Famosos

Marisol cumple 75 años: el mito del cine español que eligió entre la fama o ser feliz

Marisol, esa niña rubia de aspecto y voz angelical que llenó de icónicas imágenes en blanco y negro las salas de cine españolas los últimos años del franquismo, cumple este sábado 75 años. El icono de lo que fue la "moda" de niños y niñas prodigio, en una época oscura de nuestra historia, la pequeña Pepa Flores era todo luz cuando le enfocaba la cámara. Pero vivía en un mundo de oscuridad que cortó de raiz cuando llegó a la madurez y tras ser madre. Había sido también emblema de la transición, tras aparecer desnunda en la portada de la revista Interviú, declararse comunista y saberse que había sufrido abusos durante toda su carrera de niña y adolescente, la hizo más grande a los ojos de todos.Las exigencias de la fama y la infelicidad que la continua exposición pública le provocaba quedaron radicalmente fuera de su vida, que se volvió casi anónima en su Málaga natal. Nada ni nadie ha conseguido devolverla a las alfombras rojas y los titulares.

Marisol era uno de los primeros ídolos de masas de la España de los años 60, cuando la población acudía con regularidad a las salas de cine y la televisión comenzó a entrar en cada una de las casas del páis. La pequeña Josefa Flores, que vino al mundo un 4 de febrero de 1948 en la costera ciudad de Málaga, era hija de una familia muy humilde, tenía una gracia especial para cantar y bailar flamenco y una belleza escasa en la España de pieles, cabellos y ojos oscuros.

Entrar en los coros y danzas de la sección femenina de la Falange para dar rienda suelta a su arte, la puso en el foco del productor Manuel Goyanes que en 1959, cuando tenía 11 años, la descubrió para el cine con su primera película, Un rayo de luz. Desde entonces, un no parar de películas, como Cabriola, dirigida por Mel FerrerHa llegado un ángel, Tómbola, Las cuatro bodas de Marisol y Solos los dos, y premios, como el de mejor actriz infantil en la Mostra de Venecia con solo 12 años.

Todo lo que tocaba la niña con cara de angel era dinero, llegó a tener una muñeca con su imagen, y su actividad era fenérica en viajes y promociones. Triunfó en EE.UU y hasta en Japón, y la querían para todo; anuncios de televisión, desfiles de moda o grabaciones de discos con las orquestas más importantes. Con 15 años le llegaron a diagnosticar una úlcera que ahora sabemos le provocó el estrés. 

Se casó con solo 21 años con el hijo de su descubridor, Carlos Goyanes, pero se divorciaron en 1972 y un año después se enamoró del bailarín Antonio Gades, Esteve de apellido real, con quien acabó casándose por lo civil en su adorada Cuba comunista en 1982, y con quien ha tenido tres hijas; la conocida actriz María Esteve, Tamara, que es psicóloga y Celia, cantante. El matrimonio se separó en 1986.

Cuando ya era madre pero todavía un referente en la España que entraría en la transición democrática, apareció desnunda en la portada de la emblemática revista Interviú. Corría 1976 y su aparición parecía la de libertad guiando al pueblo español en la revolución social que este país empezaba recién muerto el dictador Franco.

Protagonizó Los días del pasado (1978), de Mario Camus, con su marido como compañero de reparto, en lo que fue el último trabajo que hizo como Marisol, porque decidió cambiar su nombre artístico por su nombre real, Pepa Flores. También fue la estrella de Bodas de sangre  y Carmen, del director aragonés Carlos Saura, y Caso cerrado. En 1984 interpretó el papel de Mariana Pineda en la serie de TVE Proceso a Mariana Pineda. 

En entrevista de Interviú no contó lo que se supo muchos años más tarde; que había sufrido todo tipo de abusos de niña y adolescente, lo que aquella España de moralina pública y oscuridad de puertas para dentro no se podía ni imaginar.

Pepa decidió ser feliz retirada en su piso de La Malagueta o en su finca de en Moclinejo, donde disfruta de huerto y gallinas. No concede entrevistas y ni siquiera terminó de salir a la luz una biografía que se le había propuesto pocos años antes de recibir el Goya de Honor 2020 de la Academia de cine español, en una ceremonia celebrada en Málaga, y que fueron a recoger sus tres hijas. Como se había prometido a sí misma a partir de mitad de la década de los 80; nada de volver a ponerse antes los focos y de pisar alfombras rojas.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud