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Isabel Rábago presume de cuerpazo desde Cuba

Mientras en España hay varias provincias en alerta por riesgo de viento, nevadas, deshielos o temperaturas mínimas muy bajas este fin de semana, Isabel Rábago está disfrutando del calor de las playas de Cuba.

La periodista le ha puesto los dientes largos a sus más de 100.000 seguidores de Instagram con un posado en el que luce tipazo a sus 48 años. El bikini, de estampado azul y lila, le sienta de maravilla.

"Sirena Varada", escribió junto a las fotografías en las que se le ve en la arena presumiendo de moreno. "Vaya cuerpazo" o "Que preciosa eres", son algunos de los comentarios que se leen en la publicación de la ex asesora de medios del PP de Madrid.

Isabel está pasando unos días en La Habana junto a su marido, el también periodista Carlos Rodríguez Ramón, a quien conoció hace ya más de 20 años en la Universidad Pontifica de Salamanca. Fue en 2006 cuando dieron el paso más importante de sus vidas, pues durante un viaje a Nueva York, Carlos se aventuró a pedirle matrimonio. En 2007 se dieron el "sí, quiero" en la colegiata de Santa Juliana, en Santillana del Mar.

"Mi prioridad es él. Nos conocimos con 19 años y ¡no! ¡No nos equivocamos! Siempre juntos, creciendo juntos, sin soltarnos la mano. Nos levantamos juntos, tantas veces caímos. No quiero, ¡ni sé estar sin él! Carlos, eterno. Mi vida, mi amor, mi prioridad. ¡Sin él no existe nada!", escribió Rábago en una de sus declaraciones de amor en redes. 

Rodríguez ha trabajado en Mediaset como redactor y guionista en diferentes programas. También pasó por COPE y fue redactor jefe en la revista Caza y Safari, como detalla en su perfil de LinkedIn. Es muy celoso con su vida privada, por lo que prefiere mantener el anonimato y apoyar a su esposa desde la barrera. 

Mucho se ha comentado sobre el motivo por el que el matrimonio no ha tenido hijos y no fue hasta hace un año cuando Isabel zanjó el murmullo: "Es una decisión absoluta y conjunta de los dos. Siempre lo tuvimos claro y es una decisión que no cambio por nada del mundo. El no haberlos tenido me permite hacer muchas cosas".

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