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Ana Obregón da la campanada: su maternidad zarandea el debate sobre la gestación subrogada en España

¡Qué lejos queda y qué nimiedad parece ya en los albores de este miércoles que Isabel Pantoja danzara cerca de los Grimaldi en el decadente Baile de la Rosa de Mónaco! La culpa de la muerte súbita del efímero notición fabricado a la medida de la viuda de Paquirri la tiene un nacimiento que va a dar para muchos más titulares y más programas de televisión y debates que el baile de la mamá de Kiko Rivera en Montecarlo: el de la pequeña Ana, hija de la actriz Ana Obregón, quien, a sus 68 años, se convierte en madre por vientre de alquiler. La gestación subrogada es un privilegio que su poderío económico y las leyes norteamericanas le han permitido y que sin duda será un consuelo y una razón para vivir, muy importante para una mujer que perdió las ganas de estar en la Tierra cuando su hijo se marchó un trágico miércoles 13 de mayo de 2020, con solo 27 años. Solo la alegría de Ana Obregón será más grande que el debate que se va a reavivar en torno a la gestación subrogada.

Porque mucha gente estará de acuerdo en que la actriz tiene derecho a cumplir ese sueño de volver a ser madre si ese es su consuelo y su deseo, pero, ¿y todas las personas anónimas que hayan pasado por tragedias similares y no puedan permitírselo porque en España no es legal y para lograrlo es necesario disponer de medios para hacerlo en el extranjero? Por otra parte, muchas de las mujeres que se prestan a alquilar sus vientres para hacer posible el deseo de quienes desean descendencia y no pueden están en situaciones económicas precarias y se dan casos de explotación. Al margen de las convicciones religiosas de cada cual, En España, la mayoría de los partidos entienden que el deseo de ser madre o padre recurriendo al vientre de otra mujer es un deseo legítimo pero no un derecho. Solo Ciudadanos mantiene una postura clara a favor de la gestación subrogada y además, prohibiendo compensaciones económicas.

La hermana de Aless Lequio se llama Ana, como su madre

La hermana de Aless, a la que el joven, por desgracia, no tendrá el privilegio de conocer, es la primera gran noticia que puede acaso levantar a Obregón, quien solo ha vivido estos tres años para llorar a su hijo, trabajar para sacar adelante sus proyectos, como su libro inacabado o su fundación, recordarle cada día y cuidar de sus padres nonagenarios en los últimos momentos de sus vidas.

Ana Obregón quedó devastada como cualquier madre o padre que pierda un hijo. Esperemos que la pequeña Ana le dé cariño, fuerza, ilusión y trabajo (cambiando pañales de momento) como para llenar una vida de una mujer tan joven, porque 68 años no son nada. 

Ana y su hija se quedarán durante un tiempo en Miami, en un piso que Obregón ha alquilado frente al mar. Pero cuando la actriz de Ana y los siete llegue a España será todo un acontecimiento. Una vez desvelado el secreto para la opinión pública (solo sus hermanas, Celia y Amalia, y Alessandro Lequio sabían de las intenciones y los planes de Ana) la presencia de la actriz y su relato concentrarán tanta prensa y atraerán la atención de tantas cámaras como Tamara Falcó e Íñigo Onieva el día de su boda.

La condición de menor protegerá afortunadamente a la niña pero el protagonismo de Ana a nivel mediático centrará en ella muchas preguntas y sus palabras serán buscadas tanto como sus imágenes junto a la bebé, solo que ahora los objetivos de los paparazzi buscarán la sonrisa y no la lágrima.

Gestación subrogada

Para colmo de interés, el tema viene con debate porque en España la gestación subrogada no es posible legalmente. De ahí que quienes desean convertirse en madres o padres por ese sistema no tengan más remedio que irse fuera de España. Eso exige un descomunal gasto económico, imposible para la gran mayor parte de la población. Famosos conocidos como la baronesa Thyssen, con sus gemelas, el ex gran hermano Kiko Herández, con las suyas o uno de los productores de La Fábrica de la Tele, por poner tres ejemplos, tuvieron que desembolsar sumas que las familias normales no pueden asumir, salvo que se hipotequen de por vida y a veces de ninguna manera. Esa injusticia, por la desigualdad que supone, es uno de los argumentos de quienes abogan por regular la gestación subrogada en España.

