Famosos

Fernando Verdasco habla de sus inicios con Ana Boyer: "La engañé"

El tenista le ha abierto las puertas de Villameona a Bertín Osborne. Sentados en el magnífico jardín de Isabel Preysler, Fernando Verdasco ha contado cómo fueron sus inicios con Ana Boyer y cómo han llegado a convertirse en un feliz matrimonio con dos hijos: "Al principio fue muy difícil. Ella trabajaba en Madrid, de sol a sol, y yo le hacía de chófer y la llevaba a la oficina para poder verla, porque no había otro hueco. Y cuando yo me iba a los circuitos ya estábamos semanas sin vernos".

El madrileño ha desvelado que conoció a Ana durante un concierto de Enrique Iglesias ("pasamos al camerino para hacernos una foto con él y allí estaba Ana") pero no sería hasta un año después cuando coincidieron en la fiesta de un amigo. "Tres días después, le gané a Nadal por primera vez después de 13 partidos perdiendo. Pensé que ella me había dado suerte, así que dejé a mi novia y me propuse conquistarla", ha contado. "Las primeras semanas salíamos mucho. La llevaba a todas partes, a cenar, al cine, de discotecas... Yo estaba a pico y pala. Cuando ya se pasó aquello un poco le dije: 'Oye, que yo me acuesto a las 11'. Ella siempre dice que la engañé, porque lo de fiestero era mentira", ha recordado entre risas.

Después, su amor se consolidó: "Cuando llevábamos un año le dije que quería casarme, tener hijos, y fue cuando ella se pidió una excedencia en su trabajo y comprobó de verdad que yo iba en serio, que no lo decía para ligármela". Poco después, se comprometieron: "Cuando le pedí matrimonio, lloré yo más que ella. Soy muy flojeras. Iba a hacerlo en India, de vacaciones, pero se me olvidó el anillo, y luego en Maldivas, pero nos llovió los cuatro días que estuvimos. Al final, se lo pedí en casa, los dos solos". En contra de lo que todo el mundo esperaba, los novios organizaron una boda íntima: "Ana es muy tímida y lo hablamos. No queríamos una boda en Madrid con 500 personas, así que nos fuimos a Moustique, donde ella veraneaba con sus padres de pequeña, con 60 personas. Quedas mal con gente pero...", ha dicho.

Los secretos de los Preysler

A Fernando se le cae la baba cuando habla de su mujer: "La cabeza de Ana es una locura. Tiene la cabeza de su padre, que era un cerebrito, me hubiera encantado conocerlo. Ella tiene una cabeza privilegiada, sobre todo para los números. Es muy educada, introvertida...". Y no solo con Ana: "Me llevo fenomenal con todos sus hermanos, Enrique es muy divertido, Julio es el mejor, Chábeli...", ha dicho. "A Julio Iglesias no lo conozco".

Para su suegra, Isabel Preysler, solo tiene buenas palabras: "A principio impone conocerla, pero es fantástica. Nos trata como a reyes. Con ella siempre, desde el primer día, me he llevado genial". Su hija añade: "Es muy perfeccionista, ordenada, disciplinada. Ahora con los nietos no, pueden pintar las paredes y le da igual, si lo hago yo de pequeña me voy un mes castigada a mi habitación". De momento le han dado dos nietos, Miguel (4) y Mateo (2), pero vendrán más: "Yo quiero tener una niña", dice Verdasco. "Si viene un niño lo querremos igual, claro, pero nos gustaría niña. No tardaremos mucho, queremos que se lleve poco con sus hermanos".

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud