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Isabel Preysler: la mano que mece la (¿no?) boda de Tamara y cerebro del perdón del "deshonesto" Onieva

Tamara Falcó cumple 41 otoños en pocas semanas, y sin embargo el imaginario mediático subconsciente la tiene por una cría, como lo prueba el hecho de que en más de una información relativa a la hija de Carlos Falcó se refieren a ella como "la joven".

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No es que, casi cumplido el primer cuarto del siglo XXI, una persona que supera sus cuatro primeras décadas no pueda ser considerada "joven", pero es infrecuente que a coetáneos y coetáneas de la marquesa se les etiquete así.

La cuarentañera Tamara, porque ya no hay cuarentones ni cuarentonas, cuenta con su actitud de aparente ingenuidad para rejuvenecerse, su tono de voz, su vocabulario basado en la expresión "o sea" como cúspide de un discurso que convierte las alocuciones públicas en parodias de sí misma. El resultado es que Tamara Falcó resulta, más que joven, infantil. 

Tamara Falcó, la listilla de la clase

Sin embargo, la realidad nos dice que de tonta no tiene un pelo. Ha sabido aprovechar después de prolongados titubeos vitales y religiosos su privilegiado estatus, su mestizaje entre aristócrata y princesa de corazones. En la carrera de influencer debería estudiarse el tamarafalconismo como asignatura troncal, además del isabelpreyslerismo, por supuesto. 

La marca Isabel Preysler es irrepetible pero a sus 71 espléndidos años la novia de Mario Vargas Llosa puede estar orgullosa de haber parido a Tamara a pesar de que haya gente que crea que esta "joven" además de ser el arquetipo de pija es imbécil. Quienes han atravesado la resbaladiza epidermis mental de la hija del marqués de Griñón saben que de imbécil no tiene nada, si bien escucharla expresarse a simple vista puede dar lugar a malentendidos. 

Asumido que Tamara Falcó no solo es lista (además de hábil empresaria), conviene insistir en que como mujer adulta entiende perfectamente lo que acaba de ocurrir con su prometido besucón, ahora arrepentido y suplicando clemencia, con el rabo entre las piernas. Puede que además este arrepentimiento llegue tarde y dicen que Tamara ya ha cortado con él. 

Íñigo Onieva es tan pijo que cuando fue enchufado en Italia para trabajar tras su carísimo master se llevó ayudantes y demás servicio con él. Supuesto ingeniero diseñador de coches, el treintañero guapo se ha reconvertido en lo que se ha dado en llamar 'empresario de la noche' gracias al poderío económico que acompaña al prometido de Tamara. La marquesa católica practicante dice que tiene un pacto con su novio: "Yo voy a la disco y él viene a misa". Pero Onieva no es persona de grandes sacrificios. A su edad, con decenas de guapas admiradoras ofreciéndole su cariño, la tentación es de tal calibre que a su lado Álvaro Muñoz Escassi podría pasar por San Casto.

Pero este domingo ha tenido que sacrificar su dignidad para tratar de salvar su compromiso con Tamara. Y puede que no sirva para salvar su boda, aquella que según él se iba a celebrar "pese a quien pese".

En el comunicado difundido asume que mintió y ha aceptado la imposición de su novia: arrastrar su bonito culo por el zarzal y hacerlo públicamente ante toda España: "Pido disculpas por no haber sido honesto y pido perdón a Tamara y a su familia", escribe el nene, negro sobre blanco, aceptando humillarse y contar la verdad (o parte de la verdad) después de haber echado la culpa a la prensa de lo ocurrido y de haber dicho hace apenas unas horas que el vídeo del morreo con otra mujer era de hace tres años. 

Isabel Preysler, ingeniera del amor, madre y consejera

Pero, ¿cómo hemos llegado a esto? La situación era insostenible para Tamara ante la rotundidad de las pruebas que demostraban que el beso en la boca de Íñigo a una modelo brasileña sucedió hace tres semanas.

Tras el shock, el disgusto, la bronca y tragarse el sapo de aparecer como presunta cornuda nacional (con permiso de la reina Sofía y la infanta Cristina) en público y ante la prensa, con la cara desencajada, se marchó a casa de su madre y le dijo que quería a Íñigo, pero que deseaba morirse y que a la vez le odiaba por lo que le había hecho. Preysler, en su castillo de Puerta de Hierro, primero pidió calma. Luego insistió a su hija en que debía anular el compromiso, cosa que Tamara ejecutó al menos en Instagram, borrando de un plumazo la foto y unos textos que, dadas las circunstancias, la ponían en ridículo. Pero después, mamá Isabel Preysler, tras comprobar que su hija está enamorada hasta las trencas, aconsejó a Tamara que exigiera perdón público a Íñigo, además de hacerla comprometerse a su hija de que sería la última vez que le pasaría una a Mister Kiss. "Que se arrastre", nos cuentan que le dijo. Y luego ya veremos si hay boda o no. Parece que Tamara ha cortado con su amado Íñigo, aunque no se ha confirmado.

No tuvo que insistir mucho Tamara Falcó a su novio, que accedió a pasar por debajo del futbolín. Aunque, al parecer, ha habido varias versiones del comunicado, supervisado y autorizado no solo por Tamara sino por Isabel Preysler, la mano que mece la boda que iba a llegar en junio si la marquesa de Griñón aceptaba el perdón y el besucón es capaz de estarse quietecito unos meses. Otra cosa es que en los próximos días aparezcan más evidencias de la conducta del "deshonesto" Onieva, sea en forma de imágenes o de testimonios de cariños furtivos. Estamos deseando leer lo próximo que publique Vargas Llosa.

El comunicado de Íñigo Onieva

"En los vídeos difundidos aparezco en una actitud inaceptable, de la cual estoy absolutamente arrepentido y destrozado por ello. Pido disculpas por no haber sido honesto y pido perdón a Tamara y a su familia públicamente. Estoy completamente enamorado de Tamara y es la mujer de mi vida, por lo que me duele enormemente haberla hecho daño. Para evitar mayores perjuicios a Tamara y a nuestras familias, pido que no se continúe difundiendo imágenes que pueden afectar a nuestro derecho a la intimidad, y se abstenga de publicar informaciones que están afectando a nuestra privacidad", escribe el empresario.

En el comunicado, Onieva, además de reconocerse embustero y suplicar perdón pide que cesen las imágenes. ¿Tendrá miedo o mala conciencia por otros actos que aún no se conocen?

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