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Los mejores y peores looks de la Met Gala: de la rutilante Penélope a los complicados vestidos de Demi Moore y Kendall Jenner

Un año más Anna Wintour y Vogue celebraron la Met Gala. El dress code, El Jardín del Tiempo, cuento homónimo del escritor inglés de ciencia ficción J.G. Ballard de 1962, inspiró el lema Sleeping beauties: reawakening fashion (Bellas durmientes: despertando a la moda).

Vaya por delante la maravillosa teatralidad de unos looks divinos, que crean espectáculo fotográfico. Como una pasarela de cine y de moda. Unos looks estelares y otros menos acertados por complicados. Esta es nuestra selección.

Jennifer Lopez. A sus 54 años, la artista neoyorquina, una de las anfitrionas de esta edición, se presentó en el evento con un espectacular vestido firmado por la histórica casa de Alta Costura Schiaparelli. La pieza, obra del modista y director creativo Daniel Roseberry, se fundía perfectamente con la piel de J Lo, que dejaba ver parte de su cuerpo entre pedrería plateada y transparencias.

Rosalía arrasó con un vestido de Christian Dior. "No me puedo mover, está bien apretado", lanzó la cantante en el photocall. Un diseño, de Maria Grazia Chiuri, "que está inspirado en los sueños", aclaró la estrella, siguiendo así el motivo inspirador de la gala neoyorkina. El vestido de Rosalía era de corte sirena, con un pequeño godet en la cintura, ajustado con un minicinturón y de escote palabra de honor. A juego, unos stilettos de infarto.

Zendaya fundió la alfombra son su look más cinematográfico. La protagonista de Dune lució un modelo de corte sirena, tirantes asimétricos, escote corazón y voluminosa falda con una pequeña cola, que iba firmado por Maison Margiela, una creación del irrepetible John Galliano.

Penélope Cruz celebró sus 50 años con esta gala en el Museo Metropolitano de la ciudad de los rascacielos. La actriz deslumbró con un diseño exclusivo de Chanel, firma de la que es embajadora, inspirado en los años dorados del Hollywood clásico.

Elsa Pataky eligió para la ocasión un vestido dorado con semitransparencias y manga larga. Debajo de este tejido glitter, como empolvado de brillantina, un body color nude. Completó el look de diosa griega con una diadema, un larguísimo recogido trenzado, un brazalete y unas sandalias a juego.

Demi Moore, que llevaba un maquillaje espectacular, con un joyas de brillantes y esmeraldas en pendientes y collar, no acertó con este complicadísimo vestido de mangas armadas al vuelo como dos alitas de mariposa, rematadas con puntas de lanzas. Completó con un vestido de falsa silueta de caderas XXL y un gran estampado de pétalos de lirios. El vestido es pura fantasía.

Sarah Jessica Parker se lanzó a un vestido de época. Un diseño joya de color rosa empolvado, pero muy artificioso en su conjunto con el collar de perlas hasta los pies y el tocado muy Ascot. El broche del tocado competía en brillos con los pendientes. Mejor, sin broche. El bolso, también joya. Las medias, también con aplicaciones de joyas. Demasiado.

Sorprendente diseño de corte sirena de Givenchy del año 1988. El vestido luce muy bonito en Kendall Jenner, pero tiene un doble corte en uve, en escote y en cintura que lo recarga mucho. La caída del tejido es una maravilla.

La actriz Lily James se decantó por un diseño súper romántico color rosa palo de Erdem. Posó la actriz con un estilo muy Marilyn. El pero del vestido, la cola larguísima rematada con un mini lazo en la espalda. Las sandalias, divinas.

La actriz de Juego de Tronos Gwendoline Christie posó como una diosa del Olimpo. La pega nos está en el vestido de terciopelo rojo ni en los zapatos de color mostaza, sino en el abrigo de tul negro de rayas horizontales. Su peinado de nube de algodón es lo más para una Met Gala.

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