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Esta bonita planta se puede comer: lo que tienes que saber sobre el crisantemo

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Los crisantemos son flores perfectas para regalar a una persona especial o para decorar alguna estancia en cualquier celebración. Son bonitas y fáciles de cuidar. Además, los crisantemos sirven para expresar emociones tan positivas como la felicidad, la longevidad, la alegría, el amor y la belleza.

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El crisantemo (Chrysanthemum) es un género de en torno a 30 especies de plantas perennes en la familia de las asteráceas. Su nombre significa flor dorada (del griego krysous, que quiere decir dorado y anthemon, flor). Tiene su origen en China, sin embargo, fue en Japón donde esta flor se le dio una veneración divina. Tanto es así que algunas teorías dicen que la esfera no representaría al sol naciente, sino al corazón de un crisantemo despojado de sus pétalos.

¿Qué cuidados necesita el crisantemo?

El crisantemo se caracteriza por ser una de las flores con mayor diversidad de formas y colores. Sus hojas pueden ser lobuladas o dentadas, lingulosas o rugosas y están recubiertas por un polvillo blanquecino que le otorga un aspecto blanquecino. Y sus flores tienen un montón de formas: desde las más simples hasta a las llamadas anémonas, tubulares... La floración tiene lugar a finales de verano y dura hasta noviembre-diciembre.

Estas flores no necesitan cuidados especiales. Al tratarse de plantas perennes, se ha de utilizar maceteros de 20 centímetros de profundidad. Por otro lado, requieren de mucha luz, pero hay que tener cuidado de que esta no sea directa, pues corremos el riesgo de que se acaben quemando.

Crisantemo de otoño (iStock)

La temperatura a la que debe estar es entre 13ºC y 18ºC, lo que le convierte en una de las plantas de interior más resistentes (también pueden estar en el exterior). Eso sí, hay que tener en cuenta de que el crisantemo necesita bastante agua, de forma que la tierra siempre esté húmeda. ¡Cuidado con los encharcamientos porque podemos pudrirlo!

¿Cómo comer crisantemo?

Lo que poca gente sabe en nuestro país es que los crisantemos son comestibles. Como se ha dicho líneas más arriba, pertenecen a la familia de las asteráceas: aquí entran la lechuga o la alcachofa, mucho más conocidos para nosotros. El crisantemo es muy utilizado en la cocina asiática. Se usa, por ejemplo, en el famoso plato chino Chop-Suey. Además, sus flores sirven para preparar té e infusiones.

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La variedad comestible más famosa es Chrysanthemum Coronarium, que se comercializa bajo el nombre de Garland. Los tallos y las hojas tienen un sabor intenso y algo amargo. Incluso, puede recordar a la menta. Pueden consumirse crudos si son muy tiernos: es frecuente cocinarlos como verduras escaldada o rehogada, en revueltos, y estofados.

Por su parte, las flores se consumen en crudo para acompañar ensaladas y postres. Son muy decorativas. Hay que decir, por último, que el crisantemo es una verdura muy nutritiva porque aporta vitaminas del grupo A, B, C y K, así como minerales (potasio, calcio y sodio). También es rico en antioxidantes, fibra y bajo en calorías y grasas.

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