Estilo de Vida

No, no son para limpiarse los zapatos: el verdadero uso de los cepillos de las escaleras mecánicas

iStock

Nunca te irás a la cama sin saber nada nuevo. En el capítulo de hoy, seguro que responderemos a una de esas preguntas tontas que te surgen mientras vas de camino al trabajo, por ejemplo, pero que en ningún momento te da por ponerte a buscar respuestas. Y tranquilo, que no estás solo, nosotros también nos incluimos en ese grupo.

Lea también: No es casual: el motivo por el que las mandarinas (y las naranjas) se venden en mallas de color rojo

Las escaleras mecánicas forman parte del día a día de muchos, sobre todo, los que acuden a sus puestos de trabajo en transporte público. Su existencia se lo debemos a Jesse Reno en primer lugar (en el siglo XIX y en Nueva York) y a George A. Wheeler, quien patentó, años más tarde, la construcción de una escalera móvil.

No obstante, este hombre nunca lo llevó a la práctica. Fue Charles Seeberger quien compró las patentes de Wheeler, uniéndose con Otis Elevator Company para desarrollar la escalera mecánica tal y como la conocemos hoy día.

Partes de una escalera mecánica

El funcionamiento de una escalera mecánica se lleva a cabo gracias a la cadena de un motor eléctrico que mueve un engranaje. Como si fuera una bici. Cuenta con varias partes bien diferenciadas: la barandilla, la caja, la sala de máquinas y los peldaños.

Función de seguridad

Si te has fijado (seguro que sí), en los laterales hay una especie de cepillos. Muchos podemos pensar que sirven para limpiarse los zapatos, pero nada más lejos de la realidad. Los laterales de las escaleras y el extremo de salida con los lugares en los que existe mayor probabilidad de que se enganche la correa de la mochila o el cordón de nuestro calzado.

Lea también: El motivo por el que no deberías poner los pies sobre el radiador para entrar en calor

Para reducir esa posibilidad de accidente, los fabricantes instalaron un cepillo de textura áspera. Las fibras están inmóviles y provocan una gran fricción con cualquier objeto que las roce. Por eso, de forma instintiva, retiramos el pie al tocarlas. Por lo tanto, cumple una función de seguridad.

comentariosicon-menu0WhatsAppWhatsAppTwitterTwitterLinkedinlinkedinBeloudBeloud
FacebookTwitterlinkedin
arrow-comments