Estilo de Vida

Esta es la forma correcta de congelar el marisco para Navidad (sin que pierda su sabor)

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Queda un mes para que dé comienzo oficialmente la Navidad que, en España, suele ocurrir el 22 de diciembre con el Sorteo Extraordinario de Lotería. Serán unas Fiestas marcadas por la inflación y si, ya es habitual que durante estas fechas los precios de los alimentos suban de precio a medida que nos vayamos acercando a los días clave, este año aun lo harán aun más.

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Uno de los productos frescos que más se encarece en esta época es el marisco. Los langostinos, las gambas o las cigalas son unos bocados exquisitos en Navidad. Sin embargo, disfrutar del sabor del mar no está al alcance de todos los bolsillos. Por eso, la mejor forma de ahorrar es comprarlo con tiempo y conservarlo en el congelador.

Pero, ¿cómo lo tenemos que hacer? No todos los mariscos son iguales, de ahí a que no tengamos que tratarlos de la misma manera. No podemos conservar igual crustáceos grandes como un centollo o una nécora que una gamba. Por lo tanto, lo primero que tenemos que hacer es distinguir por familias.

Diferenciar el tipo de marisco

Si lo que queremos congelar son langostinos, gambas o cigalas, tenemos que meterlos en el congelador sin cocer previamente. En el caso de los bivalvos tenemos que asegurarnos de que están muertos y habiéndolos lavado bien previamente.

Por el contrario, no se recomienda congelar percebes y ostras. Si queremos pegarnos un festín con centollos, bogavantes, nécoras o bueyes de mar, tendremos que comprarlos vivos, cocerlos y meterlos al congelador.

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La clave para que conserven el sabor es, después de cocerlos, envolver las piezas con un paño de cocina mojado en agua de cocción y cubrirlo todo en papel film. Luego, al introducirlo en el congelador, se ha de poner con las patas hacia arriba para que los jugos se queden en su sitio.

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