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Esta es la mejor forma de calmar a un bebé que llora (según un estudio japonés)

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Hace unos meses, un estudio publicado en la revista The Journal of Social, Evolutionary and Cultural Psychology aseguró que el llano de un niño de entre dos años y medio y cuatro años es el ruido más insoportable que puede existir, más allá de una taza que chirría en una pizarra o una taladradora en funcionamiento.

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Calmar el llanto de un bebé de menos de un año es una labor que acaba desesperando a los papás. En un primer intento, los progenitores comprueban que el crío no tenga ninguna necesidad fisiológica. Y después, se intenta tranquilizarlo de todas las formas posibles: desde cogerlo en brazos o mecerlo suavemente hasta a darle un pequeño masaje por si tiene gases.

Un 65% de efectividad

Pues bien, un estudio científico japonés dice dar con la tecla sobre este asunto. La investigación, publicada en la revista Current Biology y realizada por el centro RIKEN de Japón, concluye que para calmar a un bebé se ha de pasear con él en brazos de una forma concreta.

Los investigadores explican que hay que hacerlo "durante cinco minutos y una vez calmado, no dejarlo  en la cuna, sino sentarse con él en el regazo durante otros cinco minutos por lo menos, antes de dejarlo en su camita". Aseguran que siguiendo estos pasos, un 65% de los críos no se despiertan al dejarlos en la cuna.

El poder del regazo

¿Importa si es su madre o su padre? No, no importa, tal y como explica Kumi Kuroda, la encargada de este estudio, que indica que "lo importante es que sea una persona con la que se sienta seguro". Sostiene que quedarse junto al bebé cinco minutos es importante, ya que es la primera fase de sueño, en la que es más fácil despertar.

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En el estudio participaron 21 bebés de hasta siete meses de edad. Además de pasear con ellos en brazos, también se probó a ponerles en una mecedora, quedarse sentados con ellos en el regazos o dejarles en una cuna. Las dos primeras opciones fueron las más eficaces, demostrando que el movimiento es vital para calmar el llanto.

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