relaciones entre Jordania y Emiratos Árabes, ya que un gran número de jordanos trabajan en este último.

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Por su parte, la familia real británica, que apoya a Haya de Jordania, también se encuentra en una complicada situación diplomática con Emiratos Árabes. Y es que a la Casa Real británica le interesa tener muy buena relación con el vicepresidente y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos y máxima autoridad de Dubái, ya que éste es propietario de los principales establos de caballos de Reino Unido y del mundo, un negocio multimillonario que cada año celebra la tradicional carrera Royal Ascot, a la que el propio emir de Dubái ha asistido en varias ocasiones, una de ellas como invitado de honor por la propia reina Isabel II.

La resolución del divorcio a favor de uno u otro podría poner en peligro las relaciones diplomáticas entre los tres países afectados y las consecuencias podrían ser nefastas. 

La princesa Haya ha llegado al juzgado acompañada de su abogada, la baronesa Fiona Shackleton, conocida como la Magnolia de Acero. Shackleton fue la encargada de gestionar los divorcios más mediáticos de la historia británica como el de Paul McCartney o Liam Gallagher. También ha llevado las separaciones del príncipe Carlos y Diana de Gales o la del príncipe Andrés y Sarah Ferguson. 







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