Estilo de Vida

Dolores Redondo, de gira con su nueva novela 'Esperando al diluvio': "Soy una escritora de tormentas"

Siempre, el Norte. Ahí es donde la escritora Dolores Redondo encuentra inspiración para sus historias. Así fue en El guardián invisible, Legado en los huesos y Ofrenda a la tormenta, en el valle navarro del Baztán, trilogía que cautivó a tres millones de lectores y fue adaptada al cine (Netflix). Después, recorrió la Ribeira Sacra y Chantada, en Lugo, en su premiada novela con el Planeta Todo esto te daré. Ahora Redondo regresa a un Bilbao embarrado y anegado por las inundaciones de 1983. Este es el escenario de Esperando al diluvio (Editorial Destino). El thriller está protagonizado por el agente de policía Noah Scott Sherrington. En la foto superior, la autora en la presentación en Bilbao el día 15 de noviembre.

"Un salvaje asesino en serie; una búsqueda hasta el último latido; y una ciudad amenazada por un diluvio", reza la sinopsis. La propia escritora reconoce que este relato le costó escribirlo "39 años" y lo recuerda con cierta melancolía: "Empecé a fraguarla el verano de 1983, volviendo en tren desde Galicia. Hoy regreso a Bilbao para terminar esta historia". Redondo desliza entre líneas que se ha tomado "licencias" en sus recuerdos: "La mitad son reales y la otra mitad son fruto del amor a mi tierra, de la necesidad de la música en mi vida y del miedo que pasé aquel día de inundaciones". Y lanza un sincero "soy una escritora de tormentas", que suena a declaración de intenciones.

Un 'pysicho-killer'

Una corazonada sirve de punto de partiday una noche de tormenta de comienzos de los 80 sirve de puesta en escena. El policía escocés Sherrington sigue los pasos de un sospechoso, que podría ser un asesino en serie. El siniestro personaje, que los tabloides británicos bautizaron años atrás como John Biblia, se llevó por delante la vida de tres jóvenes mujeres entre 1968 y 1969 en Glasgow. Las tres habían mantenido un encuentro con el psycho-killer en la misma discoteca. La investigación se estancó en un bucle y el asesino con cara de niño se esfumó. El caso está aún sin resolver.

El agente escocés, a punto de detener a Biblia, sufre un grave fallo cardíaco y el asesino vuelve a fugarse. Las pesquisas le llevarán hasta Bilbao, donde el criminal continúa sembrando el terror, camuflado en el entorno social y político convulso de la kale borroka y los años del plomo; y también, oculto en un grupo de irlandeses.

Glasgow-Bilbao

Biblia encuentra en este entorno un espacio conocido, como la violencia, el consumo de heroína o el paisaje de fábricas del Nervión, que le reconecta con las calles de Glasglow y el río Clyde. Por eso, comienza a matar de nuevo.

Ese verano de 1983, el 26 de agosto, en plena celebración de la Aste nagusia (la fiesta de la Semana Grande), un diluvio bíblico se cierne sobre la capital de Vizcaya, que dará un vuelco a la persecución. Las devastadoras inundaciones provocaron un aluvión de lodo que se cobró la vida de más de 30 personas.

El dominio de ETA

En su nueva novela negra, Redondo explora el mal que anida en el ser humano y lanza un canto de esperanza. Contra todo pronóstico, cuando parece que todo está perdido bajo la tormenta, surge esa luz de esperanza, que alimenta la amistad y enciende el amor. En esa luz reside la segunda oportunidad.

La autora construye un Bilbao complejo con un clima de tensión social bajo los dominios de ETA. También describe las alianzas que la banda terrorista mantenía con el IRA irlandés. Además, en aquellos años 80 la capital vizcaína sufrió las consecuencias de una reconversión industrial y naval. Un proceso que convivió con un estado casi policial de la Ertzaintza en su trabajo para detener la espiral de violencia etarra y para ganarse la simpatía del pueblo vasco. En ese escenario, Redondo pone en valor el coraje y la fortaleza de una generación que sacó adelante el país en sus primeros pasos en democracia.

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