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La pista de hielo "más bonita del mundo" está en un monasterio de Cuenca (a solo una hora de Madrid)

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Con la llegada de las Navidades, las calles más concurridas y las plazas principales de las grandes ciudades se suelen llenar de decoración navideña que incluyen desde todo tipo de iluminación, mercadillos y gigantescos abetos, en los que la gente no se cansa de fotografiarse como recuerdo.

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Sin embargo, desde hace unos años, se ha puesto muy de moda la instalación de pistas de hielo para patinar, algo muy típico de las capitales europeas o de Nueva York. Una de las más famosas es la de Rockefeller Center que, por cierto, aparece en la película Solo en casa 2. 

Lo que nunca podemos imaginar es que ubiquen una pista de hielo en una de las edificaciones con más historia de la provincia de Cuenca: el Monasterio de Uclés.

En pleno claustro del Monasterio de Uclés

Desde el pasado 22 de diciembre y hasta este 8 de enero, se podrá patinar en una increíble pista de sobre hielo sostenible de 300 m2, instalada en el claustro del monasterio, alrededor de su aljibe barroco formado por 36 arcos de medio punto. Justo en el centro se halla un pozo.

La pista de hielo fue diseñada por el laboratorio creativo de innovación LaLAB e impulsada por la Fundación Fernando Núñez, la cual se encarga de poner en valor el patrimonio histórico y cultural del pueblo, así como el propio monasterio. En su primera edición, se vende como "la pista de patinaje más bonita del mundo" y fue inaugurada por el dos veces campeón del mundo Javier Fernández.

El ticket para patinar media hora tiene un precio de ocho euros, aunque si el aforo lo permite (30 personas) se podrá disfrutar de una segunda sesión gratis después. El patinaje, además, se puede combinar con la visita turística al monasterio por cuatro euros más, o sea, doce. Los horarios los puedes consultar aquí. 

Historia del Monasterio de Uclés

Construido por la Orden de Santiago en el siglo XVI, durante el reinado de Carlos I, el Monasterio de Uclés se encuentra en lo alto de un cerro. A sus pies, se despliegan las casas de este pueblo conquense situado a una hora de Madrid (salida 90 de la autovía de Valencia). Tiene el estatus de Bien de Interés Cultural desde el 3 de junio de 1931.

La Orden convirtió el castillo de Uclés en su casa madre (Caput Ordinis, Cabeza de la Orden), conformando un formidable complejo de edificaciones, parte de las cuales aún se conservan en la actualidad, destacando, de norte a sur, las torres del Pontido y el Palomar, aún de la fortaleza árabe, y unida a ellas por un imponente lienzo de muralla, la torre Albarrana o torre del homenaje nuevo, en el extremo meridional.

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El Escorial de la Mancha, como muchos lo conocen por su majestuosidad, fue cárcel tras la Guerra Civil y, desde 1949 a 2012 como Seminario Menor del Obispado de Cuenca. En la actualidad, no solo sirve como atracción turística, sino que también acoge bodas y eventos de toda índole.

Monasterio de Uclés (iStock)
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