Famosos

Ana Obregón recupera el posado de verano y vende (una vez más) la imagen de su hija en una portada

Ana Obregón ha dejado pasar el huracán de la boda de Tamara Falcó e Íñigo Onieva, que ya ha perdido fuerza, y, un mes después del enlace entre la hija de Isabel Preysler y el marqués de Griñón, vende su gran exclusiva. Tal y como adelantábamos el pasado 7 de julio, conociendo el gran talento para el marketing de la presentadora, Ana repite jugada y hace caja enseñando a su bebé y hablando de la pequeña Ana Sandra desde la primera página de la revista Hola y con cheque de por medio.

Ana siempre ha sabido gestionar la rentabilidad mediática  de sus idas, venidas y emociones, y, como ya contábamos, ha vendido su posado veraniego, con su hija o su nieta.

Cuando ya se ha publicado todo lo habido y por haber sobre la marquesa de Griñón y y su consorte Íñigo Onieva, Ana Obregón reaparece como tierna abuela, con su mejor ropa de baño y su mejor sonrisa. Lo ha hecho con la ayuda de su representante Susana Uribarri, ya liberada de las negociaciones de la exclusiva millonaria de la hija de Carlos Falcó, y artífice de esta exclusiva que supone la reaparición de la abuela más feliz de España, por mucho que el supuesto abuelo de Ana Sandra no quiera saber nada ni de ella ni de la pequeña que, por cierto, está cada día más preciosa.

Han pasado cuatro meses desde que la noticia de la maternidad (abuelidad) de Ana Obregón sacudiera España durante semanas, incluidos debates en el parlamento y programas enteros. La bióloga había cumplido lo que, según ella, y solo ella, fue el último deseo de su hijo, Aless: traer una nueva vida a este mundo con el semen de su hijo muerto tres años antes.

Luego llegó el libro y superventas de El chico de las musarañas, y las declaraciones de la madre mezclando verdades, mentiras y hasta esoterismo, como cuando contó que su hijo fallecido la llamaba al móvil, en rueda de prensa y completamente en serio. "Esta es una niña doblemente deseada, porque la han deseado desde arriba, desde el cielo, y desde la tierra", cuenta a cambio de su cheque y posando junto a la criatura en el jardín de su casa de Mallorca con la pequeña Ana Sandra, que cumplió cuatro meses el pasado 20 de julio.

Ana Obregón se había convertido en madre adoptiva y, según ella, en abuela biológica de esta bebé, ajena a cualquier crítica, tanto de los medios como de su familia, empezando por el supuesto abuelo de la niña y padre de Aless. Pero a Ana le resbala: "No me importa absolutamente nada lo que diga nadie. Me hace cosquillas", admite en el semanario.­

Ana sostiene que la niña se parece a su padre biológico: "Es clavada, clavada, clavada a él. Pero no solo físicamente, sino de forma de ser. Tiene la misma risa alegre, agradecida, se porta increíble y es glotona, como era Aless", explica en la exclusiva. "Tiene la misma boca y la misma nariz. Los ojos no sé todavía. De momento son verdes, como los de mi madre, pero no sé si se quedarán de ese color o cambiarán", añade.

Ana Obregón no se baja de sus declaraciones iniciales, a pesar de las contradicciones y de las actitudes tanto de Alessandro Lequio como de Carolina Monje, que nunca corroboraron las palabras de la presentadora. Ella mantiene que Aless dejó por escrito su deseo de ser padre tras fallecer: "Era la última voluntad de Aless y la dejó escrita y firmada en un testamento ológrafo. Lo escribió él, a pesar de que no podía casi ni escribir, porque fue dos semanas antes. Lo escribió delante de su padre y de mí", repite Obregón. Lequio jamás ha corroborado esta versión.

"En caso de que yo no esté, quiero que utilicéis las muestras que están en Nueva York para tener una hija en este mundo", son según Ana Obregón las palabras de su hija escritas en un documento que nadie ha visto y que el padre del fallecido tampoco confirman. 

Ana cuenta en Hola que ha escrito en su testamento quién va a cuidar de su hija-nieta cuando yo no esté. "Va a ser Celia, mi sobrina. Además, va a ser su madrina de Bautismo", desvela.