Al otro lado de la polémica están asuntos tan oscuros como las llamadas granjas de madres, existentes en algunos países. Se describen estos centros como lugares donde, por decirlo resumida y crudamente, se establecen paridoras en situación económica complicada, que recurren a este sistema para ganar dinero y satisfacer la demanda de ricos que quieran ser padres pero que no puedan hacerlo en sus países porque la ley no lo permite, como en el caso de España. 

Es legal acudir al extranjero para recurrir a la gestación subrogada

Debe quedar muy claro que si bien en España los tratamientos de gestación subrogada no están permitidos por la Ley de Técnicas de Reproducción Asistida, es totalmente legal para ciudadanas y ciudadanos españoles tener un hijo o hija por esta vía en un país donde sí está regulada, como ha hecho Ana Obregón. Es decir, ser padres mediante este tratamiento en lugares como Canadá, Georgia o Estados Unidos, como ha hecho Ana, es legal para los ciudadanos españoles porque se rigen por la legislación del territorio donde se produce el nacimiento. Antes de la guerra, Ucrania era otro de esos lugares y fue allí donde más polémicas surgieron en torno a las llamadas granjas de madres para la gestación subrogada. 

Saltarse la ley por no poder viajar al extranjero

En España se suceden los casos de intentos de violar la ley vigente. Este mismo martes conocíamos la noticia de un que matrimonio había sido detenido en Extremadura por un posible caso de maternidad subrogada. La Policía Nacional arrestó a tres personas tras las sospechas de los médicos del Hospital Don Benito-Villanueva ante las incongruencias de los datos que dio la mujer gestante. Dos mujeres y un hombre son los sospechosos de este recuente caso de maternidad subrogada en el Hospital Don Benito-Villanueva, en Badajoz, un matrimonio formado por un hombre de 42 años y una mujer de 43, y la propia madre del bebé, de 28 años, que quedó bajo custodia policial. Ocurrió después de que la joven diera a luz y quisiera registrar a su bebé con unos datos que no concordaban con los que aparecían en su historial clínico.

Una semana antes, cuatro personas fueron detenidas en Sevilla por intentar vender un bebé a una pareja que ya había pagado un dinero por ella. La Policía Nacional dijo que era un caso de maternidad subrogada, en el que la madre intentó hacerse pasar en el hospital por la mujer que presuntamente había comprado a la pequeña. Los detenidos están acusados de de tráfico ilegal o venta de niño y falsedad documental después de que asuntos sociales del hospital Materno Infantil Virgen del Rocío informara del ingreso de una parturienta que había presentado documentación que al parecer era de otra persona. La recién nacida fue entregada a los servicios sociales de la Junta de Andalucía a petición de la Fiscalía de Menores. Lo que a priori pretendían realizar estas cuatro personas era un tratamiento de maternidad subrogada, donde las parejas que no pueden tener hijos contratan a una mujer para que geste a su bebé y entregarlo posteriormente a cambio de una compensación económica. 

Las posturas de los partidos políticos sobre la maternidad subrogada

Solo Ciudadanos quiere que la gestación subrogada sea legal en España. Pero matizan que pretenden que se lleve a cabo de manera altruista y sin compensación económica. "Los españoles no tendrán que irse al extranjero, ni gastarse un 'pastizal', ni hipotecar sus vidas para poder ser padres", solicitaba ya hace cinco años el entonces líder de Ciudadanos, Albert Rivera. Dentro del PSOE, la ex vicepresidenta Carmen Calvo llegó a decir esto: "Yo entiendo que haya hombres y mujeres que tengan el deseo de la paternidad y de la maternidad, pero el deseo no es el derecho", dijo. "Hay que tomar decisiones a nivel nacional y declarar ilegales este tipo de convenios, como sucede con el tráfico de niños o de órganos", indicaba la ex ministra de Sanidad socialista. El PP se decanta por el NO a la regularización. "Los polos opuestos coinciden, las personas más conservadoras están de acuerdo con las personas de izquierdas", aseguraba Pablo Casado meses antes de ser sustituido en el liderato por Feijóo. Podemos tampoco son partidarios: "Mi posición es contraria a la mercantilización del cuerpo de una mujer", declaró en su día Irene Montero. Vox va más lejos en contra de este sistema de reproducción y en su día trató de promover una ley que incluso prohibiera a los españoles la gestación subrogada con carácter universal, o cual, de haber sido aprobado (no es es el caso) habría impedido a Ana Obregón lograr su sueño de ser madre a los 68 años.

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