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Exclusiva: Shakira se acerca a Piqué y entierra el hacha de guerra: "Hablan entre ellos ya sin abogados"

shakira en los Latin Grammy

La presencia de Milan y Sasha, los hijos de Shakira y Piqué, en la entrega de los premios Grammy en Sevilla, sentados en la primera fila de invitados, incluso cantando unas estrofas grabadas, durante la actuación de su madre, no desencadenaron ninguna airada reacción del ex futbolista, como se dijo. En otras ocasiones, el ex barcelonista fue critico con la exposición que hace la colombiana de los niños. Pero no sólo no ha sido así con lo ocurrido en Sevilla. Entre el empresario y su ex hay una situación radicalmente distinta a la que han vivido desde su separación.

Desde el escenario de los Grammy Latinos, Shakira siguió mandando mensajes de cierta revancha de mujer abandonada, pero ahora está dispuesta a "ser feliz", como les prometió a sus hijos. Y el camino es destensar con Piqué. Por su parte, el que fuera central de la selección Española también ha declarado hace dos días que sólo quiere la felicidad de sus hijos y su familia.

La actitud de uno y otro es de concordia, enterrar el hacha de guerra y entenderse de la mejor manera posible. Se ha producido una importante novedad en el trato que mantenían hasta ahora. Ya no hay abogados de por el medio para hablar de las vacaciones de los niños o determinar el tiempo exacto que Sasha y Milan están con el padre o la madre. "Ahora hablan entre ellos, no era así hasta el momento. Recurrir siempre a los abogados para fijar el día que viajaban con papá o se quedaban en Miami con mamá, era de locos. Se ponen de acuerdo entre sí o con sus familiares y tratan estos detalles con cierta tranquilidad", aseguran a Informalia en el entorno familiar del ex jugador.

Las vacaciones escolares del colegio de los niños en Miami hicieron que los pequeños pudieran viajar con su madre a España, y no hubo ninguna objeción del deportista. Por otra parte, la delicada situación judicial de Shakira la obligó a quedarse unos días en Madrid y Barcelona, antes de llegar a Sevilla, para tratar con su equipo de abogados sobre el juicio que se inicia este lunes 20 de noviembre en la Ciudad Condal, en el que la Fiscalía le pide 8 años y dos meses de prisión además de una multa de 23,8 millones de euros por seis presuntos delitos contra Hacienda.

Como adelantamos desde Informalia, la acusación cuenta con una serie de testigos que supuestamente conocieron el día a día de la intérprete, y que demostrarían su estancia en España, en periodos que ella niega, lo que la obligó a pagar los impuestos de quien reside en el país.

Humillarse y reconocer su culpa

El propio Gerard Piqué ha sido llamado a declarar para que diga cuántos meses al año pasaba en Barcelona la madre de sus hijos. Otra cosa es que acuda y, en ese caso, qué diría. Porque podría hundirla si dijera lo que la Fiscalía quiere escuchar. Y sería muy difícil rebatir a un testigo que dormía con la acusada.

Parece que no se descarta una solución al estilo de Arantxa Sánchez Vicario. Como contábamos este sábado, Shakira no quiere cerrar un acuerdo pero no solo por dinero (ya ha pagado más de 20 millones) sino porque pactar implica humillarse y reconocer su culpa. No obstante, pactar con la Fiscalía supondría evitar el juicio, y eludir cualquier posibilidad de ir a prisión, pero, repetimos: pagando una sanción considerable y reconociendo la culpabilidad que hasta ahora negaba. Para llegar a una decisión así, necesitaba paz doméstica y quitar tensiones a la relación con el padre de sus hijos. Por fin, hay paz entre Shakira y Piqué y sabemos por qué.

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