Sobre la situación legal de Ana Sandra, Obregón repite que "tiene su pasaporte americano, donde consta que yo soy la mamá adoptiva, pero genéticamente soy su abuela", dice. "Dentro de poco, la inscribiré también sin ningún problema. Pero ¿qué problema va a haber? Es curioso porque realmente yo no entiendo muy bien que algunos políticos se pongan tan enfrente de esto. Yo respeto la opinión de todo el mundo, pero no entiendo el juzgar. Juzgar, juzgan Dios y los jueces y nadie más. ¿Quién eres tú para negar a nadie el derecho a ser padre? ¿Tú quién te crees que eres? Yo respeto las leyes en España, donde la subrogación no es legal, pero en otros países sí lo es. Además, a una mujer que decide hacer una subrogación nadie le pone una pistola en la cabeza, lo hace desde el amor y desde la libertad. Cada ser humano puede hacer con su cuerpo lo que quiera y traer un niño al mundo es una cosa bonita. El milagro de traer una nueva vida al mundo es una bendición. Que la gente opine, vale, lo respeto. Pero, por favor, no juzgues", espeta convencida de lo que dice.

¿Otro bebé?

"Me voy a pensar que mi niña tenga un hermanito o una hermanita", dice de nuevo. Recordemos que en un principio se habló de que iba a repetir la gestación, luego lo descartó y ahora vuelve a la carga: "Lo que pasa es que tiene once tíos y todos ahora se van a casar y van a tener bebés. Va a ser una niña con 20 primos de su edad", matiza. 

Sobre su edad, vuelve a esa tesitura de otros ejemplos, aunque elude en las comparaciones tres hechos diferenciadores: no son casos de gestación subrogada, no se trata de semen de un hijo muerto hace tres años y las parejas de los ejemplos son jóvenes: "Robert de Niro ha sido padre a los 79 y Al Pacino a los 83. Y la gente dice: 'No, pero es que su mujer tiene 30'. Y digo yo: 'Ya, y mi hijo tenía 25'. ¡Qué tonterías me estáis diciendo! ¿Quién tiene la vida garantizada? Y nuestro Bertín, con 70, que va a ser papá y abuelo a la vez. Pues me parece genial, ¿quién soy yo para juzgar nada? ¿Quién soy yo para juzgar la bendición que es una nueva vida? ¿Pero dónde está el corazón de la gente? Es que yo flipo, de verdad es que flipo. Qué machismo más enorme", se defiende.

También se justifica por las críticas recibidas por mostrar a la menor cobrando: "Me gusta presumir de mi niña, como a cualquier madre o abuela. Y siempre me guiaré en este sentido, con cuidado, responsabilidad y amor hacia ella. Estoy orgullosísima de ella y orgullosísima de su papá", dice la actriz.

Cuenta que el bautizo lo quiere hacer en septiembre y en Madrid y que a lo mejor vienen más niños: "Dije que no estaba cerrada a esa posibilidad. Pero un bebé es una dedicación de 24 horas, sin descanso, y en este momento no lo sé. Pero me lo voy a pensar, que mi niña tenga un hermanito o una hermanita.

También adelanta que el padrino de bautismo será una amigo de Aless y habla del rechazo de Lequio a visitar a su supuesta nieta: "Que Alessandro tome la decisión de no ver a Anita, pues que no la vea, no me importa, sus motivos tendrá, yo ahí no entro. Pero sé que cuando la vea se va a derretir, porque es idéntica a Aless", insiste. Sobre su verdadera relación con el italiano ya no sostiene que es perfecta y admite figuras. "Por nuestro hijo vamos a estar juntos siempre.

Gira por los medios

Ana Obregón seguirá con su gira de exclusivas tras el verano, como ella misma relata: "Susana, mi amiga y representante, se está volviendo loca porque todo el mundo está venga a llamar para mil proyectos. Pero yo le digo que en septiembre veremos todo tranquilamente. Yo ahora estoy con Anita. Por lo pronto, en septiembre saldrá un programa con Joaquín, El novato.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud